Rock & Rule (1983) es un fantástico film de animación canadiense de los años ochenta, de ambientación futurista -vagamente cyberpunk-, que narra la historia de un rock star megalómano y algo madurito, Mok, empeñado en traer un demonio desde otra dimensión para dominar el mundo. Pero para lograr tan perverso fin debe conseguir antes un elemento indispensable para la invocación: una voz humana especial, cuya vibración atraiga al diablo a la Tierra.

En su obsesiva búsqueda, encuentra casualmente en tugurio a una cantante, Angel, miembro de una pequeña y desconocida banda de rock, cuya voz cumple a la perfección con los requisitos deseados. Mok la secuestra, pero los demás componentes de la banda, sus amigos, lucharán por rescatarla y evitar que el malvado Mok realice sus siniestros planes.

Un clásico injustamente olvidado

Un argumento sencillo, pero al mismo tiempo resultón y atractivo, aunque adolece de ciertas inconsistencias en su desarrollo, cuyos motivos se deben principalmente a ciertos altibajos sufridos durante los cuatro años que duró su realización (1978-1982).

Aunque se trate de dibujos animados, Rock&Rule fue catalogada “para adultos”, dadas sus alusiones al sexo y al consumo de drogas que, aunque testimoniales, no pasaron desapercibidas. La animación es sensacional, aunque en algunas ocasiones pueda pecar de extravagante: hay fuertes contrastes en los movimientos de los personajes entre una escena y otra, pareciendo a veces casi humanos por su realismo, y otras cayendo en errores absurdos o clichés más propios de un cartoon.

Posibles errores quizá comprensibles dada la política excesivamente ambiciosa de la productora, Nelvana, que implicó en el proyecto a un amplísimo elenco de jóvenes talentos artísticos del momento, muchos de ellos expertos en animación, pero otros no tanto, y con estilos gráficos muy diversos. También es notable el empleo de algunas de las más precoces y experimentales técnicas de animación mediante computadores, que dada la época (1983), no deja de asombrar por sus excelentes resultados.

Rock y dibujos animados

El encanto especial de esta película la sitúa al mismo nivel que otras "grandes" de la animación de los ochenta, como la mítica Heavy Metal (1981). Un encanto que reside tanto en sus diseños, claros y simples pero atractivos, entrañablemente retro, como en su potente banda sonora 100% rock, lo que explica su título.

De todos los personajes, que tienen la peculiaridad de ser humanoides evolucionados a partir de mascotas (gatos, perros y ratas), Mok es el más llamativo y mejor logrado, dotado de un carisma y una personalidad aplastantes. Se nota que los guionistas trabajaron a fondo en él, dedicándole además una canción entera, interpretada por el gran Lou Reed, My Name Is Mok. Genio malvado, brillante, es una decadente estrella del rock, rica y poderosa, dotada de presuntos poderes mágicos. Su obvio parecido con Mick Jagger no es nada casual, sino intencionadamente buscado por los animadores.

Angel, la cantante que Mok necesita para invocar a su demonio, es también un personaje bien acabado: atractiva, inteligente, dulce, una magnífica rubia de melenas despeinadas y voz subyugante; más de uno soñaría con tener una novia así. Tampoco está mal Omar, su compañero y amante, líder de la banda, un guaperas rebelde pero con buen corazón, que sueña con el éxito.

No menos sobresaliente es la fabulosa banda sonora, prácticamente sin desperdicio de principio a fin: rock, glam-rock, eventuales alardes heavy y etéreas melodías de sintetizadores. Un soundtrack magnífico, cuya elección de músicos no pudo ser más acertada, contando con algunas de las mejores estrellas del momento: Lou Reed, Cheap Trick, Debbi Harry (Blondie), Iggy Pop y Earth Wind & Fire. Es una lástima que nunca se publicara –error imperdonable-, porque hubiera tenido mucho éxito, y hubiera ayudado a atraer la atención sobre esta película, que lamentablemente fue un estrepitoso fracaso de ventas en su momento.

La productora Nelvana

Su productora, Nelvana, era una pequeña empresa canadiense nacida hacia 1971, que empezó a destacar tras su especial televisivo de Halloween The Devil and Daniel Mouse (1978). Aquel éxito le permitiría embarcarse plenamente en su primera aventura cinematográfica seria, Drats, tras declinar una oferta para colaborar en Heavy Metal (1981).

Drats arrancó en 1978 prácticamente sin guión ni trama, excepto algunas ideas sueltas, como una película de animación para todos los públicos sobre una banda de rock de mutantes que pactan con el diablo para convertirse en estrellas (en esencia, la misma trama anteriormente desarrollada en Daniel Mouse).

Drats acabaría evolucionando tras un largo proceso de reelaboración (1978-1982) del proyecto inicial, lleno de altibajos, desde un concepto “familiar” a otro más maduro, para un público adulto, siendo rebautizada finalmente como Rock & Rule, tras dotarla de su elemento más característico: su impactante banda sonora original a cargo de las citadas mega-estrellas (Lou Reed, Iggy Pop,...).

Diversos malentendidos entre productora, Nelvana, y distribuidora, MGM, obligaron a entregar apresuradamente el producto sin haber sido revisado para darle los últimos retoques. Además, la cúpula directiva de MGM se mostró desacorde con ciertos puntos, insistiendo en cortar algunas partes y en sustituir la voz de uno de los actores.

Tantas prisas y disconformidades hicieron que la película fuera comercializada sin apenas promoción publicitaria, cosechando limitados éxitos. Nelvana, exhausta tras gastar 8 millones de dólares en Rock& Rule, estuvo a punto de quebrar, aunque logró recuperarse gracias al éxito de su siguiente proyecto, The Care Bears Movie (1985).

Recuperación del film

En 1985, la CBC canadiense rescató la cinta original con las escenas cortadas y la voz del actor sustituido, y mejoró la calidad del audio. Pero todo esfuerzo fue en vano. Aquella cinta cayó en el olvido durante los noventa, hasta que, a partir del año 2000, y con la difusión a gran escala de Internet, ha sido recuperada y revalorizada. Numerosos fans de la animación han contribuido a la difusión online de Rock&Rule gracias a foros y webs como eBay o PeliculasYonkis.

Por fin, tras dos décadas sin pena ni gloria, Rock & Rule está disfrutando de cierto reconocimiento, con una discreta pero entusiasta audiencia, compuesta principalmente de adultos entre 25 y 35 años y "nostálgicos" en general.