El mandato de Nikolái Ivánovich Yezhov , en la renovada NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), propició la falsificación de documentos para acabar con los personajes molestos para Stalin, cada vez más obsesionado con los traidores, por eso dotó de recursos a sus servicios secretos.

La sucesión forzosa de Yezhov

En junio de 1938, en una reunión del Comité Central, Yezhov se sobreexcedió y ofendió a Viacheslav Mijáilovich Mólotov , persona muy cercana a Stalin quien no toleraba que nadie se tomara libertades en su nombre y así en noviembre de 1938 Lavrenti Beria fue designado nuevo director de la NKVD, sin el consentimiento de Yezhov, quien fue arrestado el 10 de abril de 1939, y nunca más fue visto. Se dice que fue fusilado el 4 de febrero de 1940 en la cárcel de Sujánovka.

Lavrenti Pávlovich Beria, jefe de la GPU (Directorio Político Estatal) en Georgia, reorganizó el NKVD y durante su dirección 100.000 personas fueron liberadas de los campos de concentración, aunque las purgas en las poblaciones de Polonia y los países bálticos se incrementaron.

Nuestro Himmler particular

Así es como el propio Stalin definía a Beria cada vez que hablaba con otros.

El 23 de agosto de 1939 los nazis y los rusos firmaron el pacto de no agresión nazi-soviético (Pacto Ribbentrop-Mólotov) donde no sólo garantizaban la no agresión sino que se repartieron la Europa del Este y Central (Polonia, Estonia, Finlandia, Letonia, Rumania y Lituania).

Una consecuencia de este pacto fue la entrega, por parte de Lavrenti Beria a la Gestapo de todos los refugiados comunistas alemanes, polacos y húngaros que habían buscado refugio en la Unión Soviética.

Pasaron de horrores del pasado como el holodomor y el gulag siberiano y de las garras del NKVD, a los campos de concentración nazis dirigidos por las SS (Escuadrón de Defensa), donde la mayoría de ellos terminaron siendo ejecutados o víctimas de las espantosas condiciones de vida reinantes en los mismos.

En 1941 fue designado Comisario General de la Seguridad Estatal, el rango más alto dentro de la policía soviética.

En junio, la Alemania nazi invadió a la URSS, y Beria se convirtió en miembro del Comité de Defensa Estatal. La inteligencia soviética, que dirigía, creó increíbles redes de espionaje que penetraron los aparatos estatales de los países del Eje.

Nueva restructuración del NKVD

Después de varios cambios, el 3 de febrero de 1941, mediante el Decreto 149 del Politburó del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética), se escinde el GUGB (Directorio de Seguridad del Estado) de la NKVD y se forma el "Comisariato del Pueblo para la Seguridad del Estado", más conocido como NKGB.

El NKGB fue dirigido por Vladimir Merkulov, el exdiputado de Beria, quien sigue siendo un lacayo fiel.

Este nuevo NKGB (Comisariato del Pueblo para la Seguridad del Estado ) se ocupaba del espionaje exterior y la lucha contra el espionaje interior, además de vigilar a los líderes del Partido y del Estado.

Los éxitos de la gestión de Beria: la bomba atómica

En diciembre de 1944, Beria fue nombrado supervisor del Proyecto soviético de la bomba atómica. Su mayor éxito fue obtener excelente información del programa nuclear de los Estados Unidos, logrando que la Unión Soviética dispusiera de su propia bomba en 1949.

En julio de 1945, los rangos de la policía soviética fueron convertidos al sistema militar, de esta manera, Beria se convirtió en Mariscal de la Unión Soviética. A los mariscales que nunca ejercieron una carrera militar profesional se les llamó Mariscales Políticos; sólo ha habido cuatro en la historia de la Unión Soviética: Leonid Brézhnev, Nikolái Bulganin, Lavrenti Beria y Iósif Stalin.

En enero de 1946, Beria abandonó la jefatura del NKVD y supervisó en su totalidad la implementación de las policías secretas en los países de Europa del Este y el NKVD pasó a denominarse simplemente MVD (Ministerio del Interior).

Nuevo cambio tras la muerte de Stalin: KGB

El 5 de marzo de 1953 murió, después de varios días de agonía, Iósif Stalin, algunos aseguran (como Nikita Jrushchov en sus memorias) que fue envenenado por el propio Beria, pero no hay ninguna prueba de ello.

En los funerales de Stalin, Beria fue uno de los tres oradores junto con Georgi Maksimiliánovich Malenkov y Mólotov.

Beria fue designado Adjunto o Suplente del Primer Ministro Malenkov y reasignado a la jefatura del MVD, que se convirtió en la KGB (Comité para la Seguridad del Estado), después de tantos cambios de nombre: Ojrana, Cheká, OGPU, NKVD, etc . Este nombre se usó desde del 13 de marzo de 1954 al 6 de noviembre de 1991 en el final de la URSS.

Jrushchov se convirtió en "Secretario del Partido", que no era un puesto tan importante como los que ocupaban Lavrenti Beria y Georgi Malenkov, pero deseoso desde el inicio de derrotar a Beria, el 26 de junio de 1953 lo acusó de ser un espía británico, Mólotov y otros también acusaron a Beria, y Jrushchov propuso inmediatamente su dimisión.

El final de Lavrenti Beria

Lavrenti Beria fue arrestado el 10 de julio de 1953, anunciado por el diario Pravda, dando el crédito a Malenkov y culpando a Beria de "actividades ilegales contra el Partido y el Estado".

En diciembre se anunció que Beria y seis cómplices habían estado siendo pagados desde hace años por agencias de inteligencia extranjeras para conspirar en derrocar el gobierno comunista de la Unión Soviética y restaurar el capitalismo.

Beria fue juzgado en un "tribunal especial" sin defensa y sin derecho a apelación. Se le condenó a muerte, y según cuenta Kiril Semiónovich Moskalenko (inspector general del Ministerio de Defensa) , Beria imploró de rodillas por misericordia, sin embargo, él y los otros seis acusados fueron ejecutados inmediatamente.

Sergo Beria, el hijo de Beria, cuenta otra versión, según la cual el 26 de junio entraron fuerzas militares en la casa de Beria asesinándolo. Nikolái Chvernik, un miembro del tribunal que supuestamente juzgó a Beria, sostenía que nunca vio a Beria con vida.

Nikolai Konstantinovich Baibakov, miembro del Comité Central, afirmó que Beria ya estaba muerto en el pleno de julio de 1953, pero sus miembros no lo sabían aún, y que el mismo Jrushchov afirmó dos veces que había sido asesinado el 26 de junio de 1953, pero que luego cambió su versión.