La risperidona es un antipsicótico de segunda generación utilizado, sobre todo, en el tratamiento de la esquizofrenia. En el año 2007 se autorizó el tratamiento de la esquizofrenia con Risperdal para menores de 18 años. También se concedió la autorización para tratar el trastorno bipolar en los menores de 10 a 18 años, combinando la administración de Risperdal con el litio.

Posología de la risperidona

Las dosis de risperidona que se administrarán irán en función del tipo de trastorno a tratar así como de la edad del paciente. Por ejemplo:

  • Esquizofrenia: se administrará una dosis inicial de 2 mg. al día repartidas en una o dos tomas, y que se podrá incrementar a 4 mg. el segundo día. Se mantendrá esta cantidad o, si fuera necesario, aumentarla hasta un máximo de 16 mg. al día. En ancianos se administrarán 2 dosis de 0.5 mg. diarias con incrementos que alcanzarán 1 o 2 mg. 2 veces al día. No está recomendado a menores de 18 años.
  • Trastorno y depresión bipolar: se administrará una dosis inicial de 2 mg. al día que, en caso de necesidad, aumentará en 1 mg. al día. Las dosis recomendadas varían entre 1 y 6 mg. diarios. En ancianos la dosis será de 0.5 mg. 2 veces al día, pudiéndose incrementar esta dosis a 1 o 2 mg. diarios. No se recomienda el tratamiento a los menores de 18 años.
  • Mal de Alzheimer: la dosis inicial será de 0.25 mg. 2 veces al día que se podrá aumentar otros 0.25 mg. en días alternos en el caso de que sea necesario.

Dosis para niños de risperidona

Cuando se trata de niños con trastornos conductuales con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años:

  • Para niños con un peso superior a los 50 kg. se administrará una dosis inicial de 0.5 mg. al día que se ajustará, en días alternos, con un incremento de 0.5 mg. al día para una dosis máxima de 1.5 mg. al día.
  • Para niños con peso inferior a los 50 kg. la dosis inicial será de 0.25 mg. al día que se incrementará en días alternos con otros 0,25 mg. al día hasta un máximo de 0.75 mg. al día.
No se recomienda el tratamiento para niños menores de 5 años.

Embarazo y lactancia y la risperidona

Aunque no se han observado efectos teratógenos en los estudios animales, si fueron observados otros tipos de toxicidad en la reproducción por lo que, a pesar de que no se conocen los riesgos reales en seres humanos, sino se trata de situaciones donde resulte imprescindible su uso, se recomienda prescindir de la risperidona en caso de embarazo.

En cuanto a la lactancia está demostrado que la risperidona se excreta en la leche materna en pequeñas cantidades, sin embargo se desconoce si ello supone algún tipo de efecto adverso para el lactante. En cualquier caso, si el beneficio que implica la administración del fármaco no es claramente superior al posible riesgo que puede suponer para el lactante, se recomienda no tomar risperidona.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la risperidona

La risperidona puede provocar efectos secundarios. Entre los más comunes están los que siguen a continuación. Si no desaparecieran en un plazo prudencial o bien su efecto se agravara, se debe avisar al médico de inmediato:

  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Somnolencia.
  • Mareos.
  • Acidez estomacal.
  • Boca seca.
  • Incremento en la producción de saliva.
  • Aumento del apetito y de peso.
  • Dolor de estómago.
  • Ansiedad, inquietud o agitación.
  • Dificultades con el sueño.
  • Falta de interés sexual.
  • Secreción de leche materna.
  • Dolor muscular o articular.
  • Problemas en la vista.
  • Sequedad o cambios de color en la piel.
  • Dificultad para orinar.
Existen otro tipo de efectos secundarios que, aunque se presentan más raramente, revisten una mayor gravedad. En caso de que aparezcan se debe avisar de inmediato al médico:

  • Fiebre.
  • Rigidez muscular.
  • Confusión.
  • Sudoración.
  • Movimientos extraños o incontrolados de alguna parte del cuerpo.
  • Latidos rápidos e irregulares del corazón.
  • Convulsiones.
  • Sensación de desmayo.
  • Sarpullido, urticaria o comezón.
  • Dificultades a la hora de tragar o respirar.
  • Priapismo.
  • Movimientos lentos o andar arrastrando los pies.
En cuanto a los niños, la risperidona puede ser el causante de un aumento de peso así como, en el caso de preadolescentes y adolescentes, provocar un aumento en el tamaño de los pechos.

La risperidona está contraindicada para aquellos pacientes que muestren hipersensibilidad a este fármaco. No debe administrase en pacientes ancianos con desórdenes de conducta asociada a la demencia.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.