
- Sam Peckinpah - EL PAIS.com
David Samuel "Sam" Peckinpah (1925 - 1984) nacido y criado en Fresno, California, creció adoptando las costumbres de un cowboy. A menudo abandonaba la escuela para irse al rancho de su abuelo y realizar junto a su hermano actividades tales como marcar el ganado, disparar. Tuvo un carácter complicado y rebelde y causó numerosos problemas de disciplina, por lo que sus padres lo internaron en una academia militar el último año de secundaria. Acabó alistándose en el cuerpo de marines de Estados Unidos en 1943.
En 1945 fue enviado a China para ayudar en el desarme y repatriación de los soldados japoneses. De esa época parecen provenir tanto una toma de conciencia debido a la violencia de la que allí fue testigo, como su afición a la bebida. En medio de todo esto, no pudo casarse con una chica de Pekín y tuvo que regresar finalmente a los Estados Unidos, donde decidió estudiar Historia. Fue en el ambiente universitario de 1947 donde conoció a su primera esposa Marie Selland, con la que estuvo casado hasta 1960. Fue ella quién le introdujo en el mundo del teatro, con lo que lograría iniciarse en la dirección con una obra de Tennesse Williams. Adentrado en el mundo del teatro llegó estudiar Drama, ocupándose de la dirección de más obras. Pero su deseo de hacer carrera en el cine lo llevó a probar suerte en la televisión, como paso intermedio.
Etapa televisiva y sus primeros trabajos en el cine
Durante cerca de veinte años Peckinpah compaginó tareas de guionista como de asistente de dirección. Resultó clave su colaboración con Don Siegel en esos años y podría decirse que de alguna manera fue su maestro. Por recomendación de Siegel, Peckinpah trabajó en diversos Western televisivos, lo que le hizo ganar una cierta reputación. Al fin pudo filmar su primera película: "The Deadly Companions" (Compañeros mortales), en 1961. Fue un fracaso. El director lo atribuyó a la intromisión del productor, hecho que suele acabar siempre en desastre.
Sin embargo, en su segundo film "Ride the high country" (Duelo en la alta sierra, 1962), no tuvo esos problemas y fue celebrado por la crítica, sobre todo la europea. En el film se incluyó ecos de su infancia y de lo que acabaría por llamarse el "Western crepuscular". Era el momento de dar el gran salto. "Mayor Dundee" (1965) tuvo más presupuesto e incluso actores célebres como Charlton Heston y Richard Harris, pero el rodaje fue un caos y ante la enormidad del proyecto, Peckinpah se refugiaría en el alcohol, hecho que aumentaría a lo largo de su carrera. Su mala fama le pasó factura y no fue hasta 1966 cuando se le contrató para adaptar la novela corta "Noon Wine" para la televisión que regresó a la actualidad. De hecho con dicho trabajo consiguió un éxito notable.
"Bloody Sam"
En unos pocos años iba a realizar diversas obras maestras del séptimo arte con las que se ganaría el apodo de "Bloody Sam" (El sangriento Sam). La primera fue "The Wild Bunch" (Grupo Salvaje, 1969), protagonizada por William Holden y Ernest Borgnine, donde llevó a un extremo nunca visto la sensación de la violencia física y emocional, junto con la idea de que tanto los valores morales, así como lo racional en el ser humano, son destruidos por el espíritu de supervivencia. En el aspecto técnico, sus imágenes son crudas, táctiles y su ya célebre empleo de la cámara lenta para subrayar el clima y el vertiginoso montaje, se pueden citar como algunas de sus innovaciones más importantes, antesala del cine postmoderno.
Dichas innovaciones se trataron en clave de humor en la excelente pero injustamente poco conocida "The ballad of Cable Hogue" (La balada de Cable Hogue, 1970) y posteriormente en la axfisiante "Straw Dogs" (Perros de paja, 1971), tal vez la más conocida de sus películas debido a la presencia de Dustin Hoffman. En sus dos siguientes trabajos contaría con el actor Steve McQueen. En "Junior Bonner" (El Rey del rodeo, 1971), regresaría a su registro más dramático, renunciando a cualquier escena de violencia. Irónicamente, apenas tuvo repercusión. "The Gettaway" (La huida, 1972), fue planteada como un thriller repleto de acción y sin duda alcanzó el éxito deseado, pero abrió una etapa de crisis para el director: su segundo matrimonio (celebrado en Mexico) apenas duró cuatro meses y su alcoholismo iba en aumento.
Los siguientes diez años: oficio y olvido
"Pat Garret y Billy el Niño" (1973) debía haberse convertido en el revulsivo de su carrera. En vez de eso se sucedieron innumerables problemas, incluido el corte de metraje por parte del productor, echaron al traste el film. Tan sólo cuando pudo reestrenarse la versión del director en 1988 pudo apreciarse su verdadera calidad. Pero ya era tarde. "Bring me the head of Alfredo García" (Quiero la cabeza de Alfredo García, 1974) fue vapuleada por la crítica. Hoy es un film de culto que exige un visionado de mente abierta, pues sin duda se adelantó décadas a su tiempo.
El final de su carrera fue muy irregular, y si bien tuvo tiempo de realizar una de las mejores películas antibélicas de la historia con "The Cross of Iron" (La cruz de hierro, 1977), de gran realismo, aunque con un presupuesto eximio, el resto de sus trabajos pertenecían a la serie B y eran flor de un día. Puede resultar irónico pensar que poco antes de morir fuera aclamado por realizar sendos vídeos musicales para la MTV, en 1984; pero si tenemos en cuenta que cineastas como Quentin Tarantino, Takeshi Kitano, Park Chan-Wook o Martin Scorsese, lo citan como una de sus diversas influencias, podremos asumir hasta dónde llega la larga sombra de Peckinpah en el cine actual.
