Sexo oral, y no hablamos de conversar en la cama, sino de la práctica de la felación (a los varones) o el cunnilingus (a las mujeres). Es un arte delicado donde saber escuchar e interpretar lo que el otro dice o gestualiza es de suma importancia. La línea entre el placer y la molestia es muy fina, demasiado o demasiado poco, sutilezas fundamentales a la hora de complacer.

Felación

Del latín (fellatio), consiste en chupar o lamer el miembro masculino con la boca, la lengua y los labios. Menciones a la felación se pueden hallar ya en el S.I por Plutarco, que en la mitología de Isis y Osiris menciona cómo Isis lame la réplica de los genitales de Osiris ya muerto para permitirle copular por última vez.

La isla de Lesbos era famosa en la Grecia Clásica por el arte de sus mujeres para realizar el sexo oral a los varones (La Ilíada). En la Antigua Roma esta práctica era muy habitual, aunque fue jerarquizada y etiquetada de modo complejo y como algo denigrante a realizar.

Otras culturas importantes como la india, no sólo la mencionan y consideran, sino que dan pautas y escriben acerca del arte del sexo oral. El Kamasutra es un libro que se explaya sobre la felación y menciona el cunnilingus. La cultura moche peruana y la sambiana en Nueva Guinea lo consideraban como algo positivo e incitaban a la práctica de la felación.

Cunnilingus

Del latín (cunnus) y (lingus), consiste en estimular la vulva, vagina y clítoris con la boca. Lejos de tener la misma prensa que su par masculino, el arte del cunnilingus ha sido minorizado y ensuciado a lo largo de la historia. Aún registrándose su práctica en antiguas culturas, no se ve como algo positivo, sino humillante y degradante.

No es de extrañar dada la posición histórica universal de la mujer hasta mitad del siglo XX, las féminas siempre han ocupado un rol secundario y, por tanto, todo lo referido a ellas ha despertado menos interés. Como curiosidad extraña se conoce el hecho de que la emperatriz Wu Zetian (reinado 690-705 d.C. China.) decretó que todos los dignatarios visitantes deberían rendirle sus respetos realizándole un cunnilingus.

Sexo oral y religión

Las religiones no han hecho caso omiso del sexo oral. Para ensalzarlo o denigrarlo, lo han mencionado. En la Biblia se hace clara alusión a esta práctica y a otras variantes sexuales no reproductivas cuando se habla de Sodoma y Gomorra, por supuesto que penalizando y castigando el uso no reproductivo de cualquier acto sexual o placer genital.

El cunnilingus aparece asimismo en el "Cantar de los Cantares", aunque ha sido en un fragmento discutido y traducido de modos alternativos como "ombligo", en vez de" vulva" (Hebrew & English Lexicon of the Old Testament).

En el Taoísmo chino, el cunnilingus es respetado y ensalzado. La filosofía de esta religión es la comunión de los fluidos y esencias opuestas, para así volver al equilibrio que existía antes de la separación en dos sexos.

El Corán tiene el sexo oral como tema de discusión teológico aún entre los estudiantes modernos. Existen posiciones que aceptan el cunnilingus mientras no entren fluidos en la boca durante la menstruación, otras dicen que el cunnilingus es aceptable pero nunca la felación.

Sexo oral y sociedad

El sexo oral es popular, común y muy practicado. Fuera de juicios religiosos o éticos particulares de cada individuo, esta es una práctica diaria y habitual, por tanto no está exenta de los riesgos que coparticipan a toda la sociedad, como las enfermedades venéreas y el sida. Las mucosas de los genitales femeninos y masculinos, así como las mucosas de la boca, pueden ser causa de infección y transmisión cuando uno de los miembros de la pareja está enfermo.

Hay público para toda opinión, personas a las que les gusta practicar el sexo oral y no ser objeto de la práctica y viceversa. El mundo adolescente se asoma a la sexualidad a través del sexo oral sintiendo que es seguro para evitar un embarazo, pero sin tener en cuenta el riesgo de enfermedades.

Nadie nace sabiendo cómo realizarlo. Existen manuales, consejos, humor, películas y todo tipo de aditamentos como lubricantes con sabores diferentes para hacerlo aún más excitante y divertido. Sólo la práctica y el diálogo pueden ir refinando el arte de dar placer mediante esta técnica.

La comunicación es esencial para conocer qué gusta y qué disgusta en este campo, y muchas veces será la mera interpretación de la comunicación no verbal del compañero en ese preciso instante. Una cosa es segura, si se está haciendo bien, el practicante lo va a saber enseguida en la respuesta de su pareja.

Sexo oral, muchas veces traducido a lenguaje vulgar, otras veces denigrado, prohibido, ocultado o castigado. En realidad una placentera actividad sexual que implica entrega y confianza, así como placer y recompensa. ¿La clave para el buen hacer? Comunicación... y delicadeza.