Algunas personas sufren un determinado trastorno, denominado sexomnio, según el cual, durante el sueño tienen un estado de sonambulismo en el que son capaces de mantener relaciones sexuales con su pareja sin ser conscientes de ello. Esto les sucede durante la fase REM del sueño, la más profunda, mientras están completamente dormidas, y al despertar no se acuerdan de nada.

Al parecer, las personas que mantienen relaciones sexuales mientras duermen, muestran conductas diferentes a las que tienen habitualmente: algunas son más cariñosas, no tienen tanta prisa, demuestran más ternura y tratan de satisfacer a su pareja; otras, por el contrario, se convierten en personas más agresivas y apasionadas. Pero lo que sí tienen en común es que ninguna de ellas recuerda haber realizado el acto sexual durante el sueño.

No obstante, no es éste un problema frecuente y se está investigando por qué se produce, en qué tipo de personas se da, sus características comunes, etc., si bien los resultados todavía no son concluyentes.

Las mujeres durante el sueño pueden llegar al orgasmo

Por otra parte, algunas mujeres tienen sueños eróticos con los que suelen llegar al orgasmo y realmente lo viven como si estuvieran despiertas, con las mismas sensaciones placenteras.

Estos sueños se producen, casi siempre, cuando pasan un periodo largo de tiempo sin mantener relaciones sexuales, por ejemplo, cuando la pareja viaja y tienen que estar separados durante meses, o cuando por motivos diversos no se mantienen relaciones sexuales. En tales casos, la naturaleza se sirve del sueño para satisfacer esas carencias sexuales.

Durante el sueño el cerebro satisface sus necesidades

Para muchas mujeres las relaciones sexuales son agradables y positivas, pero para otras son todo lo contrario, negativas y desagradables.

Hay parejas para las que hacer el amor es sinónimo de penetración y esta urgencia de penetración puede llegar a destruir el disfrute sexual, en vez de permitir disfrutar del placer de cada momento. Los hombres, por lo general, suelen tener prisa por llegar a la meta y se olvidan de los preliminares, que son una fuente importante de placer para la mujer.

Por consiguiente, cuando la mujer tiene un sueño erótico sin ella proponérselo, el sueño se adecua a lo que ella realmente echa de menos, la estimulación es lenta y continuada, no hay prisas, suele haber mucho más romanticismo que en la vida real y, así, aprovecha la oportunidad para disfrutar de un abanico más amplio de placeres eróticos, que para sus parejas suelen pasar desapercibidos.

El cerebro, durante el sueño, compensa las carencias y ayuda a satisfacer las necesidades.

El sueño y la vida relajada ayudan a reponer el almacén hormonal del sexo

Se ha demostrado que las personas que duermen poco tienen menores niveles de testosterona y, por tanto, menor deseo sexual.

Por otro lado, el cansancio, el aburrimiento, la irritación, las preocupaciones y muchos otros factores emocionales pueden suprimir la excitación sexual, incluso en aquellas mujeres que poseen una naturaleza muy orgásmica.

Por el contrario, las vacaciones hacen que la gente esté más relajada, sin horarios que cumplir y con cambios de escenario que son fantásticos para favorecer las relaciones sexuales, las cuales entonces suelen ser más frecuentes y placenteras.

Asimismo, hay horas más apropiadas para mantener relaciones sexuales y, aunque la mayoría de las personas suelen tenerlas por la noche, lo cierto es que se ha comprobado que la hora de la siesta, concretamente de 5 a 7, es el período más propicio del día, porque es el momento en el que la temperatura está más alta tanto en el hombre como en la mujer y están más relajados y más receptivos a la estimulación mutua, aumentando los niveles del neurotransmisor serotonina y la intensidad del placer.

Sueños sexuales femeninos más frecuentes

Naturalmente, cuando se sueña se tiene muy poco control sobre el contenido de los sueños. Muchas mujeres tienen sueños con otros hombres distintos a su pareja; algunas, luego, se pueden sentir culpables, pero a los hombres les pasa exactamente igual.

Sin embargo, la idea de soñar con alguien que no es su pareja, no significa que algo esté funcionando mal. En los sueños se puede retroceder en el tiempo y soñar con alguien con el que se tuvo una relación en el pasado y llegar a sentir las mismas sensaciones de aquella época, incluso, tener la misma edad que entonces.

Otro sueño recurrente, y con matices “románticos”, es el de soñar con alguien famoso o importante, como un actor, un político, un locutor, etc. A veces puede sorprender, o resultar gracioso, sin connotaciones sexuales; puede ser un flirteo, un encuentro, un cruce de miradas, etc.

Los sueños no tienen por qué significar nada importante en la vida sexual de las personas, al menos, nada que tenga que preocupar demasiado, porque “los sueños, sueños son”.