La base de todo en la vida que involucre la integración de personas, ya sean duetos, grupos pequeños y grandes está sostenida en las relaciones humanas.

Las buenas relaciones con otros reflejan la inteligencia emocional, la educación y el respeto de una persona y son un aliciente para lograr los objetivos propuestos en las relaciones de pareja, de negocios y también con las amistades.

En la actualidad la enseñanza de buenas relaciones humanas ha sido incluida en los colegios y universidades, puesto que ha salido a flote la importancia que esto tiene. Sin embargo hay personas que a pesar de haber aprendido estas buenas prácticas, las olvidan y los problemas empiezan a surgir tanto en lo laboral, como en lo emocional.

Existe un conjunto de prácticas sencillas, que no cuesta nada hacerlas al momento de estar en contacto con las demás personas en cualquier situación.

Reglas básicas

Sin importar el sitio y el tipo de relación que se vaya a establecer, el conocer a una persona y verla por primera vez significa forzosamente saludarla de manera formal, con un "buenos días" y un "Encantado/a de conocerlo/a".

Si se está en un lugar, lo mejor es permanecer sentado y no tocar las cosas sin pedir permiso para hacerlo. Es una cuestión muy criticable ver que un invitado tome objetos de forma arbitraria; inmediatamente caerá mal y aunque hay personas que son discretas y no objetan, eso no quiere decir que no les moleste.

Cuando se requiera un favor, ya sea de tomar algo prestado o se requiera ir al baño, es necesario pedirlo de favor antes de actuar; pues esto denotará la educación de la persona.

Al salir de un sitio o retirarse de una reunión, es necesario despedirse de las personas que se encuentran en el sitio.

No criticar ni sugerir a las personas la manera de hacer las cosas, ya que es una cuestión molesta y podrían existir conflictos.

Agradecer cada cosa que hacen los demás en beneficio de la persona interesada, puesto que nadie tiene la obligación de ayudar a nadie y si lo hacen, muchas veces es de buena fe.

Reglas de atención al cliente

Cuando se es una persona que está en constante contacto con clientes, ya sea de forma independiente o en relación de dependencia, debe cumplir con las políticas de amabilidad de la empresa y si no las tiene, debe establecer políticas propias de amabilidad.

Saludar al cliente ante todo, así se piense que no será un potencial cliente. La amabilidad podría logar que esa persona no interesada haga recomendaciones, caso contrario puede hacer duras críticas y de tratarse de una persona bien relacionada, puede terminar en el hundimiento del negocio.

Siempre estar atento a las preguntas, opiniones y sugerencias del cliente, con una buena expresión y con una respuesta cordial para todo.

No expresarse de forma lenta o hacer parecer que se le está haciendo un favor al cliente, porque eso lo ahuyentará.

Los problemas que se tengan en casa, se deberán quedar en casa. Hay que mantener una buena actitud hacia el cliente.

En caso de toparse con una persona insatisfecha que se encuentre de muy mal humor, no hay que responder con el mismo proceder que él. Frases como "cálmese" o "tranquilo" empeorarán la situación; es mejor hablar en plural "mejor calmémonos un poco y hablemos de forma tranquila" para apaciguar la situación.

Un apretón de manos y una despedida cordial pueden lograr reafirmar cualquier negocio y concretar las relaciones sociales.

No hay que excederse en el nivel de confianza brindada al cliente, ni permitir que el mismo vaya más allá. A veces actitudes de confianza extrema pueden degenerar en problemas, malos entendidos y bromas pesadas, que pueden comprometer la integridad y prestigio del negociante.

Reglas para el cliente

El ser cliente no significa que se puede hacer lo que sea y que el proveedor del producto o servicio tenga que aguantar todo. La educación debe ser antepuesta en cualquier tipo de situación.

  1. Saludar al proveedor, cajero o empleado de menor rango
  2. Ser amable y tratar bien al empleado
  3. Evitar referirse al proveedor o empleado diciéndole tú. Este tipo de tratos suelen causar molestias
  4. Si algo salió mal, no hay que enojarse y tratar mal al proveedor o empleado. Muchas veces las cosas que ocurren no son culpa de nadie
  5. Evitar el exceso de confianza
Si se siguen ciertas normas básicas de conducta, se evitarán los conflictos, se mejorarán las relaciones existentes y se abrirá camino a las nuevas relaciones, que sin duda alguna terminarán en un gran éxito.