La enfermedad de Addison es una enfermedad rara que se da con mayor frecuencia entre las personas de 30 a 50 años, aunque puede presentarse a cualquier edad. Afecta por igual a hombres y mujeres.

Las glándulas suprarrenales forman parte del sistema endocrino y están situadas en la parte superior de cada riñón. Se dividen en una parte externa, conocida como corteza, y otra interna llamada médula. Su función consiste en secretar distintos tipos de hormonas. La corteza produce tres tipos distintos: los glucocorticoides, encargados de mantener el control del azúcar, de inhibir la respuesta inmunitaria y de predisponer al cuerpo para dar respuesta a situaciones de estrés, los mineralocorticoides, que regulan el equilibrio de sodio y potasio, y las hormonas sexuales, encargadas del desarrollo sexual y de la libido.

Causas o etiología de la enfermedad de Addison

Se contemplan dos tipos de insuficiencia suprarrenal; la primaria y la secundaria. En el primer caso la capa externa no produce suficientes corticosteroides, lo que va asociado a un trastorno autoinmune. En la insuficiencia suprarrenal secundaria la causa hay que buscarla en una afección de la propia glándula suprarrenal, provocando que la hipófisis no produzca con normalidad la hormona adenocorticotrópica (ACTH).

La disfunción en la producción de hormonas de la corteza suprarrenal puede estar causada por varios motivos:

  • Por una enfermedad autoinmune; esto es, cuando el sistema inmunitario ataca por error la glándula suprarrenal.
  • Infecciones como el sida, la tuberculosis u otras infecciones micóticas.
  • Utilización de medicamentos anticoagulantes.
  • Hemorragias en las glándulas suprarrenales.
  • Tumores que afectan a las glándulas suprarrenales.
Los factores de riesgo asociados al tipo inmunitario de la enfermedad de Addison incluyen otras enfermedades autoinmunes como la tiroiditis crónica, el hipopituitarismo, la anemia perniciosa, la diabetes tipo I, la miastenia o la dermatitis herpetiforme, entre otras.

Síntomas de la enfermedad de Addison

Los síntomas de la enfermedad de Addison van apareciendo a lo largo de los meses e incluyen:

  • Debilidad y fatiga que va en aumento.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Presión arterial baja.
  • Bajos niveles de azúcar.
  • Náuseas, diarrea o vómito.
  • Oscurecimiento de la piel.
  • Depresión.
  • Irritabilidad.
  • Antojo de comer sal.
  • Periodos irregulares de la menstruación en el caso de la mujer.
Los síntomas también pueden surgir de repente, lo que se conoce como insuficiencia suprarrenal aguda. Sin el oportuno tratamiento puede ser fatal. Los síntomas, en este caso, incluyen dolores en la parte baja de la espalda, abdomen o piernas, fuertes diarreas y vómitos, presión arterial baja o pérdida del conocimiento.

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Addison

El diagnóstico de la enfermedad de Addison debe efectuarse lo antes posible para iniciar un tratamiento efectivo, lo que no siempre se produce debido a la gradual aparición de los síntomas, así como a las similitudes que presenta con otras enfermedades.

Las pruebas para determinar la existencia de la enfermedad de Addison incluyen pruebas de sangre para medir los niveles de sodio, potasio, cortisol y ACTH. Pruebas de estimulación de ACTH para determinar la capacidad del cuerpo para producir cortisol. Prueba de hipoglicemia para comprobar el nivel de azúcar en sangre. Prueba de imagenología mediante una tomografía axial computarizada para evaluar el tamaño y las posibles anomalías de las glándulas suprarrenales o de la hipófisis.

La deficiencia de corticosteroides se controlará con un tratamiento de reemplazo, como la hidrocortisona, la prednisona o la cortisona. Los fármacos indicados para esta afección, por lo general, deberán tomarse de por vida. Es habitual que el tratamiento esté basado en una combinación de glucocorticoides y mineralocorticoides. En algunos casos también puede ser aconsejable tomar un reemplazo hormonal para los andrógenos.

Cuando se produce una crisis suprarrenal es fundamental inyectarse hidrocortisona de inmediato, por lo que es necesario que las personas afectadas por la enfermedad de Addison aprendan a administrarse por sí mismas esta inyección de emergencia.

El tratamiento también contempla el control sobre la presión arterial baja.

Las expectativas de la enfermedad de Addison, con el tratamiento adecuado, son favorables, pudiendo llevar los afectados una vida normal.

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