Las costumbres sexuales de la Grecia Antigua tienen orígenes en la mitología religiosa heredada de las culturas previas y circundantes.

En la cultura griega pueden encontrarse una gran diversidad de dioses, diosas, semidioses, derivados de la influencia de los pueblos asiáticos y prehelénicos, que pintaron las costas del Mar Mediterráneo con sus creencias y sus prácticas amatorias.

Esto ayuda a explicar la aceptación de ciertas prácticas sexuales en la sociedad, ya que su modelo era el comportamiento de estos dioses, promiscuos y liberales.

Mujeres casadas

Las mujeres casadas en la civilización griega eran tratadas como objetos y no tenían ninguna otra función que la reproductiva y la de servir a los hombres, ellas no tenían derechos y sólo obligaciones, sobre todo las mujeres de clase social alta.

Pericles, casado con una dama de alta cuna, promulgó una ley prohibiendo los matrimonios entre diferentes clases sociales. Sin embargo, él mismo se enamoró de Aspasia de Mileto, una hetaira cuya casa se convirtió en el centro de reunión de los más afamados filósofos griegos.

Pericles repudió a su legítima esposa y vivió muchos años con Aspasia hasta que algunos conciudadanos empezaron a señalar el adulterio. Bajo el pretexto de ejercer secretamente el proxenetismo se planteó contra ella una acusación y aunque fue sobreseída quedó defenestrada. La familia venció al sexo, y la casa y el hogar volvieron a ser puros.

Pero el hombre continuó disponiendo de cuantas mujeres quiso y pudo fuera de su casa. El marido, a consecuencia de sus uniones extraconyugales pocas veces solía ser un amante ardiente.

Las mujeres casadas no podían asistir a los Juegos Olímpicos este espectáculo estaba reservado sólo para las solteras, ya que, además de las disciplinas acrobáticas, estos juegos culminaban en verdaderas orgías, lo mismo se reglamentaba para el carnaval dedicado a Dionisos, centrado en el culto fálico.

La guerra entre Esparta y Atenas llevó a los hombres al combate. Las mujeres se quedaron solas. Y muchos matrimonios naufragaron en el adulterio.

Prostitución

La prostitución en Grecia era algo común. Las hetairas eran mujeres que dominaban el arte del amor y vendían su cuerpo, vivían paupérrimamente en burdeles. La prostitución más baja se daba en los barrios bajos de Pireo.

Hubo hetairas famosas y de élite, que se relacionaron con personajes ilustres de la época como Friné y Lais de Corintio (amante de Demóstenes, Aristipo y Alcibíades).

Estas fueron excepciones, en su gran mayoría estas mujeres vivían como las prostitutas comunes. Los hombres griegos no buscaban en ellas más que la satisfacción carnal de sus apetitos.

Existía también una prostitución para lo que podríamos denominar la clase media, que se desarrollaba en hoteles o restaurantes, en donde las bailarinas, las tocadoras de flauta y las acróbatas daban toda clase de placer a los hombres.

Homosexualidad

La homosexualidad tanto femenina como masculina era aceptada, para la cultura Griega, la belleza era un símbolo de adoración y admiración, por lo tanto admirar la belleza de una persona joven era independiente del sexo del individuo.

Grandes personajes de la época fueron homosexuales declarados como Pisístrato (Tirano de Atenas) que tenía por amante a Solón (uno de los siete sabios de Atenas y gobernante también).

Los hijos del Tirano (Hamodios y Aristogiton) también eran homosexuales. Arístides y Temístocles disputaron el amor de un hermoso joven llamado Stesileo.

Otro homosexual declarado fue el gran filósofo Platón, se sabe que otros personajes como Fedro, Alepsis y Dionisio fueron amantes suyos.

Por lo general, los varones prostituídos ofrecían sus servicios con la ayuda de intermediarios. En Atenas y en otras ciudades y puertos existían burdeles con jóvenes. Los hombres adultos tenían el derecho a prostituirse y si su cliente era extranjero, se podían alquilar en calidad de mancebos por un buen salario.

Homosexualidad militar

La homosexualidad muchas veces se ha refugiado en la milicia. Dicha homosexualidad se daba a modo de compensación por una vida alejada de las mujeres.

En Esparta, el encuadramiento militar, sumado a la separación de los hombres de sus madres y esposas, logró que se conformara una verdadera máquina de hacer soldados y, por qué no también, homosexuales.

Esto hizo que los matrimonios fueran bastante indiferentes y tibios, ya que los hombres en sus largas campañas no se preocupaban acerca de si su mujer se enteraba de sus aventuras con otros soldados o prostitutas.

Pederastia

El homosexualismo griego, además de la milicia, se basaba también en la educaciónpederasta en la cual un hombre ya maduro, adoptaba a un joven para darle educación.

Normalmente el despertar sexual del joven se daba con su tutor, este lo educaba y el joven era incluido en el círculo social de su erasta que en la mayoría de los casos pertenecía a una élite en la sociedad.

Este tipo de instrucción la recibían únicamente los jóvenes de familias nobles, ya que era un privilegio que un joven tuviera por maestro a un ciudadano ilustre como guía.

Lesbianismo

Con respecto al homosexualismo femenino, el ejemplo más claro fue el de Safos, una poetisa que nació en la isla de Lesbos hacia el año de 612 A.C.

Formó una academia en la cual se adoraba a Afrodita y a las musas; en esta academia el grupo de mujeres era en su mayoría perteneciente a la clase social alta. Se les impartía educación clásica que las preparaba para ser esposas y amas de casa, recibían instrucción religiosa además de artística.

Safos tenía un gran talento para la poesía y promovió el amor entre mujeres; mientras vivió tuvo relaciones con varias adolescentes de la academia, y terminó enamorándose de una de sus alumnas, al no ser correspondida se suicidó.

La cultura Griega Clásica fue la cuna de muchos de los rasgos de nuestra civilización actual, entre ellos la sexualidad con sus diferentes aspectos, algunos de ellos censurados hasta hoy.