Es un hecho incuestionable universalmente conocido que las enfermedades entran por la boca. Por supuesto esto es según nuestros malos hábitos de vida, de acuerdo con esta premisa a lo largo de nuestra existencia sufriremos enfermedades leves o severas, o por el contrario de cultivar hábitos de vida saludables gozaremos de buena salud y calidad de vida.

Factores genéticos

Existe la certeza de que hay factores genéticos que nos hacen heredar ciertas enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial. También es cierto que si nos sometemos a una vida saludable como: no fumar, hacer ejercicios físicos moderados regularmente, una dieta alimenticia balanceada y sana, evitar el alcohol o no abusar de su ingesta y observar muy buenos hábitos de vida. Siguiendo estas reglas sencillas nos permitirá por lo menos retardar y quizás hasta evitar la aparición de estas enfermedades. En el peor de los escenarios, con buenos hábitos de vida, estas patologías se manejan mejor y son menos agresivas.

Nuevas investigaciones

Cada año fallecen en el mundo entero cerca de ocho millones de personas por hipertensión y el 80% de estas muertes ocurren en el mundo en desarrollo. Se pensaba que la presión arterial alta era un problema de salud de los países ricos. Pero una nueva investigación publicada en la revista médica The Lancet, arroja como resultado que cuatro de cada cinco muertes por hipertensión suceden en los países en desarrollo. La investigación de la Sociedad Internacional de Hipertensión fue llevada a cabo en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda. Este es uno de los primeros estudios que investigan la extensión y la distribución de la carga de esta enfermedad cardiovascular en el mundo.

Riesgo muerte y discapacidad

Los riesgos de la presión arterial se traducen en muerte y discapacidad. La hipertensión es un trastorno de salud caracterizado por la presión sanguínea crónicamente alta y si no se la controla puede conducir a derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca o infartos. Ella está determinada por la cantidad de sangre bombeada por el corazón y por el tamaño y condición de las arterias. Cuando se mide la presión arterial se presentan dos lecturas –la presión sistólica y la diastólica- que se miden en milímetros de mercurio (Mm. De Hg.). La primera se refiere a la fuerza con que el corazón expulsa la sangre, cuando este late para bombearla alrededor del cuerpo. La diastólica es la presión que se presenta cuando el corazón se está llenando de nuevo con sangre en preparación para el siguiente latido.

Fatalidad en cifras

Es deseable una presión sanguínea en la mayor parte de la gente de menos de 130/85 Mm de Hg. Para este estudio los científicos compararon las tasas de la enfermedad según las edades, sexo y regiones del mundo. Encontraron que la hipertensión había causado 7,6 millones de muertes prematuras (un 13,5% del total global), y 92 millones de discapacidades. Según los autores 54% de los accidentes cerebros vasculares y 47% de las enfermedades cardíacas en el mundo se debieron a hipertensión. Más de la mitad de estas enfermedades acontecieron en personas con una presión sistólica de 140 Mm de Hg y de entre 45 y 69 años de edad.

Asesino silencioso

En total 80% de las muertes por hipertensión ocurrieron en los países de bajos y medianos ingresos. Mientras que en los países ricos hubo 1,39 millones de muertes, la cifra alcanzó 6,22 millones en los países en desarrollo. La hipertensión puede causar dolores de cabeza, mareos y problemas de visión, la mayoría de las personas no presenta síntomas en absoluto. Por eso se le ha llamado el “asesino silencioso”.