A menudo nos surge la disyuntiva de qué hacer cuando alguien o nosotros mismos nos damos un fuerte golpe o nos hemos hecho una herida. ¿Es suficiente con administrar compresas frías y lavar muy bien con agua, o podemos hacer algo más?.

Existen remedios naturales aptos para contusiones, esguinces, tirones y desgarros musculares con plantas como la árnica, que ejerce una acción sedante del dolor y activa los mecanismos de reabsorción, lo cual es especialmente útil cuando además se forman hematomas. Transcurridos unos pocos días, cuando ha remitido la fase de dolor e inflamación aguda, se puede reforzar el proceso curativo aplicando cataplasmas de cebolla o de la planta consuelda.

Si se producen heridas, es decir cuando las lesiones se abren en la superficie del cuerpo, también existen plantas medicinales que nada tienen que envidiar a las modernas pomadas a base de antibióticos. La mejor forma de utilizar estas plantas es en forma de compresas humedecidas en infusiones o tinturas elaboradas a partir de ellas.

Hematomas, causas y tratamiento

Un moretón o hematoma surge debido a una lesión que implica la salida de sangre de unos vasos sanguíneos dañados y su diseminación a los tejidos debajo de la piel. Por lo general, la causa es un golpe directo que lesiona una zona determinada. Sin embargo, cuando se trata de un ojo amoratado, el golpe pudo haberse producido también en la sien o en la frente, y el hematoma se forma alrededor del ojo porque la sangre sigue una ruta gravitacional.

Aunque la piel que cubre el moretón no se rompe, pierde rápidamente su color natural, tornándose primero rojiza, después morada y, finalmente, amarilla o verde pálido, a medida que las células sanguíneas mueren y se reabsorben en el torrente sanguíneo.

La extensión de los moretones es limitada, ya que los vasos sanos contiguos al traumatismo se contraen e impiden el paso de la sangre a la zona afectada. Entre tanto, las plaquetas sanguíneas se aglomeran y activan la coagulación, que cierra completamente la rotura de los vasos. A menos que sean lesiones muy graves, la mayoría de los moretones se curan solos.

Por regla general, los moretones o hematomas son evidentes a causa de su aspecto, sobre todo si la causa es un golpe, una caída o una dislocación. Si producen manchas irregulares o siguen causando dolor durante un tiempo prolongado, se justifica un examen médico. Este puede constar de análisis de sangre para medir las plaquetas, y los factores de coagulación.

Otras causas de los moretones o moratones

En algunos casos, hay susceptibilidad a los moretones cuando la persona padece una enfermedad subyacente grave, como la hemofilia, la leucemia o la anemia aplástica. El uso prolongado de corticosteroides también puede producir susceptibilidad a los moretones, al igual que una deficiencia de vitamina C. Un hematoma ocular puede deberse a un golpe en la frente, en la sien o en la zona misma del ojo.

Un padecimiento llamado púrpura simple se caracteriza por la aparición espontánea de moretones en la parte superior de los brazos, los muslos y las nalgas. En la mayoría de los casos no existen otras patologías sanguíneas y la coagulación es normal. Se desconoce la causa de estos sangrados repentinos y, a menos que se manifiesten síntomas de un trastorno subyacente, no hay motivo de preocupación y tampoco requieren atención especial.

Remedios naturales para curar contusiones y moratones

No existen tratamientos médicos para los moretones. Los simples se curan solos y hasta los más grandes responden bien al autotratamiento. Si un traumatismo ocular produce visión borrosa, dolor intenso o sangrado, se debe consultar a un oftalmólogo a la mayor brevedad, ya que pudiera existir un daño más grave.

El autotratamiento inmediato puede reducir el tamaño del hematoma y la sensibilidad. Durante las primeras 24 horas después de la lesión, la aplicación frecuente de compresas de hielo o de agua fría sobre la zona lastimada reduce el sangrado, la hinchazón y el dolor. Para estimular la curación después del tratamiento con hielo, se aplican compresas tibias o una manta térmica.

Los moretones debidos a un desgarro muscular o a un esguince en la muñeca o en el tobillo deben tratarse con el procedimiento estándar que consiste en descanso, frío, comprensión, y elevación (en ese orden) de la parte afectada.

Para aplicar una compresa de hierbas, se cubre el moretón con una gasa, colocando la compresa sobre esta y tapándola con otra gasa más gruesa; se asegura con un esparadrapo.

Un moretón por contusión en el párpado exige un autotratamiento diferente. Para reducir la hinchazón, se aplica una compresa fría o de hielo tan pronto como sea posible; al día siguiente se cambia a compresas de agua tibia.

Curar moratones y heridas con plantas

Para las inflamaciones producidas por golpes fuertes y para deshacer moretones, se recomienda la decocción de árnica y la infusión de hojas secas de agrimonia, ambas aplicadas localmente sobre la parte infectada.

También se sugieren cataplasmas elaboradas con hojas de consuelda previamente sumergidas en agua hirviendo. El preparado debe dejarse enfriar antes de colocarse entre capas de gasa sobre las áreas lastimadas. Para no irritar la piel, primero se aplica un poco de vaselina sobre la zona afectada.

Para heridas abiertas se pueden aplicar compresas de infusiones de la planta caléndula, y finalizar con una pomada también de caléndula o de la planta consuelda, además de seguir otros consejos en la curación de heridas.

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