Oriundo poeta, cineasta y novelista de Bolinia, nacido en 1922, Pasolini, hijo de un duro soldado fascista comienza a vivir la tragedia de su vida durante la Segunda Guerra Mundial. En una carta al pintor De Rocco escribe: "En cuanto a mi salud, no está mal, es más, bien. También en cuanto a moral, cuando todo está tranquilo, o sea raramente. Por lo demás, mucho miedo. Miedo de perder la vida, ¿entiendes Rico? Y, no sólo la mía, sino la de los demás. Estamos todos tan expuestos al destino, pobres hombres desnudos".

Recibe el llamado al ejército en 1943, sin embargo, desobedece el mandato y huye para enterarse poco después de la muerte de su hermano Guido. Durante veinte años será perseguido por la derecha italiana debido a estos hechos. En 1947 se adhiere al Partido Comunista Italiano intentando seguir un ideal político social que le ayudara a olvidarse del dolor sufrido por él y su familia.

Pasolini es fiel a todos aquellos autores y personajes que en un tiempo le impulsaron a construir su visión de mundo. No podía concebir que el fascismo de Mussolini unificara tanta irracionalidad con el nacionalismo italiano de su tiempo. En sus intentos de lucha contra este régimen, realiza distintos filmes, siendo el primero Acattone, que no es sino una revisión de su novela titulada Una vida violenta. Otros trabajos como El Evangelio según San Mateo, El Decamerón, Trilogía de la Vida o el Sexo, le convertirán en uno de los personajes más controvertidos y polémicos de su tiempo. Permanentemente preocupado por mostrar en sus películas que la vida cotidiana de personajes como prostitutas y homosexuales no es tan distinta de personas consideradas normales, Pasolini se convierte en sujeto de las más crudas críticas por parte de sus contemporáneos.

La influencia del Marqués de Sade

Si bien es cierto que Sade y Pasolini no comparten los mismos estilos estéticos ni ideologías, parece que hay un curioso parentesco que los vincula. Pasolini retoma la obra de Sade transportándola a los años de la República Fascista de Saló, fundada en el norte de Italia por Musolini, ya liberado por los alemanes tras haber sido cesado y arrestado por el Gran Consejo Fascista en 1943.

Pasolini respeta en su filme la estructura de la novela de Sade, dividiendo el filme en el Anteinfierno, el Círculo de las Manías, el Círculo de la Mierda, y finalmente, el Círculo de la Sangre. En este filme, Pasolini intenta mostrar todo el horror del mundo en el que vive utilizando las historias del Marqués de Sade, donde cuatro aristócratas humillan y someten a víctimas elegidas a todo tipo de torturas.

Estos cuatro aristócratas parecen dejarse llevar pos sus deseos e instintos animales más primitivos. Si bien la intención original de Sade cuando escribió Los 120 Días de Sodoma era denunciar desde la Bastilla a una sociedad francesa en plena decadencia, a Pasolini parece sentarle bien el relato para mostrar los defectos más cruentos de una sociedad italiana que él mismo reprueba.

Las consecuencias de una protesta

Saló es vista por primera vez en 1975. Su duración aproximada es de 117 minutos. Fue filmada en Italia y coproducida por Francia. La fotografía es de Tonino Delli Colli, musicalizada por Ennio Morricone, la actuación de Paolo Bonacelli, Giorgio Cataldi, Umberto Paolo Quintavalle, Aldo Valleti, Caterina Boratto, Elsa De Giorgi y Sonia Saviange. El impacto que provocó el filme fue desastroso para la vida del cineasta. En ese año recibe numerosas amenazas de muerte y finalmente muere atropellado por un joven en circunstancias poco claras.

Sin duda alguna, Saló o los 120 días de Sodoma es un filme que impactará todos los sentidos del ojo más entrenado. Es un filme que rebasa todos los límites artísticos y estéticos, sin dejar de lado los replanteamientos y proposiciones éticas que hace el autor, retratando la degradación más cruda a la que puede llegar un ser humano. Al igual que la obra de Sade, este film cuenta con una atemporalidad universal y sin duda seguirá haciendo ruido en las almas de cualquiera que se atreva a verla.