La policía secreta, como su nombre indica, opera secretamente dentro y fuera de un país usando algunas veces métodos poco ortodoxos para, teóricamente, salvaguardar la seguridad. Pero muchas veces no ha sido así y se ha usado la policía secreta para promover un Estado policial mediante el terror.

El Imperio Ruso creado por Pedro I el Grande

Es como se denomina a Rusia entre 1721 y 1917. Ocupaba zonas de Europa, Asia y Norteamérica teniendo una superficie de 22.900.000 km² y una población de 125.640.000 personas. Más de 100 diferentes grupos étnicos convivían en el imperio siendo la capital San Petersburgo.

Para mejorar la administración y el poder sobre este vasto territorio, Pedro I, emitió, el 18 de diciembre de 1708, un edicto dividiendo el Imperio ruso en ocho “gubérniyas” o gobernaturas generales, cada una de ellas regida por un gobernador. Posteriormente, se dividieron en “uyezds” que a su vez se dividieron en “vólosts” a finales de 1796, subdivisión que existió hasta la Revolución rusa de 1917.

MVD, el Ministerio del Interior de la Rusia Imperial

El Ministerstvo Vnutrennij Del (MVD), fue el Ministerio del Interior de la Rusia Imperial, posteriormente de la Unión Soviética y lo es actualmente de la Federación Rusa.

En 1802, Alejandro I inicia una serie de reformas y crea el MVD para que se responsabilizara de las fuerzas policiales y la supervisión de la administración de las “guberniyas”, además de controlar las cárceles, cuerpos de bomberos, empresas estatales, correos, terrenos e inmuebles del Estado, carreteras, sanidad, clero, recursos naturales y nobleza.

Ejército de la gendarmería

Dentro de esa ola reformista, el emperador creó las “Unidades del Cuerpo Especial de Guardias Internos” o “Tropas Internas del MVD” el 27 de marzo, 1811 integrando a compañías militares de las “gubérniyas” en los batallones de “Protectores Internos”.

Poco después, en 1815, se crea el “Ejército de la Gendarmería” adoptando un modelo fusionado de las “Tropas Internas del MVD” y el “Regimiento de Dragones Borisoblebsk” que tan importantes fueron en las guerras contra los tártaros.

La Tercera Sección

A la muerte de Alejandro I, su sucesor Nicolás I, creó la oficina de “Jefe de Gendarmes” en julio de 1826, cuyo cargo lo ostentaba el conde Aleksandr Jristofórovich Benkendorf quien también fue nombrado director ejecutivo de la recién constituida “Tercera Sección”. Él sugirió la formación de un ministerio del policía y del reacondicionamiento de todo el sistema. También aumentó la represión en el sistema educativo.

Nicolás I, convirtió la Cancillería en un órgano administrativo general, en igualdad con el Consejo de Ministros y el Senado de Administración. Desde 1826, la Cancillería fue dividida en seis secciones de las cuales la tercera sección se ocupaba de delitos políticos, censura, sectas religiosas, extranjeros y gendarmes.

El cuerpo especial de gendarmes

Este cuerpo fue la evolución de la gendarmería y se creó en 1836 siguiendo a cargo del jefe de gendarmes.

Sus principales responsabilidades eran hacer cumplir las leyes y seguridad del estado, así como la ejecución de las órdenes de la corte, perseguir fugitivos, control de las masas, detención de criminales inusuales y ayudar a la policía local.

Solo los más competentes oficiales del ejército podían unirse al cuerpo de gendarmes y se formó una amplia red de agentes e informantes que no terminaban de infiltrarse del todo en las organizaciones revolucionarias que querían derrocar el régimen zarista.

Los intentos de asesinato del zar Alejandro II

Tras el fallido intento de asesinato del zar Alejandro II, en 1866, se crea el “departamento de protección del orden y paz pública” compuesto por 12 investigadores. No obstante el zar sufrió varios atentados el 20 de abril de 1879, en diciembre de 1879 y el 5 de febrero de 1880.

Después de un nuevo atentado el 6 de agosto de 1880, el conde Mijaíl Lorís-Mélikov, ministro del interior, propuso transferir el “cuerpo especial de gendarmes” y la “tercera sección” al MVD y así ya quedaban todos los servicios de vigilancia y control bajo un mismo departamento.

El asesinato del zar Alejandro II y las consecuencias

El zar estaba destinado a morir de forma violenta y así el 13 de marzo de 1881 sufrió un nuevo atentado cuando Nikolai Rysakov arrojó una bomba al carruaje donde iba el monarca matando a uno de los cosacos de su guardia pero sin matar al zar.

Alejandro II quiso ver los daños que la bomba ocasionó y entonces otro terrorista, Ignacy Hryniewiecki, lanzó una nueva bomba a sus pies arrancándole las dos piernas aunque sin matarlo, pero horas después moría en el Palacio de Invierno por causa de la pérdida de sangre.

La muerte del zar fue presenciada por su hijo, Alejandro III, y por su nieto, el futuro Nicolás II, quienes se comprometieron a no correr su misma suerte. El nuevo zar Alejandro III comenzó una tremenda y cruel represión usando una nueva policía secreta: la ojrana

La creación de la Ojrana, la policía secreta en Rusia

La Ojrana, Okhranka u Ojranka (peyorativo) (Departamento de Seguridad) fue el cuerpo de policía secreta creado tras el asesinato de Alejandro II. Dependía del MVD y se formó con los agentes del “cuerpo especial de gendarmes”.

Su objetivo principal era garantizar la seguridad de la familia imperial combatiendo el terrorismo político y la actividad revolucionaria izquierdista por partes de grupos anarquistas y socialistas que querían acabar con los Romanov.

El espionaje nacional ruso e internacional

Estas organizaciones revolucionarias tenían las sedes fuera de Rusia, y esto obligó a la Ojrana a formar agentes para trabajar por toda Europa, especialmente en París.

El mecanismo más importante de la policía rusa era seguramente su "agencia secreta", nombre del servicio de provocación, cuyos orígenes se remontan a las primeras luchas revolucionarias.

Especialistas reunían todas las informaciones proporcionadas por los provocadores, las estudiaban, las ordenaban y las archivaban en expedientes. En los edificios de la Ojrana (en la calle Fontanka 16 de Petrogrado) había una habitación secreta a la que sólo entraban el director de la policía y el funcionario encargado de clasificar las piezas. Era el local de la agencia secreta. Contenía las fichas de los provocadores, en el que encontramos más de 35.000 agentes encubiertos.

Las actividades de esta sección especial del servicio secreto ruso

La Ojrana entregaba a los prisioneros a la justicia para su proceso de acuerdo a la ley, con su posterior ejecución o envío a campos de trabajo en Siberia llamados katorgas. Aunque, bajo circunstancias especiales, los agentes disponían de licencia para matar y torturar, cosa que ocurría casi siempre.

Con el aumento de las actividades de los movimientos socialistas, aumentó también la represión pero no se conseguía parar los innumerables atentados aunque el número de centros de la Ojrana en todo el país aumentaba.

Entre las muchas actividades que llevó a cabo el servicio secreto, se encuentra la creación del panfleto tan famoso titulado Protocolos de los Sabios de Sión y el “caso Beillis”, ideado por el ministro de justicia Shcheglovitov.

Con el comienzo de la I Guerra Mundial, los servicios secretos comienzan sus actividades de contrainteligencia pero tras la Revolución de Febrero de 1917, los gendarmes y la Ojrana fueron desmantelados por ser considerados antirrevolucionarios, aunque claro está que el “nuevo orden” necesitaba un nuevo servicio secreto… que fue creado: La Cheká