Definir una novela gráfica como ‘¡Nadad libres!’, del canadiense afincado en Francia Sébastien Chrisostome, obliga a tomar muchas referencias. Sobre todo, las de la vida de su autor y las de la realidad, porque a pesar de su dibujo poco realista es de la realidad de donde más bebe este cómic francés. Se trata de una comedia fresca y divertida de fácil lectura.

Los protagonistas de la historia son Josi, Marsha y el señor Nale, tres salmones de río con caracteres muy distintos entre sí que afrontan la aventura de sus vidas: remontar el río en busca de hembras y, en último término, llegar al mar. En su periplo, se cruzarán con osos, ranas, lucios, castores e incluso orcas.

El tono general del cómic es de comedia, a lo que contribuye un dibujo alejado completamente del realismo pero que logra con creces su objetivo: dar una creíble expresión a los animales protagonistas. Chrisostome dota a sus tres salmones de características muy humanas, y provoca con ello en el lector una grata sensación de empatía.

‘¡Nadad libres!’ y ‘Buscando a Nemo’

Es difícil no trazar cierto paralelismo con ‘Buscando a Nemo’, la película de Pixar. Que sus protagonistas sean peces y que provoque con facilidad las risas de sus lectores/espectadores son las coincidencias más llamativas. Pero si el filme animado es, por encima de todo, un entretenimiento infantil, ‘¡Nadad libres!’ busca toques más irónicos e incluso críticos con la sociedad en la que vivimos.

Y es que, entre el trazo sencillo del dibujo de Chrisostome, no es difícil encontrar reflexiones sobre el trato que la sociedad da a las personas diferentes y enfermas o los motivos por los que un grupo decide imponer su modo de vida a otros. Críticas leves en una novela gráfica cómica, pero críticas al fin y al cabo.

Los personajes de la novela gráfica: el señor Nale, Josi y Marsha

Chrisostome traza un canto a la amistad por encima de todo, y para hacerlo usa tres personajes muy diferentes. El señor Nale es el más conservador de los tres, el que necesita seguridad para tomar decisiones. Josi es lanzado, arriesgado, cabezón y orgulloso. Y Marsha es confiado e inocente.

Pero los tres sufrirán una evolución según vayan sufriendo peripecias en su viaje, y se darán cuenta de que son capaces de cosas que no hubieran hecho nunca antes de decidirse a remontar el río. Eso es lo más humano que propone esta obra.

Y directamente relacionado con eso, lo mejor de ‘¡Nadad libres!’ está en sus diálogos. Frescos, rápidos, ácidos y sobre todo realistas. Esa es la mejor herramienta que usa el autor para que los tres salmones cobren vida ante los ojos del lector y se conviertan en figuras humanas que enlazan con la vida real y con personas e historias que cada uno tendrá en su memoria.

Dibujo minimalista

Con el dibujo de trazo minimalista y unos colores sin grandes efectos de sombra, tan propios del cómic moderno, Chrisostome abordar algunas escenas de corte violento y más adulto, como la cacería de las orcas o incluso las fantasías sexuales de uno de los salmones protagonistas.

En ‘¡Nadad libres!’ hay referencias a la infancia de su autor. Chrisostome nació en 1980 Montreal (Québec, Canadá) y sus primeros años de vida los pasó en bosques norteamericanos, parecidos a los que se ven en la obra. Con diez años, se trasladó con su familia a Francia, donde estudió Bellas Artes en Angoulême.

Obra revelación en el Festival de Cómic de Angoulême

En el Festival Internacional de Cómic que se celebra en esa misma localidad francesa, en la edición de 2009, ‘¡Nadad libres!’, realizada en 2008 con el apoyo de la Maison des Auteurs d’Angoulême (localidad muy influyente en el mundo de las viñetas, y que cuenta son su propio museo del cómic desde 2009), fue elegida como obra revelación.

La editorial Drakul la publicó en España en junio de 2010 al precio de 15 euros. El próximo trabajo de Chrisotome será una obra sobre la muerte de la última pareja de dodos, un pájaro extinguido en el siglo XVII.