En el gusto general del ser humano tanto en el sexo como en el acto puro de hacer el amor, el poder expresarse es algo liberador.

Sucede que no a todas las personas les es grato escuchar gritos, murmullos, gemidos, hay quienes con movimientos suaves, lentos y aguantando las ganas de decir cosas durante el acto en sí, se sienten simplemente cómodos.

¿Qué te excita más?

El tener el poder en ese momento de expresar lo que te hace sentir mientras tienen sexo es lo mas lindo e inquietante que puede existir en toda relación sexual.

Lo íntimo e importante en ese momento es poder sentirse libres y desenfrenados, ambientarse con lo que les pasa con sus cuerpos conectados y lo que les provoca el roce.

Hagamos silencio

Por supuesto hay gusto para todos, no a la mayoría le apetecen los gemidos, o que digan cosas chanchas o el silencio por completo, muchos recurren al ruido ambiente como para no sentirse sus respiraciones y que el sexo sea como un trámite bancario, rapidito, sin embargo existe quienes son más exquisitos y les gusta variar en sabores, olfatos, aromas y hasta diversos modos de ruidos.

Sólo necesito escucharte a ti

Necesitan escuchar a su pareja decir cuanto la/o excitas, es como melodía para sus oídos genera más adrenalina en su sangre y lo inspira a seguir un tiempo más largo, muchas veces ocurre que el escucharte de esa forma quiera pasearte por toda la habitación y hacerlo menos rutinario como también probar distintas posturas que ayudan al momento.

El silencio lo que genera en cambio es que estés pendiente de sus movimientos de vaivén durante el sexo, no te deja concentrarte por completo y es como que prefieres que termine ya, o puede suceder que la conexión no sea la suficiente en la cama, que sean almas gemelas fuera de ella pero dentro no encuentran el espacio para expresar su pasión, su deseo hacia el otro.

Diferencias entre hacer el amor y tener sexo

Hacer el amor a diferencia del tener sexo es que en el primero se logra una conexión mas allá de todo límite, en cambio en el segundo es sólo sexo dicho así, es emoción, ir contra la rutina, lo novedoso que no te ofrece una pareja, es lo corrupto, lo prohibido, extralimitarse en lo que desees y llegar a un punto que no exploraste en tu vida.

Quizás eso es lo mágico, para decirlo de alguna manera, de sólo tener sexo y no hacer el amor, es el desafío de decir las cosas como quieres a un extraño o a tu amigo con derecho a beneficio, lo que no le dirías a tu pareja, es ese grito orgásmico que te hace sentir esa persona que quizá en una relación cotidiana no lo descubren.

Hagamos fiesta toda la noche

En la cama no hay nada mejor que divertirse, sea con quien sea, con el levante del chat o el boliche, como con la pareja de hace años. La garantía de que un levante te vuelva a buscar y se convierta en tu hombre por más de una noche, es darle lo que quiere, y es sexo salvaje, con dulzura, palabras sucias, frases chanchas, gozar, y divertirse mucho en la cama.

No hay dos sin tres

En cada cama en la que hay dos amantes hay, por lo menos, cuatro personas. Hay gente con más imaginación que quizá tengan en la cama a una multitud. La mujer está haciendo el amor con Goldberg y pensando en Mohamed Alí. Goldberg está haciendo el amor como una obligación y pensando en todo tipo de hermosas actrices; pero su mente no está ahí, ni la de su mujer tampoco. Sus mentes están en sus sueños, mismos sueños que los lleva también a expresarse como quieren debido a que se están reinventando durante su sexo.

Busquemos otra opción

Hay otra combinación riquísima para quienes no dicen nada, ni hacen el mínimo ruido, pero sólo los inspira a escuchar algo de música para su satisfacción, en ese momento en pareja todo depende de la clase de sexo que tengas, de las distintas situaciones, o de meras coincidencias, como hacer el amor en un auto y que justo esté sonando determinando tema que te guste para la ocasión.

La clave de una buena cama esta en dejar de ser calladita/o y soltarse más, de esa manera la pasas bien y además llegas a relajarte en la cama. Y no importa si vuelves a ver a esa persona o no… sino quedarse con la sensación de que realmente la pasaron bien.