¿Cervantes o Shakespeare? La respuesta a esta pregunta es difícil, no sólo porque algunos se decidirán por el que escribió en su lengua materna sino por la cantidad de similitudes que existen en la biografía de ambos pese a la distancia física que les separó.

Ser o no ser, el problema de la identidad

En el caso de Shakespeare el debate se ha extendido a lo largo de los años resumiéndose en dos posturas enfrentadas:

  • Los que se plantean a favor de la existencia de William Shakespeare de Stratford-upon-Avon que figura como actor en la compañía de Lord Chambelain's Men y que figura como autor de algunos poemas y obras teatrales.
  • Y aquellos que alegan las dificultades de un hombre que nació en una aldea como Stratford, en una familia de clase media que raramente escaparía del analfabetismo y que en modo alguno pudo tener acceso a los conocimientos de derecho, matemáticas y retórica que demuestra el autor en sus obras.
Entre los partidarios de esta última corriente se encuentra el poeta americano Walt Whitman.

William Shakespeare ¿es un pseudónimo?

Como candidatos a la autoría de las obras firmadas por William Shakespeare se encuentran el dramaturgo Christopher Marlowe, el filósofo Francis Bacon y Edward de Vere, decimoséptimo Conde de Oxford uno de los cortesanos de Isabel I que actuó como mecenas de poetas y otros autores que le dedicaron la mayor parte de sus obras.

Sobre Christopher Marlowe se conocen datos de su biografía que le atribuyen haber sido espía al servicio de la Reina de Inglaterra sobre cuestiones de religión, un supuesto mal carácter que le llevaría a tomar parte en duelos y peleas como el que supuestamente terminó con su vida (existen otras teorías que hablan de que fue una manera de hacerle desaparecer como espía y que posteriormente firmaría sus obras como William Shakespeare). Algunos de sus contemporáneos declararon sobre su supuesta homosexualidad que estaría reflejada en algunas de las obras que escribió como Eduardo II basada en la historia de amor entre el monarca y su valido Gaveston.

El manco de Lepanto

Miguel de Cervantes siempre se mostró muy orgulloso de ese sobrenombre que le acreditaba como soldado de la Armada Española bajo las órdenes de D. Juan de Austria. Sobre sus orígenes se sabe que nació en Alcalá de Henares pero hay un cierto debate en torno a sus raíces conversas que no son tales para algunos autores.

Todos los azares de su biografía, como el cautiverio en Argel, se verán reflejados en su producción literaria. Así se reconocen historias de encarcelados en su obra maestra, El Quijote; Rinconete y Cortadillo realizan la misma ruta que recorriera el propio Cervantes como recaudador de impuestos.

Tras publicar la I parte del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha apareció publicada una segunda parte apócrifa firmada por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, supuesto discípulo de Lope de Vega, que sirvió para que algunos años después Cervantes escribiera la segunda parte bajo el título El Ingenioso Caballero don Quijote de la Mancha.

Shakespare vs. Cervantes

Se cree que fallecieron el mismo día, el 23 de abril de 1616 aunque con una diferencia de calendario entre España (calendario gregoriano) e Inglaterra (calendario juliano) por lo que realmente Shakespeare falleció el 3 de mayo de 1616 y Cervantes el 22 de abril de 1616 (fue enterrado el día 23) por el calendario gregoriano.

La influencia de las obras de uno en el otro puede comprobarse en argumentos, historias y rasgos de personajes como es obvio que Shakespeare basó muchas de sus obras en las composiciones de Marlowe.

Sea como fuere ambos merecen ser homenajeados en el Día del Libro por la aportación que hicieron a la historia de la literatura, por las vidas y aventuras que nos han hecho vivir junto a sus personajes universales.