El sexo anal es probablemente la práctica sexual que más prejuicios conlleva sobre su práctica. Las ideas erróneas más frecuentes suelen ser:

  • Que es doloroso.
  • Que es sucio y antihigiénico.
  • Que es una práctica homosexual.

El sexo anal es una práctica dolorosa

Dicha práctica no tiene por qué ser dolorosa si se practica de forma adecuada. Para ello es necesario lubricar bien la zona anal. El ano, a diferencia de la vagina, no se lubrica de forma natural, por lo tanto, habrá que emplear un lubricante.

Muchas personas con una mentalidad abierta hacia esta práctica es posible que hayan realizado varios intentos sin éxito.

El sexo anal es una práctica sexual que necesita aprenderse y realizarse poco a poco. Con una actitud positiva, una pareja adecuada y una buena lubricación en la zona, el sexo anal no tiene por qué resultar doloroso.

El ano contiene una gran cantidad de terminaciones nerviosas que lo hacen muy sensible a las sensaciones.

La excitación sexual previa también influirá en la forma en la que se disfrute del sexo vía anal. El ano tiene la capacidad de dilatarse por lo que se podrá penetrar sin dolor y con mucho placer.

El sexo anal es sucio y antihigiénico

Este es otro de los prejuicios que rondan la mentalidad de muchas personas. Se percibe el ano como una parte sucia del cuerpo, sin embargo, el ano tiene una función de limpieza, desechando lo que ya no sirve.

Es evidente que la higiene en este tipo de práctica es muy importante para otorgarle un carácter erótico y placentero.

Es conveniente lavar bien la zona con un jabón neutro, incluso se puede realizar una lavativa de la cavidad anal si se deseara.

Es muy importante no realizar una penetración de la cavidad anal a la cavidad vaginal directamente, ya que la mezcla de cultivos podría dañar la flora vaginal. Esto se aplica tanto si ha sido una penetración con el pene, como con el dedo o la lengua.

El uso de preservativo en esta práctica, es conveniente, incluso cuando se practique con una pareja estable. Aunque no exista riesgo de embarazo, existe gran riesgo para la transmisión de enfermedades e infecciones y, además, el preservativo proporcionará mayor higiene.

El sexo anal es una práctica homosexual

No existen prácticas sexuales exclusivas de homosexuales o heterosexuales. Cada uno puede practicar el sexo libremente como desee, siempre que no implique peligro para uno mismo o para los demás.

Muchos homosexuales no realizan prácticas anales, del mismo modo que muchos heterosexuales sí las realizan. Es un prejuicio e idea errónea, ya que todas las personas tienen la capacidad para disfrutar del sexo anal.

Cómo iniciarse en la práctica

El primer lugar, hay que ser consciente de que disfrutar del sexo anal puede llevar su tiempo. Es conveniente realizar aproximaciones para que la zona se acostumbre a la estimulación.

Primero se deberá empezar con la introducción del dedo de la pareja para ver cómo se tolera la sensación, y para decidir si la persona desea o no, seguir adelante con la práctica.

Es normal experimentar una sensación “rara” ante las primeras experiencias.

El sexo anal, como una práctica más, requiere el aprendizaje y acoplamiento de los miembros de la pareja, cosa que se realizará con una buena actitud y tiempo.

La importancia de los juegos previos

Los juegos previos a este tipo de práctica son tremendamente importantes, ya que para que no se produzca rechazo, la persona que va a ser penetrada deberá estar muy excitada sexualmente. Esto facilitará la dilatación de la zona.

Mantener una mente abierta, paciente y relajada será fundamental para poder disfrutar de esta práctica.