En ese contexto los SEAL de EE UU rescataron el 12 de abril de 2009 al capitán de uno de sus barcos mercantes tras dar muerte a tres piratas y capturar a un cuarto, Francia había rescatado sin daños a los rehenes de los yates de recreo "Ponant" y "Carre D´as" en abril y septiembre de 2008. Sin embargo, el 10 abril del año siguiente los comandos de la Marina Francesa y en la operación de rescate del yate "Tanit", frente a las costas de Zanzíbar, no pudieron impedir que uno de los cinco rehenes a rescatar fuera asesinado en la operación aunque dieron muerte a dos filibusteros y capturaron a otros tres que habían tomado el barco.

Y aunque no deja de ser cierto que otras armadas como las de India, Rusia, Alemania, Holanda y España habían liberado buques secuestrados, mayoritariamente pesqueros o barcos de refugiados, se daba la sutil circunstancia de que los bucaneros se rindieron de inmediato sin ofrecer resistencia alguna a la acción de las armadas occidentales. Así solo Francia y EE UU podían presentar el mérito de haber triunfado en un asalto a un buque secuestrado, en que los rehenes corrían el riesgo de ser asesinados, por unos piratas dispuestos a repeler a tiros la operación de rescate.

El rescate de Evelyne Colombo introduce ahora a España en ese selecto club.

Rescate de Evelyne Colombo

La operación del pasado 10 de septiembre adquirió tintes cinematográficos, en tanto que tras descubrirse el abordaje al buque de recreo “Tribal Kat”, un esquife sospechoso fue localizado por un helicóptero “Panther” francés y seguido después por un avión de patrulla Orión de los Estados Unidos.

Es a las 14:30 cuando el buque “Galicia” intercepta el esquife. El helicóptero Sea King, del navío, hace disparos de aviso para parar la lancha y los piratas toman la lona con la que cubren a la maniatada rehén, amenazándola con un AK-47.

Se ordena un repliegue para evitar el asesinato pero se sigue a los piratas a distancia hasta que a las 20:00 horas, anocheciendo y a solo ocho millas de la costa somalí se ordena la intervención. Desde el helicóptero, un tirador de precisión inutiliza los motores a tiros mientras dos botes Supercat, con miembros de la Unidad de Guerra Naval Especial, UGNE, se acercan al cayuco.

La operación a tiro limpio

Los piratas se levantan y cuando la lancha española se acerca dos de ellos disparan sus Kalashnikov, siete impactos alcanzan el blindaje de kevlar de la lancha española sin dañarla, los soldados españoles replican al fuego y dan muerte a dos piratas y hieren a otros tres. En la confusión, la rehén se lanza al mar, el capitán jefe de la UGNE lo hace a su vez y a nado la rescata, simultáneamente, los piratas en la conmoción y presas de pánico por las bajas, caen al mar. Agujereado el esquife vuelca.

Con la rehén Evelyne Colombo a bordo, el primer Supercat vuelve al Galicia solo para que Evelyne, mareada, caiga de nuevo al agua y el capitán tenga que chapuzarse y sacarla de nuevo. En la enfermería le diagnosticaran deshidratación leve y un ataque de ansiedad de los que pronto se recuperaría.

Recuento de bajas enemigas

Los piratas son recogidos del mar, al solo encontrar a siete se pensó al principio que este era su número pero al revisarse las imágenes de la acción se comprobará que eran nueve en total, por lo que se concluye que dos cayeron al mar durante el tiroteo y se hundieron sus cuerpos por el peso de sus armas. Las evidencias encontradas en el bote semihundido serán pruebas de cargo en el juicio por asesinato del marido de Evelyne, Christian, una vez rehén y secuestradores fueran entregados a las autoridades de Francia.

Agradecimientos y condecoraciones

Junto al agradecimiento y felicitaciones oficiales se reconoce la acción con la concesión de la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Rojo al jefe del comando de rescate, dos con distintivo blanco especial al piloto y al tirador que inutilizó los motores y otras trece condecoraciones al resto del comando de rescate.

Sin embargo, el mejor agradecimiento es una emotiva carta que Evelyne, ya en casa junto a sus hijas y familia, envió a la tripulación del Galicia y que reza así: “Gracias a vosotros, a vuestra actuación y a vuestra valentía tengo una segunda oportunidad en la vida, jamás lo olvidaré. Quiero agradecer a toda la dotación del Galicia que me salvó y tan bien se ocupó de mí en estos momentos tan difíciles. Gracias por haberme escuchado, por haberme secado las lágrimas, por haberme apoyado durante esa noche con vosotros. Merci, merci, merci”.

Unas palabras que lo dicen todo y que ponen en valor la eficacia de la Armada Española, habida cuenta que hasta ahora solo Francia y los EE UU habían sido capaces de realizar operaciones de esta clase con éxito en un entorno como el de Atalanta. Un triunfo por el que como españoles se puede mostrar un justificado orgullo.