Sin duda alguna Superman es el superhéroe por excelencia. Pero en la actualidad buena parte del mundo lo percibe como obsoleto por ser perfecto tanto física como moralmente, lo cual le resta humanidad (especialmente con superhéroes más identificables como Batman o Spider-Man). Es esta visión la que inspira Superman vs the Elite, donde el hombre de acero se enfrenta a la realidad contemporánea.

El sueño americano contra la anarquía británica

Los ideales tan románticos de Superman son puestos a prueba con la llegada de The Elite, un grupo de superhumanos cuyo líder es el rebelde británico Manchester Black. La gente los ama porque trata a los malos de la forma más cruel que uno se pueda imaginar. Pero a Superman no le gusta su método porque él está totalmente convencido de que matar y torturar sólo empeora las cosas y que siempre hay una forma de solucionarlas sin que nadie salga lastimado, lo cual mucha gente considera ineficaz.

Es ahí donde Superman vs the Elite le atina al blanco. Todas las implicaciones de las ideas de Superman son analizadas propiamente y se ponen en contraste con las de The Elite. La pregunta es ¿qué es mejor, solucionar los conflictos con violencia pero para siempre, o irse sin herir a los que causan problemas con la posibilidad de que regresen para seguir propagando el mal?

También se observan las contradicciones de Superman, como el que quiere proteger a la gente, pero causando daños millonarios a los lugares donde transcurren sus batallas o demandar que nadie puede estar sobre la ley, aunque él en realidad no la sigue al pie de la letra.

La confrontación entre Superman y Manchester Black es un simbolismo de dos ideales. Superman: ícono del sueño americano, representa una suerte de doble moral, porque es la imposición de la fuerza por el bien de la libertad como muchas veces lo ha hecho el gobierno estadounidense. Manchester Black encarna la anarquía punk del Reino Unido, que es buscar la libertad a través de la imposición popular y dejando de lado las reglas y con desorden.

Con sello de punk

Uno de los mejores aspectos de Superman vs the Elite es Manchester Black. Fuera de ser el típico villano que quiere conquistar al mundo porque sí, es un personaje muy bien matizado. No sólo tiene un gran carisma que hace que a uno le agrade. Sus motivaciones, por más radicales que sean, tienen argumentos inteligentes. El hace ver por qué Superman ya no viene con el mundo de hoy. Sabe que el mal tiene que tener una solución permanente y que la mayoría de las veces la violencia es lo único que funciona. Black por supuesto también tiene sus contrastes, como lo que muy en el fondo lo mueve a ser el antihéroe que es: el placer del poder más allá de querer ayudar a la gente.

Veredicto

Superman vs the Elite es la mejor película animada de Superman porque por fin se atreve a reflexionar la filosofía detrás del primer gran superhéroe. La trama presenta muy buenos argumentos y las debilidades e ironías de dos formas de actuar muy diferentes. A pesar de la corta duración de la cinta, los aspectos mencionados son inspeccionados hasta llegar a sus últimas consecuencias. No es una historia que tiene como excusa ver al hombre de acero patear traseros, sino cuestionar por qué tiene relevancia a más de 70 años de su surgimiento. También brilla por su antagonista, que más que ser un villano, es alguien que comparte el qué con Superman mas no el cómo, pero no por ello es peor o debería ser considerado como malo.