Un beso es un instinto natural en el ser humano, que ayuda a perseguir fines evolutivos, pero también es un gesto social utilizado con diferentes significados. Muestra de cariño entre las amistades o familiares y de amor entre las parejas. Dependiendo de la parte del cuerpo en que se otorgue, es capaz de generar diversas emociones.

En la frente puede despertar ternura, en la mano puede ser signo de educación y respeto, en la mejilla como muestra de afecto, en los labios es el primer contacto íntimo entre dos personas, muestra de la manifestación de una atracción física y de amor.

El origen del beso

No se sabe con exactitud porqué las personas enamoradas expresan su cariño con besos, sin embargo, el zoólogo británico Desmond Morris intenta explicarlo en su libro de divulgación científica publicado en el 67 y titulado El mono desnudo.

Ahí se explican las características animales que son peculiares a la especie humana, una de las cuales hace suponer que el beso es una evolución de la práctica de las hembras del Cromagnon, quienes mascaban la comida y luego la pasaban con sus labios a la boca de sus crías.

Efectos de los besos según los científicos

Según un estudio realizado por la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey y dirigido por la antropóloga Helen Fisher, los hombres prefieren los besos húmedos, es decir, aquellos que se dan con la boca más abierta e introduciendo la lengua, ya que es una forma inconsciente de transferir testosterona a la mujer para disparar en ella, una conducta que lleve al encuentro sexual.

Los besos con mucha acción de lengua, señala Fisher, probablemente son un intento de los varones por captar los ciclos de estrógeno de la mujer y darse una idea de su grado de fertilidad.

El proceso químico de un beso

Besar también es un proceso químico, en el cual, se da un intercambio de fluidos salivales compuesto por agua, sales minerales, proteínas, bacterias y microorganismos. Se cree que alrededor de 40.000 microorganismos y 2 millones de bacterias pasan de una persona a otra a través de un beso.

El acto de besar estimula la parte del cerebro que libera oxitocina y altos niveles de endorfinas al torrente sanguíneo, proporcionando una sensación de bienestar. Los besos también se consideran analgésicos endógenos porque actúan inhibiendo el dolor e incrementan sensaciones de placer, alegría y euforia.

Un beso intenso produce una alta secreción de dopamina y testosterona, la hormona ligada al deseo sexual.

La relación de los besos con la enfermedad

Según el catedrático del Instituto Politécnico Nacional y médico cirujano maxilofacial, Omar Vargas Apaez este intercambio puede otorgar grandes beneficios o producir ciertas enfermedades.

En un comunicado de prensa, el médico advierte que algunas enfermedades infecciosas que se encuentran en el ambiente pueden ser contagiadas por las gotas de saliva, tales como la amigdalitis, faringitis, meningitis viral, miocarditis, herpes labial y mononucleosis infecciosa, la cual se conoce popularmente como la “enfermedad del beso”

¿De los besos depende el éxito o fracaso de una relación de pareja?

Un beso revela también la presencia o ausencia de la química, de la cual depende el éxito de una relación.

Un reciente estudio mostró que un mal beso en las relaciones que están empezando puede cancelar toda posibilidad, ya sea por la falta de química y hasta por mal aliento.

Hay indicios que también muestran que la forma de besar del compañero da una idea a la mujer acerca de cómo sería hacer el amor con esa persona.

Los besos como un mecanismo para la selección del mejor compañero

Según un estudio realizado por la Universidad del estado de Nueva York y publicado en la revista Evolutionary Psychology, las mujeres dan más importancia a los besos que ellos, ya que estos les permiten evaluar a los chicos que podrían convertirse en su próxima pareja sentimental, mientras que para los varones aumenta sus posibilidades de un encuentro sexual.

Dicha investigación también apunta que los varones están dispuestos a hacer el amor sin besar a la pareja y que pueden mantener relaciones sexuales con personas que no besen muy bien y también con mujeres que no encuentran atractivas. En cambio, revela que las chicas son más selectivas y se muestran más reacias a acostarse con un hombre a quien no hayan besado antes. Este estudio confirmó los resultados que en el 2007, investigadores de la Universidad de Albany habían encontrado.

El hecho de que las mujeres sean más selectivas es parte de la sabiduría de la naturaleza. Dado que el fin último del ser humano es el de preservar la especie, la responsabilidad de la mujer está en seleccionar bien al hombre que sea capaz de asegurar buenos genes a su descendencia y mejorar la especie.

Los besos y su relación con el placer erótico

Según la teoría freudiana, la boca es la base donde se asienta el deseo sexual en los seres humanos, por tanto, es tan importante la forma en que se utilice este órgano en el acto sexual, ya sea para besar, mordisquear, succionar o lamer.

Durante el acto sexual, lo más importante para una chica son los preliminares al coito, los cuales son las caricias, las palabras, las miradas y sobre todo los besos, que proporcionan excitación y esta a su vez, las prepara para experimentar sensaciones más intensas. En este sentido, un buen beso tanto en la boca como en las zonas erógenas del cuerpo de la mujer puede actuar como un disparador que la conduzca al orgasmo.

El Kamasutra, es el tratado hindú erótico que reconoce el poder de la dimensión erótica que encierra un beso. Este implica todo un arte, ya que involucra 3 de los 5 sentidos humanos; el tacto, el gusto y el olfato.

Según este libro, existen treinta formas de besar, por lo que el placer de un beso suele ser infinito.