Hacer pequeños cambios de estilo de vida puede reducir el riesgo de sufrir un derrame cerebral, según un nuevo estudio llevado a cabo en EE.UU., publicado en la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y difundido el 6 de junio.

La investigación fue encabezada por la Dra. Mary Cushman, profesora de medicina en la Universidad de Vermont, ubicada en la ciudad de Burlington, Estado de Vermont, al noreste de EE.UU.

Factores de riesgo del ictus

Los investigadores evaluaron el riesgo de ictus (hábitos de estilo de vida combinados con circunstancias personales poco saludables) mediante siete factores muy sencillos que tienen que ver con la salud de la vida y que son impulsados por la Asociación Americana del Corazón: ser activos, controlar el colesterol, comer una dieta sana, controlar la presión arterial, mantener un peso saludable, controlar el azúcar en la sangre y no fumar.

"Hemos utilizado como herramienta de evaluación el riesgo de ictus y encontramos que pequeñas diferencias en el estado de salud se asociaron con reducciones en el riesgo de accidente cerebrovascular", dijo Mary Cushman.

División de los factores de riesgo de ACV en categorías

Los investigadores dividieron los 7 factores en tres categorías otorgándoles un puntaje: de cero a cuatro puntos por inadecuada, de cinco a nueve puntos de media y de 10 a 14 puntos para la salud cardiovascular óptima.

Los investigadores determinaron que: 1) Cada aumento de un punto hacia un mejor resultado, se asocia con un riesgo de un 8 por ciento menor de accidente cerebrovascular; 2) En comparación con aquellos con puntuaciones inadecuadas, las personas con calificaciones óptimas tuvieron un 48 por ciento menos de riesgo de accidente cerebrovascular y los que tenían puntuaciones medias, el riesgo era de un 27 por ciento inferior; 3) Un mejor resultado se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular tanto en personas de raza negra como en las de raza blanca.

Si bien los participantes de raza negra tuvieron calificaciones peores que los blancos, la asociación de la puntuación con riesgo de accidente cerebrovascular fue similar en los participantes negros y blancos. "Esto pone de relieve la importancia fundamental de la mejora de estos factores de salud ya que los negros tienen casi el doble de las tasas de mortalidad por accidente cerebrovascular que los blancos", dijo Cushman.

Población del estudio de factores de riesgo de ACV

Cushman y sus colegas relevaron casos de 22.914 negros y blancos americanos de 45 años de edad en adelante, que participaron en un estudio basado en la población a nivel nacional llamado “Razones de las diferencias geográficas y raciales en ACV” (REGARDS).

Los investigadores recopilaron datos en el período 2003-07 por teléfono, cuestionarios auto-administrados y entrevistas con exámenes en los propios hogares. Los participantes eran controlados por 5 años, por haber padecido un derrame cerebral. Muchos de los participantes del estudio vivían en la región del sudeste de los Estados Unidos, donde las tasas de mortalidad por accidente cerebrovascular son los más altas.

La presión arterial como indicador fundamental en la prevención de ACV

Durante el estudio, se produjeron 432 ACV. Los siete factores de la salud en la vida jugaron un papel importante en la predicción del riesgo de accidente cerebrovascular, pero tener una presión arterial ideal fue el indicador más importante del menor riesgo de accidente cerebrovascular, dijeron los investigadores.

"En comparación con las personas con problemas de presión arterial, los que gozaban de un nivel óptimo de la misma, tenían un 60 por ciento menos de riesgo de accidente cerebrovascular futuro", dijo Cushman.

Los investigadores también encontraron que los que no fuman o dejan de fumar más de un año antes del inicio del estudio tenían un riesgo 40 por ciento menor de ACV.

Casos de ACV en EE.UU.

Cada año, alrededor de 795,000 personas en los Estados Unidos tienen un accidente cerebrovascular. Se trata de la cuarta causa de muerte y la principal causa de discapacidad a largo plazo. En definitiva, cada cuatro minutos muere un norteamericano de ACV.

Fuente: American Heart Association &Sciencedaily