En la actualidad siempre se anda corriendo de un lado para otro, no hay tiempo para nada. Hay tiempo para las obligaciones, para pendientes, para sobrevivir cada día a duras penas con un poco de descanso. Pero, ¿cuándo te das tiempo para reflexionar sobre tu manera de vivir y de sentir cómo estás viviendo?

Seguro en este momento tienes salud, o al menos eso es lo que tú piensas, porque la salud no es la ausencia de enfermedad, la salud también tiene que ver con la atención y conciencia que adquieras para hacer o dejar de hacer las cosas necesarias para mantenerte sana o sano. La prevención también tiene que ver con el estado de salud que tienes en el presente y tendrás en el futuro.

Otro punto más es que se suele pensar en que se está sano porque físicamente no se tiene ninguna molestia, sin embargo, la mente también es parte de nuestra salud y es importante tomar las medidas necesarias para que tanto cuerpo como mente se encuentren sanos.

Pero, si sigues sin tiempo y sigues agendándolo para después, por lo menos toma en cuenta los siguientes 5 puntos y con eso será más que suficiente para realizar las actividades que te harán sentirte bien en mente y cuerpo.

Comer sano

Si realmente no tienes tiempo para dedicarte a poner más atención a lo que estás haciendo en tu vida que no te permite sentirte bien, comienza entonces por comer bien y la manera más segura de hacerlo es eliminando la comida que estás cien por ciento segura o seguro que no es nada sana. Las grasas, azúcares y harinas en exceso.

Entre esto cuenta toda comida chatarra, frituras y refrescos. Haz que abunden en tu dieta los cereales, las frutas y verduras, los alimentos con proteínas, vitaminas y minerales, como la carne, el huevo, el pescado, el pollo. Haz siempre tres comidas diarias y si te es posible divídelas de 4 a 5. Consume mucha fibra y toma mucha agua.

Ejercítate

Siempre hay pretextos para no ejercitarte y es que es cierto, a veces con la apretada agenda que tienes por tu trabajo, escuela y responsabilidades en la casa parece imposible hacerte un espacio para ejercitarte. Pero piénsalo bien, seguro hay momentos de tu rutina diaria que pudieras aprovechar para ejercitarte y tú misma o mismo lo saboteas.

En vez de tomar el elevador sube y baja las escaleras. Cuando tengas que salir a comer o a un lugar relativamente cercano, ve caminando, cuando tengas que estar mucho tiempo sentada o sentado en el escritorio, mantén tu columna erguida, mete la barriga y permanece así el tiempo que puedas, de cierta manera estarás estimulando a tu cuerpo a ejercitarse.

Haz espacio para caminar 30 minutos al día. Los fines de semana que te gusta salir con tus amistades o tu pareja, aprovéchalos para salir a bailar, es otra manera de mantenerte activa o activo.

Visita al médico

Muchas veces es la falta de cultura y educación preventiva la que mantiene a las personas alejadas de una revisión médica, hasta que padecen de alguna molestia. Si crees que un chequeo médico general te quitará mucho tiempo, piénsalo dos veces, ahora más que nunca hay posibilidades de detectar muchas de las enfermedades mortales que atosigan a la humanidad en los últimos años.

Si eres mujer, por lo menos considera ir una vez al año con tu ginecóloga o ginecólogo, que nada tiene que ver con que no lleves una vida sexual muy activa. Además en esta visita aprovecha y pídele al médico o médica que te realice un pequeño chequeo general, como medir presión, tomar talla y peso y además, una exploración mamaria.

Tu corazón

Pon atención y monitorea tu corazón. Las enfermedades cardiovasculares son un grave problema de salud y debes tener doble de cuidado en cualquiera de los siguientes casos: si estás en tus cuarenta próxima o próximo a tus cincuentas, fumas, estas estresada o estresado todo el tiempo, tienes sobrepeso, no haces ejercicio, tomas anticonceptivos en el caso de las mujeres; padeces hipertensión, diabetes o colesterol elevado.

Si te encuentras en una o más de estas situaciones, es tiempo de que pongas más atención en tu organismo y hacer lo posible por evitar riesgos que te hagan presentar un cuadro de alguna enfermedad o accidente cardiovascular. Aquí de nuevo tiene que ver tu alimentación y la falta de ejercicio.

Mantente alerta

Si tienes o has tenido alguno de los siguientes síntomas, más te vale que te tomes el tiempo para ir a revisión médica, tu organismo te está alertando y más vale prevenir: debilidad y fatiga inexplicables y constantes, nerviosismo, indigestión o cólicos, opresión en el pecho, dolor que irradia hacia el cuello, mandíbula, espalda alta, parte alta del abdomen o brazo izquierdo, dificultad para respirar, mareos o desmayo.

No lo pienses más y ve con tu médico o médica lo más pronto posible. Cuida tu corazón, podría estar al borde de un ataque.

Dormir bien

Por último duerme bien. Mientras se duerme, el organismo regenera, restituye y restaura los agentes y sustancias necesarias para mantener con energía al cuerpo, listo para funcionar al día siguiente. Este es uno de los puntos que te proporcionan mayor estabilidad entre mente y cuerpo. Si estás teniendo problemas de insomnio o frecuentemente no te es posible conciliar el sueño, respeta un horario para ir a acostarte.

No importa que no te duermas, comienza a educar a tu cuerpo para que se prepare a descansar siempre a la misma hora, poco a poco el mismo organismo se acostumbrará a hacerlo. No consumas café o bebidas excitantes antes de irte a dormir, así como comidas o cenas muy pesadas. Procura que hayas comido dos horas antes de acostarte. Si haces una siesta en el día que no sea mayor de 30 minutos.