Guatemala siempre es una interesante opción para aquellos aficionados al turismo cultural. Sus paisajes montañosos, volcánicos y también selváticos, son el escenario de una gran diversidad étnica y lingüística que se muestra por doquier.

En Guatemala, el 61% de la población es indígena (Leopoldo Tzian, Guatemala, Memoria del Silencio, 1999). La naturaleza pluricultural del país se manifiesta en el reconocimiento del pueblo maya, garífuna y xinca, junto con los ladinos o mestizos. Asimismo, según diferentes fuentes documentales, existen 23 comunidades lingüísticas de ascendencia maya.

La ancestralidad de las tradiciones indígenas se revela al turista en una compleja imbricación con los vestigios de la colonización española. No en vano Guatemala fue sede de la Capitanía General de la actual región centroamericana y Chiapas hasta su independencia de España en 1821.

Visitar La Antigua Guatemala

Santiago de los Caballeros de Guatemala, o más conocida como La Antigua (para distinguirse de la capital del país), fue fundada por Pedro de Alvarado en 1524 para ser el centro administrativo, religioso, militar y político de la región. Varios fueron los intentos fallidos de dicho asentamiento para finalmente en 1545, situarse en el valle de Panchoy. Sin embargo en 1773, tras devastadores terremotos, la sede de la Capitanía General se traslada a la nueva capital, Guatemala de la Asunción.

Así, la actual Antigua, ofrece al turista un interesante recorrido histórico que, a merced de los avatares naturales y los pormenores de la colonia, parece haberse detenido en el tiempo. El encanto de la ciudad invita al descanso, pero también al paseo y a la contemplación. Desde su Plaza Central es sencillo e interesante conocer sus numerosos monumentos de carácter civil o religioso, así como participar de su nutrida vida cultural en comercios, talleres, cafés y calles.

La Antigua es especialmente hermosa si se viaja en Semana Santa o en Navidad.

Excursión a Chichicastenango

Santo Tomás de Chichicastenango es un municipio del altiplano, en el Departamento del Quiché, conocido por su singular mercado. La feria se celebra los jueves y los domingos y se considera la más importante de Centroamérica. En ella se intercambian artesanías de todo tipo, una gran variedad de productos locales, artículos variopintos e incluso se ofrecen servicios improvisados de guía para turistas.

Su gran particularidad, sin embargo, deviene del sincretismo observado en sus calles, notorio en la propia parroquia dedicada al patrón del municipio, donde se mezclan colores y costumbres.

La Iglesia de Santo Tomás, edificada en tiempos de la colonia, es un centro ceremonial donde conviven prácticas espirituales mayas y católicas, apreciables desde sus mismas gradas. En su interior son fácilmente observables las plegarias de los chamanes que median en las oraciones, sirviéndose de vistosas candelas de colores.

Recomendaciones para el turista

La ruta propuesta puede iniciarse desde el propio Aeropuerto de Guatemala-La Aurora desde donde existe la opción de viajar directamente a La Antigua.

Para poder disfrutar de los atractivos que brinda esta ciudad colonial se recomienda pasar al menos una noche, existiendo varias alternativas para el hospedaje. Entre ellas cabe destacar las incontables posadas, cuyos precios asequibles y calidad, hacen muy seductora la estancia.

En La Antigua se pueden contratar shuttles turísticos (compartidos) u otro tipo de transporte (público o privado) para viajar al mercado de Chichicastenango. Desde La Antigua a Chichi hay aproximadamente unos 120 km que se realizan en 2 o 3 horas, en función de transporte escogido para la ruta.

Conocer Chichicastenango puede ocupar toda la jornada por lo que es importante prevenir la posibilidad de pernoctar en algunos de los hoteles del municipio. Si por el contrario se decide regresar a La Antigua, se tiene la alternativa de hospedarse en el camino en la ciudad de Panajachel, a orillas del Lago Atitlán.