Más del 60 por ciento de la población de origen latino con residencia en los Estados Unidos es mexicana, esta situación coloca a México en el tercer lugar a nivel mundial como receptor de remesas. A pesar de la perdida de empleos en la unión americana, evento que afecto de manera directa las fuentes de trabajo ocupadas por migrantes de origen mexicano y además de que se deportan diariamente una gran cantidad de personas de esta nacionalidad, las remesas siguen llegando.

La migración y la reconstrucción económica

La migración es un tema fundamental, por ser un fenómeno que involucra a todas las regiones del mundo. Actualmente, ningún país escapa a tener migrantes o a recibirlos. Por este hecho, es necesario indagar sus causas múltiples, analizarlas y dialogar al respecto, con el objetivo de mejorar las condiciones y garantías individuales.

La disposición de México debe ser global, independientemente de advertir soluciones a los problemas en la relación con Estados Unidos. La crisis financiera global modificó los flujos migratorios entre distintas naciones, con efectos alrededor del mundo.

Las repercusiones económicas de estos movimientos poblacionales son de las más significativas de la recesión, los empleos que desarrollan los migrantes son la base de la cadena laboral, porque su importancia repercute en el equilibrio económico de Estados Unidos, un país poderoso en todos los aspectos.

Es necesario reflexionar cómo las tendencias nuevas en el movimiento de la población, pueden tener una participación importante en la reconstrucción de la economía mundial. Este fenómeno, aunado al impulso de la innovación y el empuje de la gente joven, puede representar una opción para enfrentar los desafíos que se plantean en materia económica.

Sólo China e India, delante de México

México está sólo detrás de China e India con respecto a la recepción de remesas. De los mexicanos que cambian de residencia, más del 90 por ciento lo hacen a Estados Unidos es aquí donde nace el sueño americano, un sueño que se desvanece por la discriminación, racismo y violencia en varias de sus manifestaciones.

La situación económica de Estados Unidos, se ha visto afectada de manera directa por las repercusiones negativas que generan el déficit de los mercados internacionales, por lo cual su población ha visto disminuido su poder adquisitivo, sin embargo sigue siendo el destino idóneo de los mexicanos por la cercanía del país vecino, a pesar de las medidas establecidas por el gobierno norteamericano que buscan disminuir el éxodo.

La inalcanzable reforma migratoria

Los asentamientos de migrantes se concentran en el suroeste del territorio estadounidense y los empleos principales que desarrollan son: carpintería, construcción, jardinería y servicios. Por esta situación, el hecho de obtener una reforma migratoria, es un tema trillado por las condiciones actuales y no parece factible, sin embargo la migración sigue realizándose y las condiciones adversas en este proceso, no representan un problema determinante ante la situación de pobreza en el país de origen.

Europa no es un destino factible para los mexicanos, por la inversión que representa además de la lejanía y las medidas estrictas de control implementadas por los europeos, resultado de las dificultades económicas que enfrentan en sus territorios. La estancia es temporal y los migrantes en su mayoría viajan como estudiantes, turistas o para consolidar cursos de idiomas.

Las dificultades que enfrentan los migrantes desde su traslado, hasta una situación estable en el territorio nuevo se definen por violencia, racismo, discriminación y la barrera del idioma, sin embargo con la idea básica de trabajar, fortalecen el objetivo único de mejorar su modo de vida y proveer a sus familias de los elementos necesarios para cambiar la situación de carencia, que repercute en elementos básicos como la salud o el desarrollo individual de sus consanguíneos.