En términos de salud mental, la psicología se ha introducido en la problemática del incesto recientemente, pero lo primero y más conveniente sería definir el significado de la palabra incesto. No parece en exceso complicado. Probablemente, si se efectuara una encuesta al azar, las respuestas obtenidas se acercarían, con mayor o menor acierto, al significado del término en cuestión.

El sexo en la familia siempre ha sido considerado como un tabú, algo de lo que no se habla pero que, sin duda, ocurre con mayor frecuencia de lo que piensa la mayoría y puede tener graves consecuencias psicológicas.

Salud mental y psicología enfrentadas a religión y sexualidad

El término incesto es conocido por casi todos. Pero al profundizar un poco en sus interioridades, pronto aparecerán los malentendidos y las ideas erróneas. Incluso investigando en distintas enciclopedias, las definiciones presentan diferencias sustanciales; así pues, mientras el diccionario ideológico de Julio Casares habla de “pecado carnal” otras como Larousse nos sitúan en las “relaciones sexuales entre personas consanguíneas o afines”.

Y si la búsqueda se hace en la Wikipedia van a ser necesarias grandes dosis de concentración para comprender lo que se intenta explicar. En definitiva; no es tan sencillo como podría parecer en un primer momento.

Salud mental a lo largo de la historia: orígenes de la palabra incesto

Es habitual hacer uso de las palabras sin pensar conscientemente cuál es su raíz etimológica ni su interpretación a lo largo de la historia. Algo bastante lógico, por otra parte. Ahora bien, si la intención es acceder a una mayor precisión respecto de lo que se quiere exponer, entonces sí vale la pena hacerlo. Y más cuando el asunto se presta a controversia.

La palabra incesto proviene del latín incestus, compuesto por in=no y castus=casto. El significado ya sugiere que se trata de una cuestión no aceptada socialmente. Si se efectúa un recorrido histórico descubriremos que la moral, al menos en este aspecto concreto, no ha sufrido grandes modificaciones.

Psicología y moral

Podría considerarse lícito incluir el incesto dentro del ámbito de la moral de cada individuo, incluso de cada familia, aunque ya ha quedado patente que la mayoría de culturas, tanto actuales como históricas, manifiestan un evidente rechazo.

No obstante, si dos personas adultas con lazos de consanguinidad deciden mantener relaciones sexuales, objetivamente, no parece adecuado ir más allá de considerar dicha circunstancia como un tabú de moralidad opinable y con ciertas restricciones legales. Pero en ningún caso puede hablarse de un hecho delictivo. Es en este punto donde surgen los malentendidos; bien sean interesados o no. No hay que olvidar que en la red, cada vez con más fuerza, se escuchan voces que pretenden equiparar la pedofilia con otras opciones sexuales.

Abuso sexual infantil

A menudo se utiliza indistintamente la palabra incesto y abuso sexual infantil, lo que genera no poca confusión y malas interpretaciones.

La clave para comprender la diferencia radica en el consentimiento mutuo que debe existir en toda relación sexual, en caso contrario aparecen las secuelas asociadas al abuso. El consentimiento, por otra parte, varía dependiendo del país que se tome como referencia. Mientras que en España la edad mínima a efectos legales está en 13 años, en otros países como Francia o Suecia está en 15. España ostenta el dudoso liderazgo europeo con la edad más baja. En el otro extremo de la balanza está Turquía con 18 años.

En definitiva, por debajo de estas edades se entiende que el consentimiento no puede existir de un modo libre, sino que éste se ha obtenido mediante coacciones, chantajes emocionales o de cualquier otro tipo, engaños o bien por un abuso de poder, circunstancia, esta última, que va implícita y define el abuso sexual a menores.

A tenor de lo expuesto se puede concluir que las relaciones sexuales en la familia siempre son incestuosas, pero no necesariamente han de constituir un abuso sexual, si bien es cierto que así es en la mayoría de ocasiones. En cualquier caso, el incesto es una cuestión que pertenece al campo de la moral. El abuso sexual es un delito.