Un acto importante en la medicina y uno de los principales es la interacción entre el médico y su paciente. De ello depende en gran medida los resultados de la aplicación de los conocimientos de un profesional en el área de la salud y los beneficios por parte de la persona enferma (la cual ha de seguir las indicaciones para recuperar su homeostasis).

Esta actividad no sólo es la base de la medicina sino que en ella también se fundamenta todo el actuar de un servidor de la salud (médicos, enfermeras, etc.). Es a través de esta acción que el médico recolecta la información suficiente para establecer un correcto diagnóstico del problema por el que acude un individuo a la consulta médica y la cual se fortalece con la exploración física y los exámenes de gabinete o laboratorio.

Es por medio de la visita que el paciente hace al médico en su consultorio, que éste último buscará y hará hasta lo imposible por ganarse la confianza del primero. Lo cual es algo fundamental para que la información necesaria para el diagnóstico certero de la patología fluya de manera natural. De este modo el servidor (médico) podrá brindar al usuario (enfermo) una atención de calidad.

Técnicas de la entrevista

Para obtener dicha confianza es necesario el uso de diferentes técnicas en la aplicación de la entevista médica, las cuales comienzan a aplicarse desde el momento mismo en que el usuario entra al consultorio. Incluye las atenciones que se tengan con el paciente, así como llamarlo por su nombre y atender en todo lo que dice.

Así mismo se requiere de una gran habilidad gestual y mímica. Las facies que creemos con nuestro rostro al momento en que el usuario nos relata su padecimiento y los señalamientos que realicemos con nuestras manos deben expresar con sinceridad al enfermo que estamos dispuestos a servirle con todo profesionalismo.

Veamos un ejemplo de lo anterior:

  1. El médico se levanta para abrir la puerta a su paciente saludándolo de mano y dándole un saludo de bienvenida muy cortés; a la vez de llamarlo por su nombre.
  2. Tras lo anterior, se deberá invitar al visitante a tomar asiento.
  3. Comenzar la entrevista viendo directamente los ojos del usuario cuidando de no despegar mucho la vista de éste, ya que se podría tomar como falta de interés en su persona, de esta manera el enfermo comenzará a sentirse cómodo y la confianza comenzará a fluir.

La entrevista

Durante la entrevista, en la cual se obtiene la mayor cantidad de información para llegar finalmente a la conclusión sobre la patología del usuarios; se han de aplicar las técnicas antes citadas y las cuales se deberán reforzar con la habilidad de asimilar los datos proporcionados de manera que a raíz de un comentario, podamos comenzar lo que es el interrogatorio. Para un mejor ejemplo veamos:

  • Médico: ¿Desde cuándo está usted enfermo?
  • Paciente. El día domingo tuve una fiesta y cuando llegamos a casa me comenzó un terrible dolor de estómago.
  • Médico: ¿Antes de la fiesta estaba completamente sano?
  • Paciente: Sí
  • Médico: ¿Qué comieron en la fiesta?
  • Paciente: Fueron muchas cosas, botanas con picante, chile en relleno, tequila, vino, naranjada.
  • Médico: ¿Su esposa acudió a la fiesta?
  • Paciente: Sí
  • Médico: ¿Presenta su esposa alguna molestia?
En la plática anterior podemos darnos cuenta de la habilidad del médico para obtener información a partir de lo mencionado por el paciente. También podemos ver cómo la interacción se va dando de manera natural y la confianza se va creando en el proceso, generando la fluidez de la información.

Sin embargo, al momento en que el médico pregunta por la esposa del usuario, le demuestra a éste el interés en su persona; y a la vez, descarta que la causa de la enfermedad en el visitante haya afectado la salud de otra persona.

Al culmino del proceso se tendrán los cimientos para crear un esquema que permita dar un buen diagnóstico y un buen tratamiento para la rápida recuperación del enfermo. No solo es a través de todo este procedimiento que se asegura el buen tratamiento, sino también el seguimiento al pie de la letra del enfermo a fin de recuperar su salud y la acción del médico para verificar que su objetivo de sanar a su paciente dio resultado.

Seguimiento del proceso

Se pretende que cuando el paciente salga del consultorio; la imagen que se lleve de su servidor de salud sea: la de un hombre responsable, que le inspiró confianza, se preocupó por su situación y le brindó una atención con calidad y calidez. Tras ello se pretende que el tratamiento dé el resultado esperado y devuelva en el menor tiempo la homeostasis al organismo del usuario.

Obteniendo los beneficios en su salud antes citados, el paciente seguramente regresará a la consulta con la persona que le proporcionó la atención que éste buscaba.