River se fue a la B. Suena imposible, suena a broma, suena a frase sin sentido. Pero la realidad, la triste realidad para miles de hinchas millonarios es que su equipo, el más ganador de la historia del fútbol argentino a nivel local, descendió a la B Nacional. Después de tres temporadas llenas de desaciertos, de pobrísimos resultados, River perdió la categoría. No pudo con Belgrano, equipo austero que hizo su negocio, que aprovechó sus oportunidades y finalmente festejó.

El pirata, en el global, no fue más que River, de ningún modo. Pero fue preciso, hizo tres goles atacando más bien poco. Y River penó por la falta de gol, la misma que sufrió durante todo el campeonato.

110 después, River perdió la categoría.

Un partido infartante

El primer tiempo fue tremendamente intenso. Ya a los cuatro minutos Belgrano pudo abrir el marcado con un tiro libre que pasó entre todos los jugadores que copaban el área. Pero el línea Uziga vio la milimétrica posición adelantada y lo anuló. Un minuto más tarde llegó el gol de River. Pavone recibió un largo pelotazo en la medialuna, se dio vuelta rápidamente y la colocó abajo, al lado del palo. La rápida ventaja tranquilizó a River, mientras que Belgrano se adelantó, sabiendo que no podría aguantar el resultado durante 80 minutos. El pirata fue mejor durante unos 15 minutos, pero desaprovechó varios tiros libres de riesgo.

A los 25 minutos Pezzotta no vio un claro penal sobre Caruso. En la misma jugada, tras un córner, Pavone recibió la pelota en el área chica, le pegó al medio y el pecho de Olave salvó al equipo cordobés. Pero en el rebote, Affranchino la volvió a meter en el área y el cabezazo de Díaz se fue pegado al travesaño. Fue el mejor momento del equipo millonario.

Casi hasta el final fue todo de River, que fue una tromba y pasó por arriba al rival. Recién sobre el final, Belgrano, que hizo tiempo desde el minuto uno, salió del asedio y emparejó un poco el trámite del partido. En una de las últimas Caruso pudo haber puesto el 2-0. Recibió un centro atrás dentro del área y, solo, le pifió al balón, que fue mansito a las manos de Olave.

Así se fue la primera parte, con un River ampliamente superior y un Belgrano abrumado. El más flojo fue Lamela, con poca participación en el juego.

El segundo tiempo fue muy cortado, con constantes faltas de ambos equipos. River no encontró los caminos y Belgrano se dedicó a jugar de contra.

A los cuatro minutos Pereyra erró un gol increíble. Un pelotazo largísimo desde el área pirata. Arano falló y el delantero de Belgrano se fue solo y con muchísimo campo por delante. Pero se apuró, la quiso tirar por arriba de Carrizo y le erró al arco.

A partir de ese momento el encuentro fue muy parejo, pero el golpe de knock out llegaría tras otro error de la defensa millonaria. Díaz y Maidana chocaron intentando sacar la pelota del área y se la dejaron servida a Farré, que definió sin problemas. Fue el 1-1 y la sensación de catástrofe. López mandó a Villalba a la cancha.

A los 24 minutos River tuvo su última chance y la desperdició. Empujón a Caruso y penal. Pavone encaró la pelota, le pegó fuerte abajo y Olave la contuvo sin dar rebote. Como en Córdoba, el uno de Belgrano se convertía en héroe.

A puro empuje el millonario fue en busca de la victoria, pero los minutos fueron pasando y el gol no llegó. River fue y fue, pero no pudo, no supo como.

Pezzotta pitó el final y fue todo desolación. River descendió.

Belgrano, la tercera fue la vencida

Y finalmente el pirata pudo superar la promoción. Luego de caer en la temporada 2007/2008 ante Racing y en la 2008/2009 contra Rosario Central, ambas por 2-1 en el global, Belgrano volvió a Primera División, lo que también significa el regreso de Córdoba como plaza en el fútbol grande de la Argentina. El equipo tuvo un inicio de temporada muy malo. Se fue el técnico y en la fecha 13 llegó a estar último. Pero en la segunda mitad de la temporada logró una remontada impresionante que le permitió finalizar 4º y obtener la plaza en la promoción. Con esfuerzo y sin grandes luces, el pirata está otra vez en la Primera División.

Los culpables son varios

Esta historia se viene escribiendo desde hace años, más precisamente desde que José María Aguilar (hoy desaparecido) tomó el mando del club. Es imposible liberar al actual plantel, técnico y presiente de parte de la responsabilidad, pero de ninguna manera son los principales culpables de que hoy River esté en la B Nacional. Los números son la más concreta prueba. Los promedios se calculan envase a los puntos que un equipo consigue en las últimas tres temporadas. El plantel que descendió a manos de Belgrano es el mismo que, comandado primero por Ángel Cappa y luego por Juan José López, finalizó la última temporada sexto con 57 puntos, lo que lo hubiera clasificado a la Copa Sudamericana si no hubiera caído en zona de promoción. Una campaña mediana para lo que es River, pero suficiente como para ni pensar en el descenso.

River cayó en promoción a causa de las dos temporadas anteriores. En la 2008/2009 juntó la paupérrima suma de 41 unidades (incluyendo el campeonato de Simeone, en el que finalizó último). Y en la 2009/2010 la cantidad fue similar: 43 puntos. Daniel Passarella fue presidente del club sólo en uno de esos cuatro campeonatos que hipotecaron a River (el Clausura 2010).

Antes que Passarella, la dirigencia comandada por Aguilar hizo desastres. Regaló los derechos de juveniles que hoy son estrellas (Higuaín, Belluschi, Carrizo), contrató jugadores sin jerarquía y lo más grave de todo, vació al club. La realidad futbolística de River es consecuencia de la realidad económica. Sin plata no hay refuerzos, sin plata hay que vender a las joyas, y así se va cayendo cada vez más hondo. Aguilar tuvo demandas judiciales en su contra, pero hoy no aparece en ningún lado. Los hinchas de River no deben olvidarse de él.

Las culpas de Passarella son evidentes, pero no hay que olvidar que debió cargar con la destrucción que dejó una de las peores dirigencias que River tuvo en su historia.