Roger Federer sumó un nuevo hito a su ya extenso historial de éxitos. En su final número 100 en torneos de ATP volvió a derrotar a Jo-Wilfried Tsonga, esta vez por 6-3, 6-7(6) y 6-3, y se coronó campeón del Masters de Londres. De esta manera, el ahora nº 3 del mundo se convirtió en el primer jugador que ha ganado seis Torneos de Maestros, superando a Pete Sampras e Ivan Lendl, que quedaron con cinco.

Federer obtuvo su cuarto título en el año (tercero de forma consecutiva) luego de coronarse en Doha, Basilea y el Masters 1000 de París, con lo cual cierra de gran forma un 2011 que no había sido nada bueno y en el que se había quedado sin Grand Slams luego de muchos años. Ahora, con este nuevo título, el record y el nº 3 del mundo recapturado, cierra la temporada con una gran alegría y un saldo bastante más positivo.

6-3 inesperado para Federer en el primer set

Tsonga salió a jugar el partido con mayor agresividad que la que había mostrado en la fase de grupos, seguramente consciente de que iba a necesitar algo más que en aquel encuentro para imponerse al suizo. Federer comenzó al servicio obteniendo buenos réditos en sus subidas a la red. Ambos jugadores, sobre todo el francés, ganaron sus primeros juegos de saque con comodidad. Hasta el 3-3, Tsonga había perdido tan solo un punto en sus games de servicio y se mostraba cada vez más suelto y seguro, dominando gradualmente el juego desde el fondo de la cancha. De todos modos, aunque insinuaba, no lograba generar chances de break.

Pero el deporte entrega situaciones inesperadas, y en el octavo juego, gracias a un par de errores del francés y a un winner estupendo, Federer consiguió un triple break-point. El galo subió, pero su bolea quedó en la red y repentinamente, cuando nada lo hacía prever, perdió su saque en cero.

Aunque le costó, el suizo logró cerrar un set que estaba muy parejo y que de un momento a otro se inclinó para su lado, algo muy similar a lo que había ocurrido en el parcial definitivo del encuentro por la fase de grupos.

Tsonga, que se había mostrado muy seguro, evidenciaba ahora toda la bronca por lo rápido que se le había escapado un set en el que estaba jugando un gran tenis (logró más winners y cometió menos errores, pero todos ellos fueron en ese fatídico game).

Tie-break para Tsonga en el segundo

El francés comenzó el segundo set desanimado, ya sin dominar las acciones como hasta ese momento. Perdió regularidad y empezó a hacer errores infantiles. En el tercer game y tras dos doble faltas consecutivas quedó 14-40. Se redimió con dos aces para salvar la situación y luego pudo cerrar el juego para colocarse 2-1 arriba.

Por su parte, Federer no brillaba, pero estaba firme y cumplía con su tarea sin dar muestras de un posible bajón, como le había ocurrido ya en el Round Robin. Con Tsonga 2-2 al servicio, el suizo presionó, forzó los errores de su rival y consiguió otro break-point. Esta vez no falló y con una devolución extraordinaria de derecha invertida a la línea logró el quiebre.

Desesperado, Tsonga comenzó a tirar sin sentido y el suizo aprovechaba cada error para seguir sumando. A duras penas y tras rescatar otra bola de break logró descontar para el 3-4. Federer en cambio hacía su trabajo con solvencia y se colocó 5-3 arriba sin transpirar.

En el momento de la verdad, el suizo se quedó sin primeros saques, el francés aprovechó para castigar con la devolución y recuperó el quiebre: 5-5. Con renovado semblante y agresividad recuperada, el nº 6 del mundo salió a llevarse por delante a su rival, aunque debió salvar otro break-point para poder confirmar y quedar 6-5.

La definición del set se fue al tie-break. Una bolea en la red de Tsonga y una doble falta de Roger dejaron las cosas iguales. La tensión en el O2 Arena era palpable y los errores de ambos jugadores daban fe de ello.

Gracias a otro mini-break y tras confirmar sus dos puntos, Federer se adelantó 5-2. Tsonga arriesgó e igualó el marcador en cinco, pero un ace del suizo le dio su primer punto para campeonato. Con sorprendente valentía el francés le pegó duro con la derecha y logró el 6-6, tras lo cual consiguió su primer set point. El galo estaba decidido y ante el segundo saque de su rival impactó una tremenda derecha cruzada para cerrar el segundo parcial por 7-6(6).

Set, partido y campeonato para Roger

Al parecer, Tsonga se sentía mejor en situaciones límite, porque su agresividad y su protagonismo volvieron a desaparecer en el arranque del parcial definitivo y era Federer el que se mostraba más seguro.

Las primeras y únicas chances de break fueron para el suizo en el octavo game. Tuvo tres; en las primeras dos Tsonga, hasta ese momento conservador, salió intempestivo a rescatarlas y lo consiguió. Pero en la tercera, su pelota se fue ancha.

Federer se enfrentó a la misma situación que en el set anterior: 5-3 con el saque. Pero la resolución del suizo fue bien distinta. Con total autoridad se colocó 40-0 y terminó cerrando el partido con una sencilla bolea en la red.

El grito de victoria y la sonrisa de Roger demostraron cuanto deseaba este título. Uno más para el, para muchos, mejor tenista en la historia.