Steve McQueen presentó su segundo largometraje que lleva por título Shame. Al ser estrenado en la Argentina se conservó el nombre original de la película en inglés pero con el agregado del sublema “sin reservas”, que resulta algo confuso y alejado de la temática de la trama.

El guión fue escrito por el mismo director y por Abi Morgan mientras que Michael Fassbender interpreta al protagonista. Este actor alemán, radicado en Londres, también protagonizó el primer largometraje de McQueen, Hunger, que se estrenó en 2008.

Shame obtuvo los premios Fipresci y CinemAwinire en la Mostra de Venecia y también estuvo en el Festival de Sevilla.

Sinopsis de Shame, sin reservas

Brandon es un hombre casi cuarentón que vive en Nueva York y es adicto al sexo. Es exitoso en su trabajo y dueño de un confortable departamento en medio de la ciudad, no tiene problemas económicos y en su ordenada vida sólo se permite dar rienda suelta a los impulsos de su adicción pero sin comprometerse afectivamente con ninguna mujer.

Sus días transcurren entre sesiones de sexo y ser el cómplice de las aventuras de su jefe; así cree ser feliz pero sin embargo tiene momentos en que lo invade una extraña insatisfacción. La llegada de su hermana para vivir temporariamente en su departamento aumenta su angustia, quizá porque la presencia de la mujer es la única conexión que tiene con su pasado y eso le hace perder el control de su vida presente.

Crítica y análisis a la película de Steve McQueen

Brando, el protagonista, busca encontrar el desahogo en el sexo pero también haya en él a la angustia. Sin embargo sigue adelante con una existencia vacía. La llegada de Sissy, su hermana, le hace revisar el estado de sus sentimientos y esa situación lo sumerge en una depresión de la que cree que logrará salir sin pedir ayuda si se desprende de todos los elementos de su adicción; así tira revistas, películas condicionadas y hasta su computadora (ordenador).

El director, como coguionista, entrega pocos datos sobre los personajes y cuando lo hace, es de una manera tan sutil que cada espectador comienza a elaborar su relato casi desde el comienzo de la película, así se adentra, como en su filme anterior, en la complejidad humana y en este caso desde la óptica de la adicción, que puede ser tanto física como emocional, no interesa tanto a qué es adicto el protagonista sino que su condición lo mantiene preso de sí mismo. El adicto está sólo.

Escenas escabrosas

McQueen demuestra con este filme que ha crecido como cineasta aunque puede reprochársele algunos atisbos de hermeticidad y que la profusión de planos secuencias provocan una cierta lentitud en el desarrollo, pero el filme está contenido visualmente y la escenas de sexo pueden considerarse de alto voltaje y al nivel de las del género hot, pero ninguna llega a ser explícita y todas tienen su justificación en la trama.

Los planos sostenidos son utilizados por el director para que el espectador pueda ver los cambios anímicos de los personajes, sobre todo cuando Sissy canta “New York New York” con un arreglo musical en balada y la escena sitúa a los personajes dentro de una ciudad que brilla en conjunto pero oscurece al individuo.

La banda sonora de Harry Escott es excelente y mayormente incidental pero pasa a ser inductiva en las escenas hots y en las jugadas solamente por el protagonista.

Un elenco que se luce

Michael Fassbender ganó con este filme el premio al Mejor Actor en el Festival de Venecia 2011 y también obtuvo muchas nominaciones, entre ellas al Globo de Oro y ganó el British Independent Film Award al Mejor Actor. En Shame se lo ve medido y sin caer en los estereotipos del adicto por lo que logra una brillante composión.

Se luce Carey Mulligan como Sissy, la hermana del protagonista, un complicado personaje al que la actriz le imprime todos los rasgos de una personalidad desorientada que busca protección pero al mismo tiempo quiere ser completamente libre.

Programación de proyecciones

Shame, sin reservas, se proyecta en la ciudad de Buenos Aires y GBA en los complejos cinematográficos Village donde las entradas tienen un valor de $ 40, hasta las 13 el precio es de $ 30 igual que los días miércoles. Presentando la tarjeta Village Cines todos los días las entradas se venden a $ 30. Esta película también se proyecta en las salas de los complejos Hoyts y Arteplex. Las entradas pueden adquirirse por internet por medio de vouchers.

La distribuidora cinematográfica Diamond de Argentina emitió un comunicado informando que la película Shame, sin reservas no se proyecta en los complejos Cinemark porque esa empresa de exhibición consideró que no podía proyectarse en sus salas debido a las escenas de sexo que contiene la película.