En 1990, en el antiguo Ospedale degli Innocenti de Florencia, se celebró una cumbre mundial en la que participaron una treintena de expertos sobre temas de lactancia. Su propósito era establecer las ventajas de la leche materna sobre otros sucedáneos, teniendo en cuenta el retroceso que esta había experimentado en los últimos años frente a ciertos productos comercializados.

La cumbre finalizaría con la firma de la llamada “Declaración de los inocentes”, un documento en defensa total de las ventajas de la lactancia materna y base para las futuras reivindicaciones.

También, al mismo tiempo que dicha cumbre, se formaron distintas asociaciones y organismos que, de forma conjunta a otras acciones de la OMS y de UNICEF, buscaron y aún buscan difundir la importancia del uso de la leche materna frente al uso de las leches artificiales.

Durante este año 2010 se conmemora, por tanto, el vigésimo aniversario de los inicios de dicha reivindicación.

La leche materna frente a otros alimentos

Son muchos los sectores que nos dan razones de las ventajas de la leche materna sobre otros productos sustitutivos. UNICEF, por ejemplo, afirma que se trata del mejor alimento para el niño/a ya que difícilmente se puede encontrar otro producto que ofrezca al recién nacido todas las propiedades que esta ofrece.

La organización recomienda su uso durante los primeros seis meses de vida del bebé porque, a través de ella, se desarrolla su sistema inmunológico y el niño alcanza la cantidad de vitaminas y minerales necesarias para crecer. Los lactantes alimentados con leche materna contraen menos enfermedades y están mejor nutridos que los que reciben otro tipo de alimentos.

El uso de biberón o de tetinas puede entrañar ciertos problemas de higiene, ya que si no se usan completamente esterilizados, pueden transmitir ciertas enfermedades al recién nacido como diarreas.

La ventaja afectiva de la leche materna

Pero las ventajas de la leche materna no están únicamente relacionadas con aspectos nutricionales o inmunológicos, sino que también lo están con ventajas afectivas, tanto para el bebé como para la madre.

El contacto constante entre la madre y el hijo amplía los vínculos de su relación, unos vínculos que tardarán bastante tiempo en desaparecer. El recién nacido se siente seguro y querido mientras es la madre quien lo amamanta. Y esta puede sentir también la importancia de la relación que se establece a través de su amamantamiento, la importancia de ser ella la que alimenta a su hijo y el hecho, puede tener también, a corto plazo, aspectos positivos para su autoestima.

La importancia de la Semana mundial de la lactancia materna

Una vez demostradas las cualidades positivas de la lactancia materna, las acciones de las organizaciones internacionales y las reivindicaciones de esta Semana mundial en la que nos encontramos, intentan ir más allá.

Con su difusión se pretende, sobre todo, reducir la mortalidad infantil en ciertas aéreas del planeta en las que la leche materna es sustituida muchas veces por agua, con las posibles infecciones que esta puede causar en el bebé.

Pero, también, crear una conciencia social general de apoyo a las madres lactantes, tanto en los ámbitos privados como en los públicos. De manera que se consiga evitar su discriminación, sobre todo en ámbitos como el laboral, mejorar la información que estas tienen a su disposición, con consejos o posibles problemas con los que se pueden encontrar, conseguir más apoyo de la pareja o lograr, en general, un mayor apoyo político.