Tras el botox, la liposucción o el aumento de busto, el campo de la cirugía ginecológica creó desde hace ya varios años el rejuvenecimiento vaginal. Esta técnica surgió con el propósito de mejorar la apariencia del área genital femenina, así como con la intención de aumentar el placer y la satisfacción sexual de la mujer.

Esta cirugía genital conocida también como vaginoplastia, ha sido concebida y desarrollada de acuerdo con las necesidades manifestadas por mujeres en busca de su embellecimiento, una mayor expresión de sí mismas y un mejoramiento de su sexualidad.

La vaginoplastia es definida como "un procedimiento destinado a devolver a los músculos vaginales la tonicidad perdida por partos o envejecimiento, o como el procedimiento destinado a cambiar el aspecto de la vagina ya sea por razones estéticas o por gusto de quien se someta a este procedimiento".

En esta técnica, la mujer que carece de la integridad estructural óptima de la vagina o que simplemente pretende dar un aspecto distinto a su rincón más privado, se somete a operaciones quirúrgicas instrumentales o por láser.

¿En qué consiste el rejuvenecimiento vaginal?

Esta técnica ha sido creada para mejorar eficazmente el tono muscular vaginal, su fuerza y control. Esta cirugía también disminuye el diámetro interno y externo de la vagina y remueve el exceso de mucosa vaginal.

Algunos especialistas afirman que las áreas que son mejoradas a partir de esta técnica, están involucradas con las áreas que producen el orgasmo lo cual ha motivado a más mujeres a someterse a esta intervención quirúrgica.

Hoy en día la ginecología estética ofrece la posibilidad de reparar los daños que la edad, enfermedades o los embarazos han causado en el área genital femenina.

Moda o necesidad

Inicialmente sólo algunas mujeres dedicadas al ofrecimiento del servicio sexual o algunas con problemas médicos tales como la incontinencia urinaria, malformaciones congénitas o lesiones derivadas del parto, hacían uso de esta operación. Sin embargo, con el paso del tiempo esta cirugía se ha convertido en la última moda de algunos países del mundo.

El sentirse envejecida sexualmente también lleva a muchas mujeres a tener una vida sexual inactiva, obligándolas a buscar alternativas que les permitan mejorar sus relaciones y vidas amorosas.

La vaginoplastia también es utilizada por aquellas mujeres que por cuestiones religiosas y de costumbres reconstruyen su himen.

Algunos beneficios

Mujeres de todas las edades están dispuestas a pagar entre 3.000 y 8.000 dólares con tal de mejorar su aspecto y sensibilidad vaginal. Entre los principales beneficios que la vaginoplastia ofrece se encuentran:

  • Previene la incontinencia de la orina
  • Previene algunas infecciones
  • Evita la flacidez de los músculos de la pelvis
  • Mejora el proceso de orgasmo de la mujer
  • Optimiza la satisfacción sexual de la pareja

Posibles inconvenientes

La práctica de esta cirugía conlleva algunas consecuencias que podrían resultar negativas. Por un lado, la insatisfacción ante la imagen y placer vaginales podría relacionarse fielmente con una baja autoestima. Por otro lado se mantiene latente la presión social, la misma que obliga a muchas mujeres a tratar de cambiar su aspecto para estar dentro de lo aceptado socialmente.

Es importante que las mujeres que decidan someterse a este procedimiento estético acudan con cirujanos expertos para evitar poner en riesgo su salud y su vida. Al ser esta cirugía ginecológica una constante en el mundo actual, existen muchos cirujanos falsos que, por cobrar menos, afectan severamente la salud de muchas mujeres.

Aunque esta cirugía íntima ha cambiado la vida de miles de mujeres, cabe el cuestionamiento de si en verdad existe una definición o estándar de belleza genital y qué tanto por ciento de esta tendencia de rejuvenecimiento vaginal esta siendo marcada por la creencia de que lo más joven es más bello.