“El pasado es obstinado. No quiere ser cambiado”. Pero como de ciencia ficción se trata, el pasado fue hecho para ser deshecho; lo imposible, para ser posible, y Stephen King… Stephen King fue hecho para narrar, quién puede dudarlo. El maestro del terror, ése cuyos libros de no-terror son aun mejores que los de terror, se apunta con una novela que se encuentra en la vereda contraria: uno no lee tapándose los ojos sino con la luz encendida. Así es la literatura de King: a veces atrapa por perversión o intriga; a veces por amor o deleite. 22/11/63 se anota en los segundos.

Los 60s, la década preferida de Stephen King

Una definición rápida para que se entienda: la primera parte de 22/11/63 es a los libros lo que Volver al futuro fue para la pantalla grande. Así de sencillo. Un hombre que viaja a la década del rock and roll y allá encontrará que las comidas saben a comida, que el twist se baila como nunca, que la gasolina cuesta dos mangos. Pero también que las diferencias raciales son profundas, que las mujeres son poco menos que pertenencias de sus maridos, que los presidentes de los EE.UU. y la exURSS juegan a ver si vuelan al mundo o lo dejan vivir un día más.

Reconocida la añoranza que King guarda para los 60s, Jake Epping viajará para cumplir el sueño del escritor: volver a transitar aquella década.

Sinopsis de la novela 22/11/63

Jake Epping corrige un trabajo práctico del ordenanza del colegio donde enseña, un texto donde el hombre de las escobas y los trapos de piso cuenta cómo su padre mató, delante de sus ojos y hace cuatro décadas, a media familia a martillazos. Al Templeton, el dueño del buffet donde Jake pasa los mediodías escucha la anécdota que el maestro le cuenta y le confiesa: que está enfermo de cáncer y no le queda mucho; que gastó algunos años en un trabajo que no llegó a realizar; que al fondo de su cocina hay un portal en el tiempo.

El pasaje regresa a un día determinado de 1958, siempre al mismo día. Al le transmite a Jake el plan que él no pudo concretar: evitar que Oswald asesine a Kennedy y así cambiar la historia de los EE.UU. Cuando Jake se niega, el cocinero juega el as: Jake también podría evitar la tragedia del ordenanza.

El nuevo libro de Stephen King y sus más de ochocientas hojas

Stephen King separa su novelón de ochocientas páginas en varias partes bien distinguidas. Tan acentuada son las distinciones que hasta el elenco de personajes (a excepción de Epping) se reemplaza de una parte a otra. Esta inusual estructura debería restarle fluidez al relato. Pero la prosa de King, tan trasparente y cálida en la reconstrucción de cada día, consigue amalgamar las diversas líneas narrativas en un todo coherente. Jack llegará al lejano 1958 para iniciar una vida como George Amberson.

El cambio de nombres no es menor en lo que a la novela respecta ni es gratuito. Epping vivirá en el presente, Amberson en el pasado y 22/11/63 será la novela que cuente su historia. Atención con este último detalle: 22/11/63 no es una novela histórica sobre Kennedy, sino una novela sobre este personaje desdoblado a lo largo de los años.

22/11/63, crítica de la nueva novela de King

La brillante pintura costumbrista que King hace de aquellos años es algo comprobado: el escritor ya lo ha hecho antes y es su especialidad (al fin y al cabo, King es, incluso antes que un escritor de terror, un eximio escritor pop). 22/11/63 viene con yapa para los fans: un breve regreso a la Derry de IT, con la adorable Beverly y bip-bip-Richie incluidos.

En la novela también habrá lugar para el amor y para enamorarse de un personaje (¿cómo no hacerlo con la bella Sadie?). No faltará sitio para el debate moral acerca de la misión (el humanista King deja lugar al yanqui más retrogrado en su justificación de que un asesinato justifica otro). Y, como siempre, la reconstrucción del escritor de una ciudad entera funciona a la perfección (su última novela La cupula -ver crítica-, ponía al autor en la misma encrucijada). Quizá se hagan largas las hojas dedicadas a Lee Oswald, pero a esa altura otra duda ya se ha instalado en el lector: ¿podrá el inefable Jake cambiar la historia y regresar a su mundo? Y ya que estamos: ¿Cuál es su mundo?