
- Lago Nahuel Huapi - Patricio Diego Villoldo
San Carlos de Bariloche es una ciudad que vive a orillas del lago Nahuel Huapi, rodeada por majestuosos cerros que forman parte de la Cordillera de los Andes. Se encuentra en la provincia de Rio Negro, es decir que forma parte de la Patagonia Argentina.
La fisonomía de la ciudad es similar a la de los cuentos de niños: casitas y negocios construidos en madera y piedra, en casi todas las cuadras hay una chocolatería, ante el clima frío parece que todo brinda calidez.
Vale la pena visitar este lugar durante todo el año: en invierno la blancura de la nieve invade de majestuosidad la imponente cordillera; en verano el paisaje queda inundado de variados colores que nacen de la vegetación que cubre las laderas.
Al visitar Bariloche las opciones de conocer y disfrutar son múltiples, mencionaremos ahora algunos de los lugares preferidos por los turistas:
El Cerro Catedral
Posee una de las pistas de esquí más importantes del país. Constituye una opción ideal para aquellos que practican deportes en la nieve, pero también para todos aquellos que quieran divertirse en la aerosilla (el recorrido se compone de tres tramos), jugando con la nieve, o con el famoso "culipatín". El paisaje se presenta imponente.
El Cerro Campanario
Desde su cima se puede observar la vista más hermosa de Bariloche. Allí se aprecian los picos de los cerros más importantes del lugar, así como también se ve confluir el lago con las montañas cubiertas de espesa vegetación. La sensación de paz que produce este paisaje es indescriptible, vale la pena vivirlo. Se accede mediante un sólo tramo de aerosilla. Queda cerca del centro de la ciudad, e incluso se puede llegar fácilmente con algún colectivo (bus) de línea, que tome por la Av. Bustillo, que es la que bordea el Lago Nahuel Huapi. Luego de sacar muchas fotos, resulta placentero darse un gustito y disfrutar de una rica torta de chocolate en la confitería que se encuentra allí mismo.
Puerto Blest
La excursión sale desde Puerto Pañuelo. Allí se va en catamarán hasta Puerto Blest. Se siente maravillosa la navegación por el lago, sobre todo por el contacto con la naturaleza que ofrece. Se recorre el lago por el brazo más importante de los siete con los que cuenta el Nahuel Huapí. El brazo Blest se desarrolla como un profundo canal de agua azul y cristalina, que surca colinas cubiertas de bosque húmedo. Forma parte del recorrido el homenaje al Perito Francisco Pascasio Moreno, gracias a quien la Patagonia pertenece al territorio argentino (tuvo un rol decisivo en el litigio con Chile, a través del cual se estableció la divisioria por las altas cumbres. Además fue un amante de las ciencias naturales y donó las tierras que constituyeron el primer Parque Nacional de la Argentina). A orillas del lago se encuentra su tumba, cuando la embarcación pasa por allí, detiene su marcha y hace sonar la sirena tres veces a modo de homenaje, en ese mismo momento la tripulación estalla en un aplauso cargado de emoción. Una vez que se arriba a Puerto Blest, al mismo tiempo que se sorprende con el color verde esmeralda que toma el lago allí, podrá disfrutar de un delicioso almuerzo y visitar también el Lago Frías y la Cascada de los Cántaros. Se trata de un paseo maravilloso y emocionante.
El Tronador
Hablamos aquí de un imponente volcán cuya particularidad reside en estar cubierto por glaciar, lo cual lo convierte en una maravilla. Además, la ruta por la que se llega al Tronador ofrece paisajes maravillosos: bordea el lago Mascardi casi en su totalidad, cumbres majestuosas, y el Ventisquero Negro (un glaciar que toma ese color por causa de los sedimentos que arrastró).
Esas son sólo algunas de las emociones que Bariloche ofrece. Además, todo visitante debe probar el exquisito chocolate, los dulces de rosa mosqueta, la trucha aumada y el cordero patagónico, que son sabores típicos de la zona.
Visitar Bariloche significa encontrarse con la naturaleza, la vida y la majestuosidad del más bello de los paisajes. Resulta simplemente inolvidable.
