A lo largo de la historia el lugar tomado por las mujeres ha variado de acuerado a la época, la posición social y económica, entre otras.

Actualmente, la vóragine del mundo capitalista deja ver cómo las mujeres han ido avanzando en el terreno laboral, social y económico. Todo ello, abriéndose paso ante obstáculos sumamente arraigados en la cultura, y sobre todo en las estructuras sociales que durante mucho tiempo se mantuvieron inamovibles, pese a los grandes cambios que se produjeron sobre todo a partir del siglo XVIII, con la Revolución Industrial y la Revolución Francesa.

Los cambios más significativos en los diferentes roles asumidos por la mujer

Los imaginarios culturales de la sociedad son estructuras bastante rígidas, si bien se han modificado a lo largo de la historia, este proceso es sumamente largo y muchas veces imperceptible en un lapso corto de tiempo.

El papel de la mujer en la historia estuvo marcado, en general, por la cualidad natural de la procreación.

Encargadas de la proliferación de la raza humana, su papel principal durante mucho tiempo, estuvo ligado a la maternidad y las obligaciones que ésta conlleva. Mientras el lugar de "proveedor" seguía perteneciendo exclusivamente al hombre.

A través del tiempo y al cabo de distintas modificaciones en las necesidades y capacidades del hombre, la mujer pasó a encargarse de realizar otras actividades, por ejemplo la agricultura, mientras que la caza seguía siendo una actividad exclusivamente masculina.

Diferencias de género

A pesar de estas modificaciones, las estructuras sociales seguían manteniendo una conformación basada en las aptitudes físicas de hombres y mujeres.

Si bien está científicamente comprobado que los hombres poseen una estructura ósea y muscular más fuerte que la de las mujeres, en principio dichas condiciones suscitaban sólo una cuestión de dominación de unos sobre otras.

Durante mucho tiempo, ciertas actividades fueron restrictivas en cuanto a las capacidades femeninas, y se reservaban exclusivamente a los hombres.

El acceso a la educación, por ejemplo, en principio fue una cuestión puramente masculina, especialmente a la educación superior.

Acceso a la educación

La mayoría de las mujeres que recibían instrucción lo hacían en la privacidad del hogar, y ésta estaba casi siempre a cargo de sus propias madres, o hermanas mayores.

En cuanto al campo laboral, las posibilidades dependían de la posición social y económica, por supuesto.

Durante el Feudalismo, además de la agricultura, las mujeres se dedicaban a realizar tareas de tipo artesanal, siempre dentro del hogar, y sin descuidar la atención de la familia.

Con el advenimiento de la Revolución Industrial el papel de la mujer viró al ritmo de los cambios generales que se produjeron en la sociedad toda.

Sus actividades se ampliaron y la adquisición de nuevos conocimientos abrieron nuevos horizontes y expectativas en cuanto a sus posibilidades.

Consecuencias de la modernidad

La mujer en la fábrica fue el reflejo de los grandes cambios que trajo consigo la modernidad.

El traslado de las familias del campo a las grandes ciudades, trajo aparejada la inclusión de las mujeres en el campo laboral fabril.

El acceso a la educación superior trajo aparejado el advenimiento de un nuevo rol para el género femenino: la mujer profesional.

La mujer en la actualidad y los diferentes roles que asume

Las concepciones sociales y culturales más arraigadas tienen una visión del rol de la mujer que muchos llamarían "estancado".

Subestimando las capacidades individuales de cada persona, muchas culturas sostienen que el principal rol de la mujer es procrear y cuidar de la familia. Poniendo como objetivo principal en la vida de cualquier mujer contraer matrimonio, tener hijos y dedicarse a ellos el resto de su vida.

Ya no más: "Para vestir santos"

La realidad muestra que las perspectivas y las metas deseadas han cambiado.

Hasta hace algún tiempo atrás, muchas culturas consideraban que si una mujer no contraía matrimonio antes de cierta edad, entonces ya no cabía posibilidad para ella de formar una familia.

Hoy en día, las mujeres planifican su vida desde muy temprana edad, y a pesar de que para la mayoría sigue siendo uno de los principales objetivos, formar una familia. Este no es el único, ni tal vez el primero en la lista.

Metas y perspectivas de la mujer actual

Estudiar una carrera universitaria, ejercer una profesión, disfrutar de los logros personales, buscar y conseguir el empleo deseado, son algunas de las metas que se imponen las mujeres en la actualidad.

¿Qué pasa cuando los objetivos se entrecruzan?

Sabido es que puede planificarse mucho un evento, pero siempre, algo externo es causal de modificación de los planes originales.

Muchas personas estructuran sus vidas de forma rígida y planean llevar a cabo dicha estructura pese a todo.

Pero cuando el destino interfiere, los planes ya no dependen de los sujetos.

Multiplicidad de roles

Muchas mujeres han sabido combinar por ejemplo: maternidad, estudios y trabajo. Ello da cuenta de las posibilidades que brinda el desarrollo personal y la capacidad de autosuperación.

Los roles asumidos por la mujer contemporánea muchas veces llegan a sorprender, profesionales, estudiantes, madres, empleadas, jefas, amigas, esposas; todas cualidades pasibles de encontrar en cualquier mujer de hoy. Y todo ello sin dejar de cumplir uno por otro.