
- América, Franz Kafka - Google free image
Desarrollada en el espacio técnico y capitalista del Estados Unidos de principios del s. XX, "América", publicada por primera vez en 1927, anuncia los temas y tópicos más recurrentes de la novelística kafkiana, cuyos ecos más importantes resuenan con posterioridad en novelas como "El Proceso" y "El Castillo".
Kafka nos adentra junto a su personaje, Karl Rossmann, en lo desconocido, lo ajeno, lo nuevo y lo inmenso. Con una prosa que dentro de cierto orden, tiende inevitablemente hacia lo laberíntico, "América" desliza humor y absurdo en la configuración del mundo cotidiano de la ciudad, además de dejar un vasto terreno a la interpretación, dada su condición inacabada y abierta al infinito.
El argumento
Se narra la historia de Karl Rossmann, un joven alemán de dieciséis años que emigra a los Estados Unidos tras ser expulsado de su casa por haber sido seducido por una sirvienta y haberla embarazado.
El susodicho escándalo lleva a Rossmann a recalar a Nueva York, donde es acogido por un aprensivo y generoso tío (Jakob), el cual, en una primera instancia se preocupa por su educación y todas sus necesidades.
Posteriormente, se separa de su tío y las aventuras de Karl en norteamérica comienzan con un viaje plagado de avatares y experiencias adversas, en un país completamente extraño y opuesto al mundo al que esta acostumbrado.
Personajes más relevantes
Karl Rossmann: Protagonista y héroe de la historia. Karl es un joven europeo, inteligente y de buenas intenciones, pero sin ninguna experiencia en el mundo. Su ingenuidad le juega malas pasadas y constantemente sufre abusos, escarnios y todo tipo de mezquindades. Su mayor propósito es abrirse paso en el mundo y tomar el control de su vida.
Fogonero: Personaje que aparece en el primer capítulo, titulado de la misma forma. Es un hombre maduro, compatriota de Karl, que hace muchos años trabaja como fogonero. No hace si no quejarse privadamente de los atropellos e injusticias que han cometido con él, y es un símbolo de la impotencia que sufren los personajes kafkianos bajo el peso de los sistemas de poder.
Jakob: Es el tío de Karl, su único pariente en E.E.U.U.. Es senador, es muy influyente y posee muchos recursos. El se convierte en un padre para Karl, su protector, mentor y benefactor. Es un ejemplo de un clásico personaje de Kafka, burocrático, receloso y de personalidad exagerada.
Robinson: Es irlandés, supuesto mecánico, de poca confianza, alcohólico, sumiso y patético. Es responsable directo de que Karl fuera despedido en forma vejatoria de su primer empleo en norteamérica.
Delamarche: Es de origen francés y es el camarada de Robinson. Es un completo charlatán, interesado y maquiavélico; se vale de la adulación, el engaño, las mentiras y las amenazas para vivir a costa de los demás y abusa en gran medida de Karl.
Brunelda: Es cantante, acoge y mantiene a Delamarche y a Robinson a cambio de que la sirvan y obedezcan a todas sus absurdas peticiones. Una mujer irritable, caprichosa, déspota y muy voluble.
Novela formativa e inacabada
La novela sigue una progresión coherente, ordenada por capítulos, que mantiene una fluida continuidad hasta el capítulo noveno. Esta fluidez se caracteriza por el seguimiento cercano del narrador al protagonista, Karl Rossmann, en un viaje que preliminarmente podemos definir como de "formación".
Sin embargo, es más bien, el proceso inverso, similar a lo picaresco; es una formación que va en un descenso social progresivo, una formación frustrada. La formación del personaje esta en sintonía con una disminución de su individualidad en un mundo que lo supera.
Recordemos que el título original de esta novela es "El desaparecido" (posteriormente Max Brod la tituló arbitrariamente "América"), es precisamente este título el que hace un juicio más justo de la condición del personaje que poco a poco va perdiéndose y desapareciendo en los desmesurados espacios y vastedades que lo rodean.
Esta sensación de amplitud e inmensidad que hay en la novela a cada momento, se conectan estrechamente con su condición inacabada.
Ya Kafka en sus diarios nos sugiere que "es una historia para extenderse hasta el infinito", hecho corroborado también con el enigmático final, donde karl parece iniciar un viaje sin fin hasta Oklahoma. Así, esta novela queda inconclusa, en una postergación perenne que también esta presente en "El Proceso".
Son por tanto, el carácter formativo y la condición inacabada de la novela categorías complementarias, la primera deformada por el pesimismo, donde los personajes son arrastrados por las circunstancias mientras luchan infructuosamente por tomar las riendas de sus vidas y la segunda en la medida que la novela se dispone en una abertura sin horizontes, llena de infinitos laberintos que reciben a los personajes en un viaje interminable.
En conclusión, "América" es una novela abierta al misterio, la inmortalidad y lo paradigmático, ya que, sitúa los elementos claves del estilo que Franz Kafka desarrolla a lo largo de toda su obra, una verdadera síntesis de su extraña genialidad.
Por otra parte, es también una novela que atrapa al lector en un espiral interminable de interpretaciones, que en su situación inconclusa invita a una constante relectura y exégesis.
