La escritura es un fenómeno que deriva de la lengua hablada. Existen lenguas que han sido solo habladas, como la de algunos indios americanos, o el somalí, que recién comenzó a escribirse en 1972. En cambio, no existen lenguas naturales que hayan sido solo escritas y no habladas.

Sistema de escritura ideográfico o logográfico

En este tipo de escritura a cada símbolo corresponde un concepto, concreto o abstracto. Por ejemplo, en los jeroglíficos egipcios la palabra “golondrina” es representada por el diseño de una golondrina, y vejez por un hombre encorvado que se sostiene con un bastón. En muchos casos, los símbolos ideográficos asumen un valor puramente fonético, por lo que es llamado, haciendo referencia al juego enigmático, el principio del rebus. La palabra golondrina se pronunciaba wr, igual que la palabra grande; en los textos escritos en jeroglíficos egipcios el diseño de la golondrina puede indicar tanto el sustantivo golondrina como el adjetivo grande. La utilización fonética del símbolo ideográfico determinó el pasaje del sistema de escritura ideográfica al sistema silábico.

Tipo de escritura silábico

En el sistema silábico determinados signos indican determinados grupos de sonidos. A este tipo de escritura pertenece el sistema de escritura cuneiforme mesopotámico que se desarrolló a partir de la primitiva escritura sumeria. La adopción de un sistema silábico reduce en gran medida el número de signos, respecto a un sistema ideográfico: mientras en un sistema de este último tipo los signos pueden llegar a mil, en un sistema silábico no son más de cien.

Tipo de escritura alfabético

Los fenicios fueron los primeros en utilizar este sistema de escritura que había sido elaborado previamente por distintos pueblos semíticos. Los fenicios transmitieron a los griegos la idea del alfabeto, con los cuales mantenían estrecho contacto comercial.

En el tipo de escritura alfabético a cada sonido corresponde un signo; principio teórico no respetado, ya que en la práctica hay palabras con más signos que sonidos, como por ejemplo la palabra queso que tiene cinco signos y cuatro sonidos.

Los griegos construyeron su alfabeto, adaptando el fenicio a su propia lengua. El alfabeto griego es, con varias modificaciones, el origen de la gran mayoría de las escrituras alfabéticas europeas, como el latín, difundido por el mundo. Otro alfabeto derivado del griego es el cirílico, escrito por los rusos y otras lenguas eslavas de Europa oriental (serbo, búlgaro, ucraniano).

Igual sistema de escritura, pero distinta familia

Que dos lenguas utilicen el mismo sistema de escritura, no significa que sean emparentadas genealógicamente; dos lenguas parecidas genealógicamente pueden ser escritas en dos modos distintos. Por ejemplo, tanto el italiano como el vietnamita son escritos con caracteres latinos, pero no son emparentados y, viceversa, el polaco y el ruso son lenguas estrechamente emparentadas, pero el primero se escribe en alfabeto latín y el segundo en alfabeto cirílico.

El sistema de escritura es un hecho accidental, que no tiene relación con la real historia de la lengua: una misma lengua puede haber sido escrita, en una cierta época, con un determinado sistema, y en otra época con un sistema distinto. El rumano hasta la mitad del ‘800 se escribía con caracteres cirílicos y después de esa etapa se escribió con caracteres latinos, pero no es ni una lengua semítica ni una lengua romance, sino que forma parte de la familia altaica.