Famoso por su vida nocturna, este barrio de Hamburgo es sobre todo conocido por una de sus calles: Reeperbahn.

Aunque en esta calle podemos encontrar cosas tan antagónicas como una tienda en la que comprar pistolas o un monumento a los Beatles recordando que sus inicios musicales fueron en esta ciudad lo que aquí predomina es lo relacionado con el sexo. La gran mayoría de bajos a ambos lados de esta calles son locales de streptease o sex shops aunque lo que más llama la atención son las prostitutas ejerciendo al lado de la central de policía.

Mucho más que el barrio rojo de Hamburgo

Pero St.Pauli ofrece mucho más que una zona dedicada al sexo. St. Pauli es sobre todo vida. Uno de los momentos en los que queda más patente son los domingos por la mañana.

Toda la ciudad acude al Fischmarkt el mercado callejero en el que fundamentalmente se puede comprar pescado (fresco o cocinado) pero también ropa o fruta (es típica la venta de cestas de mimbre con una selección de fruta y verdura). Además entre los distintos puestos de venta al lado del puerto, podemos encontrar mesas en las que disfrutar de un café acompañado de un sinfín de repostería casera.

El mercado culmina en el propio edificio mercantil. En lugar de encontrar un sitio de compra-venta, los domingos por la mañana lo que podemos ver es música en directo.

Cuando pides opinión sobre este peculiar barrio a los lugareños la palabra que más te repiten es libertad. Hablan de la tranquilidad con la que puedes caminar en un lugar donde los estereotipos no tienen cabida. Un barrio donde se pueden hacer barbacoas en los parques y en el que los niños acuden a un colegio con la fachada adornada con un gran graffiti. Un colegio a tan solo unos metros de una calle llena de edificios “okupados“.

FC St.Pauli, un equipo de fútbol antiracista

Esta filosofía de vida también se plasma en el FC St.Pauli. Fundado en 1910, no es famoso por sus éxitos deportivos sino por los personales. Pocos clubes en el mundo tienen la claridad de ideas suficiente como para declararse pública y abiertamente antifascistas, antiracistas, antisexistas y antihomófobos.

El FC St. Pauli es uno de los estadios europeos que acogen a un mayor número de mujeres en sus gradas. El club de los llamados “piratas de la liga” (su emblema es una calavera) también ha organizado campañas beneficas como la recogida de dinero para conseguir dispensadores de agua para escuelas cubanas.

Esta temporada es muy importante para ellos, porque cumplen 100 años de su fundación y porque han vuelto a ascender a la Bundesliga.

Un logro que vivirán de manera especial los habitantes de este barrio en el que todo fluye de manera natural, en el que el es más fácil ser viajero que turista.