
- Rubens Correa, director del Teatro Cervantes - de Buenos Aires - por NivelArte Show
Rubens Correa asumió la dirección del Teatro Nacional Cervantes, que es la institución representativa del teatro argentino, en medio de un conflicto gremial que mantenía a la sala cerrada y junto a su equipo logró que un mes después el teatro reabriera sus puertas y mantuviera una actividad ininterrumpida.
C.H.: -Sos un director de teatro que ahora es el director de “un” teatro.
R.C.: -Hace 57 años que estoy en el medio teatral y fui mutando mis actividades en él, primero fui actor, luego director y cuando se concretó el proyecto del Instituto Nacional del Teatro, fue la primera vez que ejercí la función pública, pero en los teatros independientes en los que mayormente desarrollé mi profesión siempre estuve en la parte organizativa. Así que cuando me propusieron la dirección del Teatro Nacional Cervantes de la Argentina sentí como que me era conferido un honor, y aquí estoy.
C.H.: -¿Cuánto tiempo hace que estás como director?
R.C.: -Cuatro años, en los que traté que fuera un teatro nacional y que sus espectáculos circulen por todo el país con programas federales de coproducción.
Elencos de actores del interior del país
C.H.: -¿Cómo se desarrollan esos programas?
R.C.: -Tenemos convenios con provincias a las que el Teatro Cervantes envía el equipo de dirección y el elenco está compuesto por actores locales. Las representaciones luego se hacen en gira por las provincias y también en Buenos Aires. Además este año también se lanzó el programa “El Cervantes va a la escuela”
C.H.: -¿Qué obras incluye ese plan?
R.C.: -Obras para todos los niveles educativos. El programa en su comienzo fue hecho sólo por el Cervantes, pero luego se interesó el Ministerio de Educación que ahora colabora con el transporte del elenco para escuelas en las que los alumnos no pueden movilizarse hasta la sala de nuestro teatro y de esa manera hemos podido llevar obras a diez escuelas rurales de Entre Ríos y a cuarenta del Gran Buenos Aires. Al llevar teatro a sectores que antes no podían acceder al mismo estamos formando nuevos espectadores.
C.H.: -¿El público argentino necesita formarse como espectador?
R.C.: -Creo que hay muchos tipos de público argentino. Tenemos en la Argentina un movimiento teatral con una riqueza y amplitud de producción impresionante, pero es más fácil acceder al teatro en zonas urbanas populosas.
C.H.: -¿Sólo se accede en ciudades como la Capital del país y las de provincias?
R.C.: -Buenos Aires tiene más de 200 salas teatrales en permanente actividad y creo que no debe haber otra ciudad del mundo en la que eso suceda. Un gran sector de la población tiene formación “teatrera” y puede fundamentar una opinión, pero hay gente que nunca fue al teatro y ahí está la misión del Cervantes de llevarles diversidad de obras.
C.H.: -¿Se les llevan todos los géneros y temáticas?
R.C.: -Se ofrecen géneros que van desde el clásico hasta el experimental pasando por el infantil, clow, danza y muchos más, yo creo que todos deben ser llevados a la gente que no puede asistir al Cervantes.
La selección de obras en el Teatro Cervantes
C.H.: -Si existiera una Comedia Nacional como la que se tuvo, ¿se podría afrontar estos programas de igual manera?
R.C.: -Una Comedia Nacional implicaría tener un elenco estable y un director artístico. El Cervantes, en la actualidad, contrata actores y directores para cada producción.
C.H.: -¿Cuál es la línea de las producciones?
R.C.: -Con mi equipo seguimos una línea artística que Osvaldo Dragún comenzó cuando él era director y que consiste en que el Cervantes tenga una programación basada en la literatura dramática iberoamericana.
C.H.: -¿Qué es lo que se evalúa para que una obra pueda ser representada en el Cervantes?
R.C.: -Recibimos un promedio de cien proyectos anuales, lo primero que evaluamos es que sean obras de calidad y al tener tres salas de diferentes dimensiones hay que armar una programación con mucha variedad en cuanto a géneros, estilos y actores
C.H.: -¿Cómo se elige a los actores?
R.C.: -La mayor parte del elenco es elegida por el director, pero tratamos que no se repitan actores en una misma temporada.
C.H.: -¿Cómo llegan los elencos extranjeros?
R.C.: -También recibimos muchas propuestas de elencos del exterior, en el caso de España tenemos un vínculo con la Embajada que hace que todos los años tengamos un espectáculo de ese país, en la próxima temporada tendremos nuevamente al Teatro Clásico de España con “El alcalde de Zalamea”. A veces no podemos darle cabida a elencos extranjeros en gira porque es difícil insertarlos en una programación ya armada.
C.H.: -¿Y qué es lo más difícil a la hora de armar la programación?
R.C.: -Los tiempos. Tenemos que programar con no menos de ocho meses de anticipación porque hay que cumplir con las normas de control que fija el Estado, algo que me parece que está bien porque manejamos dinero público.
C.H.: -¿Hay un límite de gastos para cada obra?
R.C.: -Al ser el Cervantes un ente autártico manejamos de manera menos burocrática el presupuesto que debemos asignar a cada obra de acuerdo a su dimensión.
C.H.: -¿Hay una cantidad máxima para los cachets de actores o directores?
R.C.: -No, pero contamos con una partida de dinero que es aprobada anualmente por el Congreso de la Nación y nos debe alcanzar para toda la actividad del año.
C.H.: -La actividad es interna, ¿no se considera una proyección internacional?
R.C.: -Eso es una batalla que tenemos en pleno emprendimiento, los costos de una gira internacional son elevados pero es importante que el teatro de la Argentina tenga presencia en el exterior.
Rubens Correa cierra la entrevista comentando que en el año 2011 en el Cervantes se ofreció un total de 927 funciones de las obras programadas, a las que acudieron 174.052 espectadores.
