
- El chico que conquistó Hollywood - Vértigo Films
En 2002, los directores Brett Morgen y Nanette Burnstein dieron voz a través de un documental al ya semiolvidado productor cinematográfico Robert Evans. "El chico que conquistó Hollywood" repasa la carrera de Evans desde sus comienzos hasta la actualidad, a través de la narración de su propio protagonista, que repasa los acontecimientos más importantes de una carrera llena de luces y sombras.
De actor a productor
En realidad Evans fue descubierto por casualidad, mientras hacia unos largos en la piscina de un hotel californiano, siendo propuesto como galán cinematográfico. Así, como actor participó en producciones importantes como "El hombre de las mil caras" o interpretando a un torero en "Fiesta", basada en la novela de Hemingway. Sus actuaciones resultaron ser bastante vulgares, y él mismo se dio cuenta de que nunca podría llegar a ser un gran actor.
Su experiencia anterior como gerente de su propia empresa y sus ganas de triunfar por cualquier medio en el mundo del cine le llevarían a trabajar para la Paramount Pictures, que en aquel momento era el patito feo de los estudios cinematográficos. Robert Evans le insuflaría nueva vida, responsabilizándose de algunos de los títulos más revolucionarios de la década de los setenta, a la vez que se convertía en uno de los rostros más populares de Hollywood. Algunas de las películas son auténticos iconos del cine.
Love story
Fue uno de los taquillazos de 1970, una película dirigida a los jóvenes que llegaban desorientados y sin referencias de la convulsa segunda mitad de los sesenta y se sintieron irremediablemente atraidos por una historia de amor sencilla y tradicional. Evans se casó con la actriz principal, Ali MacGraw, llegando a tener un hijo con ella. Pero la historia no duró mucho, pues ella tuvo un lio con Steve MacQueen durante el rodaje de "La huida", de Sam Peckinpah, lo cual fue un duro golpe para Evans, del que nunca se recuperó del todo.
La semilla del diablo
"La semilla del diablo" fue otro éxito para Evans y una de las películas más inquietantes que se hayan realizado nunca. Llevar al perfeccionista Polanski a Hollywood era una apuesta arriesgada, aunque al final la que dio más quebraderos de cabeza fue la actriz principal, Mia Farrow, que a punto estuvo de abandonar la producción debido a la oposición de su marido, el mismísimo Frank Sinatra. Finalmente, y con un sonado divorcio de por medio, la actriz pudo cantar victoria, al conseguir su película mucho mejor taquilla que la de su ex marido, "El detective".
El padrino
La mejor película de Coppola, junto a "Apocalypse Now", un retrato trágico de una familia mafiosa en Estados Unidos y comienzo de una trilogía. Lo curioso es que Richard Evans tuvo una discusión con el director acerca de la primera versión de la película. Evans pretendía que el metraje fuera mucho más largo, lo que le valió una gran discusión con Coppola. Al final venció el productor. El tiempo ha demostrado que tenía razón.
El declive de Evans
Después de los triunfantes setenta, los ochenta fueron una especie de infierno para Evans: se vio envuelto en un escándalo cuando fue pillado en una trampa por la Agencia Antidroga estadounidense y, un tiempo después, dudando de su propia salud mental, hizo que le ingresaran en una clínica, de la acabó huyendo. Gracias a la generosidad de amigos como Jack Nicholson, la vida le dio una segunda oportunidad y volvió a la Paramount, aunque su carrera ha sido una sombra de la esplendorosa etapa de los setenta.
