Richard Pimentel nació en 1947, en Portland, Oregón, Estados Unidos. Fue el primer hijo de una mujer que había abortado siete veces Ante cada aborto mantuvo una calma aparente y un trastorno mental que nadie trató de curar, ya que ningún médico sugirió tratamiento psiquiátrico para controlar el desorden emocional de quien al tener finalmente un esperadísimo hijo, lo rechazó por completo como si él hubiera sido el asesino de los que no llegaron a nacer.

Siempre festejaba el cumpleaños de los niños no nacidos: adornaba la casa, compraba una tarta y tomaba suficientes somníferos para quedarse dormida muchas horas. Tras una de estas sesiones, el marido muere en un accidente y ella decide llevar a su encantador hijo a una residencia de religiosas.

Un hombre que nunca se da por vencido

Hasta los seis años no pronunció palabra. Un consejero escolar lo consideró retrasado mental. A pesar de esto, Richard logró salir adelante y desarrolló aptitudes para la oratoria. La oratoria está muy bien considerada en varias instituciones, pero él tiene la desgracia de dar con un célebre profesor que le rechaza además de ridiculizarle. Profesor que años después se disculparía, confesándole una enfermedad maniaco-depresiva y que aquella vez no había tomado su medicación.

Richard no se da por vencido. Se alista en el Ejército y es enviado a Vietnam, donde se queda completamente sordo a causa de una explosión en una emboscada. Luchando por adaptar su sordera a una sociedad terriblemente hostil, comienza a incursionar en el mundo de la discapacidad. Por un lado aprende a leer los labios, a potenciar sus aptitudes intelectuales para variados trabajos, y por otro conoce el amor carnal, se enfrenta con valentía a las maravillas y dificultades propias de las relaciones sexuales, y mantiene una gran amistad con un muchacho muy inteligente en silla de ruedas; víctima de una parálisis cerebral que le impide andar y hablar con claridad, le ayuda con su gran capacidad analítica.

Cuando los sueños se hacen realidad

En 1981, Richard Pimentel publica Windmills (Molinos de viento), donde desarrolla un programa interactivo de capacitación para gerentes y supervisores para lograr una actitud más objetiva y efectiva en el trabajo con personas con discapacidad. Trabajando sin desmayo en toda clase de eventos, también se introduce en la vida política para ejercer presión suficiente como para que el Gobierno de George Bush saque adelante en 1990 la Ley tan esperada para potenciar el respeto y las posibilidades de integración de los discapacitados.

La película independiente Music Within (La voz del interior), 2007, ha servido para dar a conocer más ampliamente la extraordinaria historia de un hombre que se colmó de satisfacciones que compartió con millones de personas en igual y peor situación psicofísica y social.

Realidad y ficción, arte y política, drama y comedia, a través de la posibilidad de que millones de personas despierten cada mañana con la sensación de que su vida no sólo no está acabada sino que gran parte de sus sueños pueden empezar a hacerse realidad.