La salvia es una planta no muy alta y de hoja muy aromática. Es muy conocida tanto por sus propiedades medicinales como por su reconocimiento culinario, siendo muy adecuada en la preparación de ciertos platos, aunque se recomienda utilizarla sola, sin mezclarla con otras especias, debido a su potente sabor. Combina perfectamente con recetas ricas en grasas al tener propiedades digestivas.

Al parecer, este popular arbusto aromático por excelencia tiene su origen en la zona mediterránea. Sin embargo, crece con facilidad en otros climas menos templados. En los jardines, aporta un bello contraste con otras plantas como consecuencia de su verde grisáceo y aromático, que combina muy bien desde el punto de vista ornamental con la planta romero.

Descripción de la planta Salvia officinalis

Sus decorativas hojas verdes plateadas de tendencia baja pueden secarse para usos cosméticos, culinarios y medicinales. Sus perfumadas flores atraen irresistiblemente a las abejas, que revolotean a su alrededor atraídas por su aroma, en especial en los climas cálidos, como el de Grecia, Ucrania o Turquía, donde la miel de salvia es muy apreciada y cara. El tallo es cuadrado y está recubierto de pelusilla; al segundo año, se vuelve leñoso.

Existen algunas variedades de salvia, y sus hojas oscilan entre el dorado, el púrpura y algunos jaspeados, como la Salvia officinalis purpurescens, que tiene iguales aplicaciones culinarias que la Salvia officinalis, aunque sus propiedades medicinales son mayores.

Propiedades medicinales de la salvia en infusiones

Tiene potentes propiedades medicinales y desde tiempos inmemorables a esta planta se le han dado valores, tales como los de prolongar la vida y la recuperación de la memoria de las personas mayores.

Su nombre significa "salvar". Los romanos ya la admiraban al considerarla sagrada. Antiguamente, en infusión, se utilizaba para combatir la fiebre y aplacar el sistema nervioso. También la usaban contra las hemorragias y para tratar las picaduras de serpientes.

Investigaciones recientes señalan, con el fin de determinar su posible aplicación terapéutica, propiedades anticancerígenas de los aceites esenciales extraídos de las Labiatae, familia a la que pertenece la salvia.

La revista científica Fitoperapia.net señala sobre esta planta las indicaciones de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y del ESCOP para el tratamiento sintomático de inflamaciones de la cavidad bucal y la garganta, tales como estomatitis, gengivitis y faringitis, así como en caso de hiperhidrosis. Además, la EMA contempla el empleo de los preparados de hoja de salvia en el tratamiento sintomático de trastornos digestivos leves, como la acidez o distensión abdominal y en el caso de pequeñas inflamaciones cutáneas.

Planta salvia: usos culinarios, cosméticos y domésticos

Las hojas frescas o secas sirven para preparar rellenos con cebolla y en platos de ave, cerdo, hígado y salchichas. Va muy bien en salsas blancas y para preparar mantequilla y cremas de queso compuestas.

Los nuevos cocineros la utilizan principalmente para aliñar platos de aves y cerdo, y, en ciertos rellenos, marida muy bien con cebolla. El exquisito queso Sage Derby lleva incorporado salvia, lo que le da su característico sabor. Asimismo, es idónea para macerar vinagres y aceites.

En cosmética, se utiliza como una loción para aclarar el cabello de cualquier tono y para combatir la caspa; para ello se prepara una infusión con sus hojas, ya sean frescas o secas.

Otros usos incluirían la utilización de la planta salvia para ahuyentar insectos si se coloca una bolsita en el armario ropero, y también quemando o hirviendo sus hojas secas se consigue neutralizar los malos olores.

Contraindicaciones de la salvia

Esta planta puede ser ingerida por la mayoría de las personas en pequeñas cantidades sin riesgos conocidos hasta el momento, pero las mujeres embarazadas y lactantes, además de no tomarla en altas dosis, deberían consultar con su especialista sobre la conveniencia del consumo de salvia.

Por otra parte, la salvia contiene thujone, un ingrediente no recomendable para epilépticos.

Cultivo de la salvia

Esta planta tiene una altura entre 60 y 90 cm, es muy resistente y casi siempre está verde. Para su siembra, prefiere la luz y tierra alcalina bien drenada, pero, en general, es bastante tolerante, de ahí que pueda crecer en parterres o macetas y a pleno sol.

Una vez plantada a una distancia de unos 50 cm una de otra para permitir que se extienda, se poda a principios de la primavera para así estimular su crecimiento, y de nuevo otra vez se poda después de su floración. Su tallo por lo general se vuelve leñoso. Por ello es recomendable renovar las plantas cada 4 ó 5 años.

Es conveniente recolectar las hojas cuando están aún frescas al tener más propiedades que si se recogen cuando la planta ya ha florecido, y se secarán lentamente para que conserven todo su sabor. Asimismo, se recomienda que si se plantan en un huerto, se haga al lado de las hortalizas, especialmente al lado de la col, para ahuyentar a la mosquita blanca.

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