Si alguna vez has conocido a un venezolano o una venezolana que no le guste festejar, te habrás encontrado con uno de los pocos que no es por naturaleza "bonchón" (argot venezolano para denotar a la persona que es amante de las fiestas). El pueblo de Venezuela siempre está dispuesto a festejar cualquier acontecimiento y esto se refleja en el nutrido calendario de celebraciones de sus fiestas tradicionales.

Aún cuando en Venezuela hemos sido víctimas de las transculturización, ésta ha actuado de manera más determinante entre los que viven en las principales ciudades del país. Pero gracias a la sencillez y autenticidad de los habitantes de los pueblos y otras ciudades, hemos logrado mantener nuestras fiestas tradicionales que muestran la rica mezcla de herencias africana, indígena y europea.

Combatiendo la transculturización

Desde la llegada de la Revolución Bolivariana a Venezuela, el Gobierno ha lanzado sendos programas de rescate, divulgación y preservación de nuestra cultura, combatiendo de esta manera la transculturización y fomentando el nacionalismo y el amor por lo propio. Muestra de ello es la Misión Cultura y la Misión Cultura Corazón Adentro.

Con sustento en la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley Resorte), se prioriza la transmisión de programas culturales, educativos e informativos de producción nacional. Una televisora naciente durante el proceso bolivariano, la Televisora Venezolana Social (TVes) con apenas dos años de edad, ha sido la pantalla de numerosas producciones independientes que llevan nuestras festividades a todos los rincones del país. Lo anterior, sólo una pequeña muestra de las acciones desarrolladas por el Gobierno Nacional para el rescate de nuestra identidad nacional. En esta ocasión, quiero presentarles dos de nuestras festividades.

Santos parranderos

Se dice que San Juan y San Pedro, junto a San Antonio y San Benito, son los santos más parranderos de Venezuela y en honor a ellos se celebran tremendas fiestas llenas de cantos, bailes y alegría.

En algunas de las poblaciones venezolanas, sobre todo en las costeras, los pobladores celebran el nacimiento de San Juan. Para estos pobladores costeños, el mar es un elemento fundamental que dirige el destino de sus vidas, y por ello le guardan un respeto y agradecimiento profundo. Conociendo ahora el significado que tiene para estos pobladores el mar, entendamos lo que simboliza que los sanjuaneros le regalen a San Juan un paseo por el mar. Esto sucede durante todo el día 23 de junio, cuando se ve el mar repleto de embarcaciones con ofrendas y flores al santo parrandero.

Luego, al día siguiente, es decir el día 24 de junio, sin importar si cae lunes, o sábado, llueve o relampaguee, los devotos celebran durante todo el día la fiesta de San Juan, adornando con flores sus altares, bailando y tocando tambores. Los lugareños se montan al santo en los hombros y lo bailan por todo el pueblo en muestra de agradecimiento y reconocimiento. Así es como se celebra la Fiesta de San Juan.

Uniendo celebraciones

Como la fiesta de San Pedro está próxima a la fiesta de San Juan, hay quienes unen ambas parrandas. La fiesta de San Juan es el día 24 de junio, mientras que la de San Pedro es el día 29 de junio, es decir, 5 días después.

Cuentan las leyendas que, en tiempos de la colonia, una esclava llamada María Ignacia tenía una hija que enfermó. María Ignacia viendo que no mejoraba le prometió a San Pedro, que era el santo apóstol de los esclavos negros, que si la niña se curaba haría una procesión por todas las haciendas del lugar. El santo escuchó su petición, la niña se recuperó y la mujer procedió a pagar su promesa. Luego de la muerte de María Ignacia su esposo continuó realizando este acto todos los años, vestido de mujer.

Los personajes de la parranda

Actualmente, se hace un baile integrado por los San Pedreños, que son hombres vestidos con viejos trajes de frac y sombreros de copa y con el rostro pintado de betún, representando a los esclavos. Estos hombres realizan un baile basado en fuertes zapateos. También participan en la parranda los Tucusitos que son dos niños con pantalones bombachos y gorros de dos colores y María Ignacia, representada por un caballero que lleva en sus manos una muñeca en recuerdo a la hija que dio pie a la tradición. Delante de todos va un experto bailarín, que lleva la imagen de San Pedro.

Esta parranda recorre bailando los calles del pueblo y va visitando las casas cuyos dueños tienen promesas que pagar y en donde se brinda comida y bebida a los músicos y bailarines.

De esta manera hago extensiva la invitación a todos los cibernautas que leen este artículo a unirse a estas festividades. Traigan zapatos y ropa cómoda, cámara fotográfica y contágiense con nosotros de las ganas de celebrar.