Hace algunos años atrás John M. Gottman, de la Universidad de Washington, en Seattle y Lowell J. Krokot, de la University de Wisconsin, en Madison, realizaron un estudio longitudinal para tratar de establecer qué hace que un matrimonio sea más satisfactorio que otro.

Los resultados son reveladores y muestran una tendencia cada vez más fuerte en los estudios científicos acerca de matrimonios, el concentrarse en aquellos que les va bien, antes que en las parejas con conflictos.

Calidad de la relación marital e impacto

Según señala Juan E. Wilson A., psicólogo y profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile, en un artículo titulado "Sorpresa en los Investigadores Maritales: Finalmente, ¿que Patrones Comunicacionales son Disfuncionales?", "la calidad de la relación marital tiene un impacto importante en la salud física y bienestar emocional general de la pareja y sus hijos".

Los estudios que vienen realizándose a partir del año 1970 en relación a satisfacción marital señalan que el factor calidad de la relación no debe tomarse a la ligera. Es un indicador que señala el tipo de vinculación matrimonial que se tiene y permite predecir el impacto sobre la pareja y su familia en todos los ámbitos.

El compromiso, factor de estabilidad

Hay palabras de las cuales algunos suelen huir, una de ellas es compromiso. Sin embargo, los estudios demuestran que uno de los factores que ayuda a predecir la estabilidad matrimonial y el grado de satisfacción marital es, precisamente, la capacidad de comprometerse.

David Martínez-Íñigo, de la Universidad Complutense de Madrid, en un artículo titulado "Contrastación del modelo de inversión de Rusbult en una muestra de casados y divorciados", señala que "el modelo de inversión considera el compromiso como el principal factor en la variación de estabilidad matrimonial. El compromiso incluye la predisposición conductual del individuo hacia el mantenimiento de su relación (v.g. predisposición a devaluar las relaciones alternativas) y un aspecto emocional o de apego hacia la pareja. A su vez el compromiso con la relación fluctúa dependiendo de la satisfacción matrimonial, la inversión en la relación y las relaciones alternativas".

La lógica es simple, los resultados a largo plazo en la estabilidad y satisfacción de la pareja estarán relacionados con lo que el individuo está dispuesto a invertir en la relación. Aún los moméntos difíciles serán sorteados de manera adecuada por lo estable de la relación.

En esto se produce un ciclo puesto que si las expectativas de la persona en relación a los resultados que obtiene en su relación marital son mejores, eso contribuirá a un mayor compromiso con la misma.

Martinez-Iñigo señala además que "la inversión se refiere a todos aquellos recursos que el individuo aporta a lo largo de las distintas fases de su relación y que no puede recuperar si ésta termina".

Por esa razón cuando las personas se unen en pareja, pero no están dispuestos a invertir lo suficiente, están con ese acto pavimentando el fracaso en la relación.

Se invierte:

  • Tiempo.
  • Expresiones de afecto.
  • Accesibilidad.
  • Compromiso emocional.
  • Adquisición de una propiedad conjunta.
  • Relacionamiento con los familiares directos.
  • Compromiso público en la relación.
  • Legalización de la relación.
Hay inversiones tangibles e intangibles. Lo que importa es que la calidad de la inversión que haga el individuo determinará el rumbo que finalmente la relación va a tomar.

Por esa razón, las parejas de hecho o que conviven sin mayor compromiso, de alguna forma se envían el uno al otro el mensaje de que la relación no es tan importante como para invertir en ella, lo que en sí contribuye a que la misma termine.

Satisfacción y durabilidad de la relación marital

La satisfacción juega un factor preponderante a la hora de mantener una relación conyugal en el tiempo. A mayor satisfacción más será la estabilidad y el compromiso y lo que el individuo estará dispuesto a invertir en la relación, ese hecho de manera cíclica aumentará además la satisfacción.

Existe por lo tanto una relación directa entre satisfacción y durabilidad.

Sin embargo, este concepto se discute, en el año 1985, M. Lund, en el artículo "The development of investment and commitment scales for predicting continuity of personal relactionships", publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, sostuvo que en realidad la durabilidad del matrimonio es una especie de entrampamiento, donde las personas casadas deciden quedarse porque han invertido tanto y el costo beneficio de mantener la relación es mayor porque, de otro modo, perderían mucho de lo invertido, en todo sentido, emocional y económico.

Más allá de los estereotipos, los estudios que se han realizado en los últimos tiempos muestran otros resultados y la tesis de Lund está siendo descartada. La satisfacción es el principal factor de estabilidad, independientemente de lo que se haya invertido en la relación.

Conclusión

Es importante generar satisfacción al interior de una relación de pareja. Si estamos dispuestos a invertir en el vínculo afectivo, entonces, aumentarán el compromiso y la satisfacción, lo que redundará en una mayor estabilidad de la pareja.