Durante el año 2009, el período de lluvias en Venezuela estuvo por debajo de lo esperado. Según Cristóbal Francisco, presidente de la empresa hidrológica "Hidroven", cayeron sólo 600 milímetros de lluvia, cantidad demasiado baja si se compara con 2008, año en el que el nivel de lluvias alcanzó 1.000 milímetros en la temporada de precipitaciones.

Este período de lluvia bastante errático, se convirtió rápidamente en una de las sequías más fuertes y largas de los últimos años en la historia venezolana, trayendo consigo no sólo el racionamiento del agua, sino una crisis energética que ha afectado a todo el país.

Pese a los grandes esfuerzos del gobierno venezolano por bombardear las nubes con un "equipo especial de rayos" que generan lluvias de manera artificial, el déficit de agua no se hizo esperar, afectando a embalses, disminuyendo el caudal de los ríos y afectando gravemente a los ecosistemas de esta región, así como al sector agrícola y agropecuario.

El presidente Hugo Chávez, asegura que dicha sequía es consecuencia de El Niño, un fenómeno climático, cíclico e irregular, que provoca el calentamiento de las aguas en las costas de Sudamérica y que por lo general desencadena en lluvias prolongadas o en la escasez de lluvias en diferentes regiones del mundo.

Estaciones pluviométricas venezolanas

Por su situación geográfica, Venezuela no posee cuatro estaciones, sino un clima de poca variación anual que se caracteriza por 2 períodos, uno seco, que va desde noviembre hasta abril, y otro de lluvia, que abarca los meses que van desde mayo a octubre.

Se prevé que la sequía que azota el territorio venezolano se extenderá hasta el mes de mayo de 2010, fecha en que comienza la temporada de lluvias en este país.

Consecuencias de la escasez de lluvias

Varios sectores productivos de la economía venezolana se han visto afectados como consecuencia de esta fuerte sequía. Entre ellos se encuentra el rubro agrícola y agropecuario. Según declaraciones hechas por la Federación Bolivariana de Agricultores y Ganaderos de Venezuela (Fegaven), a diversos medios de comunicación social, en ese país "se están produciendo sólo 4,5 millones de litros de leche diarios, es decir, menos de la mitad del consumo requerido, mientras que en el sector cárnico la merma es de hasta el 70% en algunas zonas, debido al mal estado físico en que se encuentran muchos animales".

Igualmente, la población no sólo se ha visto afectada por racionamientos en el suministro de agua potable y electricidad y por el aumento de los precios en frutas y legumbres, sino además, ha sido afectada por fuertes olas de calor, debido a que se han registrado temperaturas de hasta 45 grados, en lugares como Caracas, donde el promedio es de 27 grados. Incluso se habla que en otros estados como el Zulia, la temperatura ha alcanzado los 50 grados centígrados, afectando a la salud de muchos de sus habitantes, quienes han tenido que ser hospitalizados por crisis hipertensivas y afecciones cardíacas.

Crisis hídricas e hidroeléctricas.

El equilibrio ecológico e hídrico no ha escapado a esta sequía. Diversos acuíferos, embalses y ríos venezolanos han sido declarados en situación crítica. Tal es el caso del Salto del Ángel. Esta catarata considerada la más alta del mundo, por poseer una caída ininterrumpida de agua de 979 metros, hoy en día se encuentra reducida a un hilo de agua apenas perceptible ante la vista de quienes lo visitan.

La Represa Guri y la Represa Uribante Caparo, conocida como "Embalse La Honda", son obras de ingeniería hidráulica destinadas a generar energía eléctrica para el país. Ambos embalses también se vieron fuertemente afligidos después de la sequía, la cual redujo alarmantemente los niveles de agua de estas centrales hidroeléctricas.

El Guri, la mayor represa de Venezuela, con capacidad para generar más de 10 gigavatios (gw), se cree que podría reducir su generación a menos de la mitad, debido a que no hay suficiente agua para mover algunas turbinas. Igualmente, el Embalse La Honda, actualmente sólo genera el siete por ciento de su capacidad total (300 megavatios).

Cabe resaltar, que desde 1984 las ruinas de un pueblo conocido como Potosí, se encontraban sumergidas en las aguas de la Represa Uribante Caparo, donde sólo se alcanzaba a observar la cruz de una iglesia. A principios del 2010, estas ruinas emergen ante la mirada atónita de los habitantes del lugar, quienes miran con gran preocupación el decrecido embalse que esta afectando el suministro de energía eléctrica en el occidente del país.

Deterioros ecológicos

Incendios forestales, también se han producido como consecuencia de la escasez de lluvias. El famoso "Cerro el Ávila", un parque nacional ubicado en la capital de este país, registró en un sólo día, cuatro incendios en diferentes áreas.

Por otra parte, el "Relámpago del Catatumbo", un fenómeno metereológico caracterizado por un destello casi continuado y silente, durante 104 años, presentó una inusual desaparición. Los conservacionistas creen que dicha situación se debe al extenso período de sequía que se vive en esta región sudamericana, la cual obviamente afecto el "Parque Nacional Ciénagas de Juan Manuel", un ecosistema lleno de manglares y ríos, donde precisamente ocurre el epicentro del fenómeno.

No cabe duda, de que Venezuela será uno de los países más afligidos por el clima en los próximos años. Tal y como lo señala el "Índice de Riesgo Climático Global 2010" presentado en la pasada cumbre de Copenhague, donde Venezuela ocupa el puesto número 11 entre los países más afectados por el cambio climático.