Actualmente la civilización y su creciente mancha urbana va consumiendo cada vez más terrenos a los bosques, parques, jardines y demás áreas verdes que normalmente suelen ser parte de la naturaleza, pero tristemente llegan a transformarse en grandes construcciones como edificios, casas habitación o industrias.

Una serie de acciones que pueden ayudar al desarrollo social es la creación de empleos, pero a mediano plazo los beneficios son mínimos si los comparamos con el impacto ambiental que estos mismos provocan por falta de conciencia de quienes toman las decisiones y designan los terrenos que se pueden explotar o cambiar el uso de suelo.

Pero lo peor de es esto no para aquí, sino que con el paso del tiempo estas industrias y comunidades comienzan a contaminar con los desechos que generan día con día, contaminando el suelo donde antes era una área natural, y no solo eso, sino que muchas veces dichos contaminantes al concentrarse en grandes cantidades como son los desperdicios y basura que se genera dentro del hogar, y cuando se recolecta en varias comunidades suele crear un problema ambiental grave con consecuencias ambientales de consideración.

Dicho problema se genera en los vertederos que son los basureros donde llegan los desechos que las comunidades generan a diario, además de la contaminación al aire y suelo. Éstos también logran contaminar con los lixiviados que se originan de la descomposición de los desechos orgánicos filtrándose entre la superficie hasta llegar a los mantos freáticos, impactando directamente la principal fuente natural de agua potable. Aparte de generar basura y contaminar el medio ambiente, también dentro del hogar es donde se presentan otros problemas ambientales, como el uso irracional del agua o el poco conocimiento acerca del reciclaje.

El desperdicio de agua

Cuando hacemos labores domesticas o de higiene personal, suelen ser las principales causas de consumo excesivo del vital líquido, al no tener cuidado y abusar, tirando agua de la regadera, de la llave, o simplemente no reutilizar el agua, son acciones que generalmente marcan el nivel de consumo diario, por lo que gran parte de este problema se puede solucionar reutilizando el agua, aprovechando el agua de lluvia, reparando fugas y racionalizando el agua que se consume en el hogar, la clave esta en saber utilizar el agua las veces que sean necesario antes de desecharla.

La poca o nula cultura del reciclaje

Este problema radica en el consumo diario de productos, ya sea en alimentos, accesorios, artículos personales, ropa, juguetes, aparatos eléctricos, electrodomésticos, entre otros productos más que suelen encontrarse en la mayoría de los hogares, provocando con esto que cuando dicho producto o aparato deje de funcionar o simplemente ya no se le da uso, lo tiran a la basura sin saber que lo pueden volver a utilizar o que se le puede sacar provecho a sus componentes.

Como ejemplo podemos decir que la mayoría de productos de bebidas son envasados en recipientes de plástico y este elemento se puede reciclar para volver a utilizarlo. El mismo recipiente se puede volver a utilizar después de desinfectarlo y lavarlo para volver a llenar con otro liquido, o se puede reunir en grandes cantidades y venderlo a empresas que tienen la capacidad de transformar el plástico viejo en un producto totalmente nuevo y así se obtienen dos beneficios en una sola acción, se contamina menos y se aprovecha el recurso para generar nuevos productos.