Las mujeres aman el teatro, y los hombres promedio, machos ávidos de cerveza, botanas y futbol en los domingos frente al televisor, soportan los musicales como Wicked o Mamma Mia por una sencilla razón. Las mujeres se ponen más románticas de lo normal mientras contemplan el espectáculo y tienden a complacer a sus parejas.

Ahora South Park narra esta loca pero atinada premisa para retratar la química de las parejas en actividades que les gustan a las mujeres, pero curiosamente, son creadas por hombres para su propio beneficio a posteriori.

El mejor Randy Marsh

Esta alocada situación es el motivo para el regreso protagónico del desastroso Randy Marsh, uno de los adultos con más notoriedad en South Park, pero también uno de los más tontos e impulsivos.

En varios capítulos de la serie, Randy sólo está ahí para hacerle la vida imposible a su hijo Stan o para hacer ridículos con alcances mundiales. Pero Broadway Bro Down, entra otra categoría, que es la de Randy intentando una gran hazaña para cumplir los sueños guajiros de muchos hombres (en este caso, hacer algo tan aparentemente simple como llevar a una mujer al teatro y terminar en el sexo oral más desenfrenado como si fuera una fórmula mágica) y éste es precisamente el más atinado elemento del capítulo.

A diferencia de otros momentos donde Randy es molesto y desesperante, en Broadway Bro Down se ve su faceta más graciosa y carismática, que es cuando mejor funciona como personaje, ya que es el reflejo de lo que pasa por la mente de varios hombres. Esta es la razón de ser de Randy en una serie protagonizada por niños, pero vista en su mayoría por hombres que si bien no son idénticos a él, comparten varios de sus atributos y eso es lo que lo ha hecho tan querido dentro de la audiencia de South Park.

A lo largo de todo el capítulo, Randy tiene chistosas puntadas (especialmente al final del capítulo, un simpático guiño para todos los amantes del teatro musical de Broadway) e incluso le sale la inspiración, aunque no de la forma más honesta.

La magia del subtexto

En lo más profundo de las acciones humanas existen tres motivaciones: poder, dinero y sexo. Por supuesto, casi nadie es tan sincero en cuanto a las mismas por temor a verse como un cínico egocéntrico. Randy descubre que los grandes compositores de Broadway tienen esto muy en cuenta a la hora de crear sus espectaculares obras que saturan de gente las cuadras alrededor de los teatros, y no precisamente por sus atractivos números musicales.

El truco parodiado es el subtexto, también conocido como los mensajes subliminales que han generado múltiples mitos en las obras artísticas. El punto es que para lograr un objetivo, hay que ser sutilmente maquiavélico.

Una parte muy importante del contexto de Broadway Bro Down es una de las que más ha marcado la 15° temporada de South Park, es decir, la crisis existencial en la familia Marsh. Después de encontrar contrastes el uno con el otro y llegar a un efímero divorcio, Randy y Sharon renuevan enérgicamente su matrimonio gracias al teatro.

Veredicto

Broadway Bro Down expone graciosa y convincentemente las relaciones de pareja con su característica dosis de humor sexual al mismo tiempo que parodia a Broadway. Aunque la parte de teatro musical es meramente contextual, no por ello es desaprovechada al retratar el melódico ambiente que lo rodea.

Lo mejor del capítulo es ver hasta qué límites pueden llegar los hombres por un orgasmo: la razón oculta detrás de sus acciones con las mujeres.