Ya sea que se piense en reintegrar a su condiciones originales a ese auto que ha estado por décadas con la familia o porque existe la oportunidad de restaurar un vehículo que puede resultar un proyecto de inversión interesante, es necesario tomar una decisión informada antes de entrar de lleno a poner manos a la obra y poner en riesgo el final feliz de una restauración automotriz que bien puede significar muchas satisfacciones.

Autos antiguos y clásicos

La Federación Internacional de Autos Antiguos y Clásicos (FIVA) contempla 10 categorías principales y 4 especiales para todo auto que tenga un mínimo de 30 años de antigüedad y conserve un 85% de sus partes originales. Dentro de las categorías principales está la de auto antiguo que según la FIVA, "son vehículos fabricados desde 1961 hasta 1970" y la de clásicos, que son "vehículos especiales de baja producción que por sus características sean considerados iconos de la industria automotriz".

Cualquier otro auto fabricado con anterioridad a 1961, o del año actual menos treinta años puede entrar en alguna de las otras categorías establecidas por la mencionada Federación, a saber:

  1. Precursores
  2. Pioneros
  3. Ancestros
  4. Veteranos
  5. Vintage
  6. Vintage pre-guerra
  7. Vintage post-guerra
  8. Vehículos de colección
Se puede dar el caso de que un automóvil puede ser un auto antiguo y no necesariamente ser un clásico, si se aplican éstos criterios.

El valor de un auto antiguo

En el terreno del valor económico de éstos coches, hay para todos los bolsillos.

En la gama alta de precios, se tiene el caso de la compañía especializada en subastas de automóviles antiguos Goodings & Company quienes en su pagina de Internet reportaron que en el 2010 vendieron un Ferrari 250GT Testa Rossa modelo 1957 en 12.4 millones de dólares, por mencionar solo un ejemplo.

A un nivel más accesible, se pueden encontrar en diversos medios especializados unidades en muy buen estado de conservación o bien restauradas a precios que pueden ir desde los diez mil dólares dependiendo del grado de que tan original esté el vehículo, de la marca y del año modelo.

También se pueden encontrar automotores para restaurar en precios que inician desde los mil dólares y que con una inversión bien administrada para restaurarlos pueden incrementar varias veces su valor.

Al momento de adquirir un vehículo usado siempre es bueno contar con la asesoría de un mecánico especializado o realizar algunas pruebas básicas para saber qué se está adquiriendo.

El proceso de restauración

Para muchos considerado un arte, el proceso de restauración conlleva una serie de aspectos a ser observados.

Por ejemplo, es necesario decidir qué tipo de restauración se va a llevar a cabo, si se quiere llevar el auto tan solo a un nivel de apariencia y funcionalidad aceptables o si se quiere que cumpla (y tal vez exceda) los criterios mínimos de originalidad de un auto antiguo. Esta decisión involucra la inversión y el tiempo de que se disponga tomando en cuenta que la calidad de los resultados está en proporción directa al monto de recursos financieros que se desee destinar.

Contar con la información técnica respecto al automóvil, sus componentes y procedimientos de reparación es algo indispensable en cualquier caso ya que será una referencia básica tanto en las tareas de armado y desarmado, como en los detalles de apariencia en cuanto a su originalidad.

Como el proyecto integral que es, requiere un buen plan de trabajo que incluya los recursos disponibles, los pasos a seguir y las fechas de terminación de los trabajos que permita en todo momento tener una visión integral del avance logrado.

Cada vez más adeptos

Esta actividad ha generado en los años recientes el incremento en el número de asociaciones y clubes que reúnen a los entusiastas para participar en las más variadas actividades. Las más representativas son las exhibiciones y concursos que éstas organizaciones promueven en varias partes del mundo, siendo muchas de ellas ya clásicas en el mundo del automovilismo.

Pertenecer a una asociación así permite al restaurador el intercambio de ideas e información del tema, e inclusive hasta la venta a precios simbólicos de refacciones difíciles de encontrar tan solo por el orgullo de pertenecer a una comunidad en donde aficionados o expertos, todos comparten el inigualable placer de poseer y exhibir un automóvil que roba miradas y corazones.