‘El azul es un color cálido’ es la sensible y extraordinaria obra con la que la autora francesa Julie Maroh, en su primer gran trabajo publicado, relata el despertar sexual y el descubrimiento de la homosexualidad por parte de una adolescente. Un guión completo, complejo y de gran precisión, sumado a un trazo delicado y hermoso hacen de esta obra un título imprescindible, que capta al espectador por su humanidad muy por encima de condiciones sexuales.

Dibbuks publica una obra galardonada en Angoulême

Dibbuks publica en España ‘El azul es un color cálido’, al precio de 18 euros. La obra viene avalada por el éxito de público en Francia y ya ha recibido varios galardones que acreditan su calidad y su importancia social. El público la seleccionó como mejor obra del Festival de Angoulême en este 2011, y el año pasado logró el premio autor novel en el Salón del Cómic y las Artes Gráficas de Roubaix y el premio del Consejo Regional del Festival de Blois por su contenido ciudadano.

En ocasiones, y de forma simplista, se tiende a pensar que una obra artística o cultural centrada en un colectivo, sólo puede atraer a ese mismo colectivo. En este caso, sería un grave error pensar que ‘El azul es un color cálido’ es una novela gráfica pensada sólo para homosexuales y lesbianas, por mucho que la historia trate sobre una joven adolescente que descubre, poco a poco y cuando empieza a despertar sexualmente, que está enamorada de una mujer.

El despertar sexual de una adolescente

Clementine es la protagonista de la obra, a la que seguimos durante cuatro años de su vida, desde el día en que cumple quince años, a través de lo que escribe en su diario. Ese relato íntimo, más delicado aún por la edad de su autora de ficción, es el motor del relato, lo que da una idea de la cercanía que propone Julie Maroh. Que una mirada casual sea el desencadenante de la historia y de los sentimientos de Clementine hace que tenga todavía más fuerza.

‘El azul es un color cálido’ está narrada a modo de flashback, comienza cuando la historia está tocando a su fin. Su título hace alusión al pelo azul de Emma, la mujer con la que se cruza Clementine y que acabará cambiando su vida por completo. El azul es el color destacado en una obra dibujada y coloreada fundamentalmente en tonos grises. Unos grises que sirven para comunicar tanto como las palabras o las imágenes y que tiene su razón de ser en la complicada historia narrada.

Guión y dibujo de Julie Maroh

Maroh dibuja con realismo y con cercanía. La imagen establece una conexión directa con el lector, que empatiza sin esfuerzo con las dos protagonistas, en especial con Clementine, aunque sus circunstancias personales nada tengan que ver con los de esta chica. La autora no rehuye las escenas de sexo entre las dos protagonistas, a pesar de lo delicado que es el tema y los problemas que pueda acarrear un relato de amor entre dos mujeres (perfectamente dibujadas, visual y psicológicamente), siendo además una menor y una adulta.

Si la ilustración engancha con suma facilidad, otro tanto ocurre con su guión, una espléndida narración de lo cotidiano y de lo excepcional que supone el despertar sexual de una chica joven. En realidad, que el amor lo sienta por una mujer no tendría que tener la mayor importancia, más allá de la labor pedagógica que encierran estás páginas. Si el amor descrito fuera heterosexual, la historia podría haber funcionado igual desde el lado humano, pero sin duda hubiera perdido buena parte de su carga trágica y de su contundente análisis social.

Presentación en la FNAC, exposición en el Espacio Sins Entido

La autora francesa ha visitado España coincidiendo con la publicación del libro. El jueves 30 de junio, la FNAC de Callao en Madrid vive la presentación ‘El azul es un color cálido’, y durante todo el mes de julio el Espacio Sins Entido, en el número 6 de la calle Válgame Dios de la capital, acoge una exposición sobre la obra. Dos magníficas excusas para acercarse a una sobresaliente novela gráfica, imprescindible desde muchos puntos de vista.