La Iglesia sufrió de varios ataques en el siglo XIX, lo que produjo la Guerra de los tres años. Posteriormente en el siglo XX, se siguió con esta tónica primero en los años revolucionarios, luego durante el movimiento cristero de 1926 a 1929 y en el Cardenismo, por la educación socialista, que iba en contra de la ideología de la mayoría de los mexicanos. En esta última etapa se martirizó al padre Maldonado.

Cuando en 1929 se firmaron los acuerdos de paz entre los obispos y el gobierno se pensó que la persecución religiosa había terminado, sin embargo, en los estados de la república se continuó limitando el número de clérigos. Durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se cambió el artículo 3 de la constitución, quitando la educación laica e imponiendo la educación socialista. Lo cual fue criticado incluso, por antiguos revolucionarios de corte liberal, como Luis Cabrera.

Pedro de Jesús Maldonado persecución y paciencia

Pedro de Jesús Maldonado Lucero nació en la ciudad de Chihuahua en el barrio de San Nicolás, el 15 de junio de 1892 y bautizado el 29 del mismo mes en la parroquia del Sagrario. El 25 de enero de 1918 se ordenó como sacerdote, en El Paso Texas. En diciembre de 1922 fue transferido a la parroquia de Santa Rosa de Lima Cusihuiriachi. Fomentó la adoración al Santísimo Sacramento, luego estuvo en Santo Cristo de Burgo y en la parroquia de Santa Isabel. Su ideal fue tener el corazón siempre en el cielo y en el sagrario.

El 7 de diciembre de 1931 el Congreso Local de Chihuahua limitó a nueve el número de sacerdotes, por lo que éstos se tenían que esconder en cuevas y celebraban a escondidas. Fue exiliado por celebrar misa, se le desterró a Texas en 1934. Sus enemigos eran los agraristas, maestros y masones, constantemente lo estaba persiguiendo. En una ocasión fue secuestrado hasta que pagaron su rescate. En 1936 fue emboscado, se contaron 200 cartuchos, saliendo ileso.

Martirio del Padre Maldonado

El 10 de febrero de 1937 detenido sin orden de arresto, por considerarlo el autor intelectual del incendio de una escuela y por violar las leyes de culto. Después de celebrar el miércoles de ceniza, rápidamente tomó el copón con hostias consagradas. Tuvo que realizar una larga y tortuosa caminata, durante la cual fue maltratado.

El alcalde y hombre fuerte de la región lo golpearon en el palacio municipal, le propinaron una salvaje golpiza, le fracturaron el cráneo, destruyéndole el cerebro y un golpe le estalló su ojo izquierdo. También golpearon a su hermana. Uno de sus verdugos le dio al sacerdote a comer las hostias consagradas. Martirizado el 10 de febrero, falleció en el hospital civil de la entidad, al día siguiente, que a la vez era el decimonoveno aniversario de su primera misa.

Glorificación del Padre Maldonado

El Padre Maldonado fue enterrado en el panteón de Dolores y sus reliquias están en la catedral de Chihuahua. Su sacrificio no fue en vano el 26 de abril de 1937 se autorizó se volviera a celebrar el culto en el estado de Chihuahua. En esa diócesis, era obispo Antonio Guízar, quien mandó a recabar datos para la biografía de Maldonado. En 1992 siendo presidente de México, el Congreso modificó los artículos 3, 5, 27, 28 y 130, de la Constitución mexicana, que había sido los causantes de la guerra cristera. De esta forma se le reconoció personalidad jurídica a la Iglesia Católica, que abraza a la mayoría de los mexicanos, por lo que el movimiento cristero no había sido en vano.

El papa Juan Pablo II beatificó a Pedro de Jesús Maldonado el 22 de noviembre de 1992 y lo canonizó el 21 de mayo del 2000, junto con otros mártires mexicanos del principio del siglo XX, que sufrieron de la persecución religiosa. La fiesta de los santos mártires mexicanos se celebra el 25 de mayo. Por el conocimiento de la historia de la persecución religiosa en México, Juan Pablo II expresó su famosa frase: México siempre fiel.