Desde su nacimiento el rock ha sido censurado por su carácter revolucionario y provocador por los sectores más conservadores de la sociedad. En Estados Unidos, la Iglesia llegó a tildar al rock de movimiento satánico, acusándolo de difundir en sus canciones un mensaje maligno. Fue el comienzo de una leyenda que vincula a rock con satanismo.

Estrellas como Elvis Presley o Jerry Lee Lewis fueron tachadas de promulgar un mensaje amoral y pornográfico en sus letras. Pero lejos de lograr un rechazo en la juventud americana, muchos grupos se rodearon de toda la parafernalia propia de la magia negra y vinculada con el diablo, para sacar partido de la polémica y ascender en la listas de éxitos.

Sus “Satánicas Majestades”

A finales de los sesenta, The Rolling Stones arrasaban. Su relación con el diablo comenzó con el disco: ‘Their Satanic Majesties Request’ (Al servicio de sus satánicas majestades). El escándalo que rodeó el álbum llegó a crear rumores tales como que Mick Jagger estudiaba esoterismo o que Keith Richards hacía rituales de magia y brujería junto a su novia Anita Pallenberg.

El apogeo de la polémica llegó con el tema ‘Sympathy for the Devil’, una canción que provocó el rechazo en diversos sectores religiosos, que les acusaron abiertamente de adoradores de Satanás. Tiempo después, Jagger explicó que “simpatía por el diablo era una frase de Baudelaire”, y que realmente no trataba del diablo sino que “todo se reducía al sexo, la bebida y las drogas”, pero como “una exploración del otro lado de la mente”.

“Los Beatles son más importantes que Jesucristo”

También, los Beatles fueron acusados de haber hecho un pacto con el diablo. En consonancia con su infinito éxito su leyenda negra es una de las más extensas de la historia del Rock. Entre otras cosas se les acusó de introducir mensajes ocultos en canciones como ‘Revolution 1’ o ‘Revolution 9’, relacionadas con el esoterismo, o en dedicar su disco ‘Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band’ al mago Aleister Crowley, padre del satanismo moderno, que aparece en la portada diseñada por Peter Blake entre decenas de caras.

Pero ellos, especialmente John Lennon, se movían como pez en el agua entre las acusaciones. Siempre provocador, Lennon en una gira por Estados Unidos aseguró: “Los Beatles son más importantes que Jesucristo”, con lo que se granjeó las críticas encendidas de algunos sectores integristas cristianos del país.

Incluso su muerte sirvió para alimentar estas teorías, ya que fue asesinado en Nueva York frente al edificio Dakota, el mismo lugar en el que se rodó la película de Polanski, ‘La semilla del Diablo’, considerada maldita, ya que tras ella la esposa del director fue salvajemente asesinada por la secta satánica liderada por Charles Manson.

El propio Manson utilizó en su juicio un argumento peregrino para su defensa al decir: "Usted no lo entiende, Lennon, el profeta, me dijo: Charlie, levántate; ¡degüella a esos cerdos que se lo pasan bomba en sus mansiones de Hollywood!. Los tiempos han llegado. ¡Tú eres el Hijo del Hombre y el Ángel exterminador...!".

Led Zeppelin

Otro de los grupos con más éxito en los setenta, Led Zeppelin, fue vinculado a los ritos ocultos. Su canción ‘Stairway to Heaven’ (Escalera hacia el cielo), es considerada como el tema con mayor número de mensajes ocultos y vinculada a la adoración de los ritos antiguos frente a la religión oficial. De hecho, el símbolo de la banda es el ángel caído que representa a Lucifer.

Jimmy Page el famoso guitarrista del grupo fue relacionado con el ocultismo desde sus inicios cuando regentaba una librería dedicada al esoterismo especialmente, la prensa sensacionalista le acusó tras la compra de una casa en Escocia junto al Lago Ness, que había pertenecido a Aleister Crowley, y en la que este había celebrado orgías sonadas.

Incluso se llegó a decir que escuchando el vinilo de ‘Stairway to Heaven’ en el sentido contrario se escuchaba la frase: “Aquí está mi dulce Satanás. Él te dará el 666”.

Ozzy y Alice Cooper, escenografía demoníaca

También el que fuera líder de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, fue relacionado con Crowley, al que llegó a dedicar el tema ‘Mr. Crowley’. Ozzy fue vetado en algunas ocasiones por ser relacionado con el diablo. En Pensylvania, se prohibió uno de sus conciertos de la gira que realizó en 1984.

Ozzy llegaba a degollar animales en sus conciertos y en una ocasión cuentan que llegó a arrancar la cabeza de un bocado a un murciélago vivo, que alguien había ocultado entre los bichos de plástico que utilizaba en su espectáculo. La discográfica fue la responsable del símbolo del grupo: una cruz invertida. El grupo se mostró reticente, pero reconocieron ante la compañía que era un método de comercialización acertado.

Otro gran personaje de la escena satánica del rock es Alice Cooper, que utilizaba en sus representaciones escenas como: ejecuciones con guillotina, sillas eléctricas, serpientes, etc. Cooper solía finalizar sus conciertos destrozando muñecos que aparentaban ser bebés a golpe de hacha y aparecía en el escenario maquillado con un aspecto diabólico.

El propio cantante afirma que cambió su verdadero nombre, Vincent Damon Furnier, tras una sesión de espiritismo en la que vendió su alma a cambio de la fama y tomó la identidad de una bruja quemada en la hoguera en el siglo XVII.

Inspiración infernal

En los ochenta, grupos como AC/DC, con títulos como ‘Hell Bells’ (Las campanas del Infierno), ‘Highway to Hell’ (Autopista al Inferno); o Iron Maiden, con su álbum ‘The Number of the Beast’ (El número de la Bestia) fueron relacionados con el diablo.

Iron Maiden llegó a incluir en sus temas textos de la Biblia satánica de Anton Szandor LaVey, fundador de la Iglesia de Satanás, reconocida legalmente en Estados Unidos e inspirador del cantante Marilyn Manson, a quien LaVey nombró Reverendo de la Iglesia de Satán por promover con su música ideas y conceptos afines a su doctrina.